El convulsionado presente

JOHANS PEÑALOZA: EL CONVULSIONADO PRESENTE

La pintura, como medio escogido, transmuta la energía del acontecimiento del cual Johans ha sido testigo, del que retrata su huella incendiaria y humeante, evidenciando ese lapsus, ese momento transitorio y liminal de inestabilidad que ha de ser crucial, puesto que es el instante en que lo “uno” se torna en “otro”, y surge el símbolo.