Toda cuidad es un destino porque es en principio una utopía

Andrés Marroquín Winkelmann, Toda cuidad es un destino porque es, en principio, una utopía, 2013. Vista de instalación en el Museo de Arte Contemporáneo de Lima (MAC). Cortesía del artista

ANDRÉS MARROQUÍN WINKELMANN: UTOPÍA EN EL RETROVISOR

A diferencia de otros trabajos locales sobre la carretera vuelta eje discursivo (y en cierto modo algo más contemplativos, como Punto ciego de Luz María Bedoya o La Ruta de Hare & Roose), Marroquín extrema una ambivalencia ya establecida en sus proyectos previos acerca de los límites entre la experiencia histórica, biográfica y cultural y una presumiblemente natural.