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EXPLORACIONES AUTOETNOGRÁFICAS. APUNTES METODOLÓGICOS DE UNA RESIDENCIA DE JUVENAL BARRÍA

En diciembre de 2021, el artista interdisciplinario Juvenal Barría Gómez (Castro, Chile, 1979) hizo una residencia en el Museo de Arte Moderno (MAM) de Chiloé con el objetivo de investigar el concepto de ‘Autoetnografía’. Esta inquietud nació de interrogantes autobiográficas que provienen de su experiencia territorial y afectiva en Chiloé, su lugar de nacimiento, y el que habitó hasta los 18 años. En este sentido, trabajamos desde una experiencia situada que tiene un primer hito en el nacimiento del artista en 1979 y su ida (escape/huida) en 1998.  

Su tierra natal de Chonchi le perteneció a los pueblos Chono y Huilliche. De este último linaje proviene su familia materna. Lejos de ser una historia de representación, el vínculo identitario, político y afectivo del artista con dicho pueblo surge desde la contradicción interna entre las mujeres de su familia, ya que su abuela fue una mujer aferrada a su cosmovisión Huilliche, mientras que su madre omitió ese origen. Este acto de negación fue el objetivo de la investigación de la residencia, y responde a procesos sociales y económicos asociados al extractivismo que sufrió la isla a lo largo del siglo XX. De esta forma, la posibilidad de historizar sobre la infancia y adolescencia, la memoria y el archivo familiar se transformó en un motor para su producción artística, así como también en un acto de reparación simbólica de esta memoria alterada.

Juvenal Barría, registro de proceso de «Exploraciones Autoetnográficas», Chiloé, Chile, 2022. Cortesía del artista

En proyectos como el de Juvenal, la investigación queda sujeta a distintos campos epistemológicos que traspasan lo visual. La residencia abrió un campo de exploración en diversos lenguajes artísticos que dialogan entre sí: videoperformance, arte sonoro, instalación y una dimensión poética-textual. Lo anterior se trabajó a partir de sondeos territoriales, junto a visitas al Registro Civil de Castro, el Museo de Chonchi y el Centro de Estudios Sociales de Chiloé, con el propósito de descubrir el linaje materno cuya condición ancestral se transformó en una tensión en gran parte de la vida de Juvenal.

Este proceso estuvo marcado por contradicciones propias del tratamiento de la historia en lugares que por mucho tiempo se refugiaron en su condición rural como mecanismo de escape a los procesos de urbanización y colonialismo; pero también, que se identifican desde el estigma de lo precario y la marginalización que produce el centralismo en Chile: carencia de archivos y malas prácticas en su tratamiento. En este sentido, la exploración autoetnográfica es una forma de reivindicar la amnesia y devolver la memoria espiritual, social y política de un pueblo. Ritos, brujería, saberes ancestrales, y conexiones espirituales propias de su linaje huilliche abrieron una dimensión ceremonial en el performance, donde la identidad híbrida de su persona se sometió a procesos de memoria genética y acciones –simbólicas– de traspaso de piel de la madre al hijo, que se visualizan en transferencias bilaterales entre ambos. Esto se traduce hoy en el desarrollo de seis capítulos performáticos que operan como cultos místicos de transformación.

Juvenal Barría, registro de proceso de «Exploraciones Autoetnográficas», Chiloé, Chile, 2022. Cortesía del artista

La dimensión antropológica de este estudio desenmascaró nuevas lecturas del territorio, entendiendo que el artista es nacido y criado en la isla. La exploración proporcionó una comparación entre la experiencia personal y los traumas a los que la misma naturaleza ha sido sometida en la isla a través de la industria de la madera y, en la actualidad, de las salmoneras.

Este trabajo también se logra a través de la historia oral y los relatos que se recopilaron en el trabajo de campo, que invitan a pensar  la identidad fragmentada del artista a través de los puntos de unión (la historia de la fallecida abuela del artista y la reconstrucción de su relato a través de su archivo personal) y los puntos de quiebre (el recorrido personal de la madre del artista). Esto nos permite destacar este proceso no solo a través de la creación y producción de obras, sino también con la construcción de un archivo que acompaña la lectura de las mismas.

Luego de la residencia se abrió una nueva etapa del proceso en terreno durante todo el mes de mayo, que llevó a un equipo de producción compuesto por una sonidista, Jessica Bruna; un productor audiovisual, Ismael del Valle; un asistente de producción, Michael Besemer; y a mí como curadora.

Las obras se presentarán en tres exhibiciones en el Parque Cultural de Valparaíso, el MAM Chiloé y Matucana 100 desde diciembre de 2022 hasta junio de 2023. En ellas se espera poder debatir, incorporar y tensionar el concepto de Memoria Autoetnográfica, abrazando la diversidad de historias entre quienes se sumerjan en esta coreografía visual.

Javiera Bagnara Letelier

Es investigadora de arte contemporáneo, docente y curadora independiente. Licenciada en Historia (PUCV) y Magíster en Artes Visuales (PUC), sus investigaciones se centran en las múltiples relaciones arte y política, principalmente desde la post-dictadura en Chile hacia la escena del arte actual, con enfoque feminista, chileno y latinoamericano. Colabora en diferentes proyectos de investigación artísticos y curatoriales. Actualmente es Asistente de Dirección en el Centro Nacional de Arte Contemporáneo, Santiago de Chile

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