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TEO MONSALVE: FÁBULAS NEOTROPICALES

Por Anamaría Garzón Mantilla

Fábulas neotropicales reúne cinco series de trabajo de Teo Monsalve (Quito 1988). Las series están atravesadas por una red similar de ideas e intuiciones: los desplazamientos migratorios, el trazo de las constelaciones, los ecos de la naturaleza, las ficciones especulativas, los pluriversos y los mundos posibles. La exhibición presentada en No Lugar funciona como una narrativa para descubrir los intereses de los últimos años de trabajo del artista, años de tránsitos entre países, pero también entre la ciudad y la selva.

Durante su tiempo de estudios en Emily Carr University of Art and Design (Vancouver), Teo empezó a desarrollar un trabajo conectado con los nuevos materialismos, que fluye de maneras orgánicas, y donde la teoría y sus lecturas se sienten como una conversación extendida. El artista logra trazar puentes entre lo vivido en sus viajes y las ideas que actualmente circulan en la esfera pública, ideas que responden a una urgencia actual por repensar nuestros vínculos con los seres no humanos y las necropolíticas que atraviesan esas relaciones. En esa medida, su obra se siente urgente. Pero también se siente como una provocación sensorial, donde hay que saber navegar entre la comprensión de las narrativas representables y sus símbolos, pero también con las sensibilidades irrepresentables y sus materialidades.

Vista de la exposición «Fábulas neotropicales», de Teo Monsalve, en No Lugar, Quito, 2020. Cortesía de la galería
Vista de la exposición «Fábulas neotropicales», de Teo Monsalve, en No Lugar, Quito, 2020. Cortesía de la galería

Las cinco series de la exhibición funcionan como tramas elásticas que se acercan unas a otras; aquí no hay una sola estructura estable, tampoco imposturas, pues las series-trama son exploraciones que procuran desestabilizar narrativas preconcebidas sobre la naturaleza y acercarnos a la posibilidad de imaginar tránsitos sensibles, considerando la agencia de lo no humano (colibríes-desplazamientos) y las alianzas interespecies (humano-planta).

Teo emprende además una exploración singular de las materias de creación artística. El collage funciona como un aglutinante de historias, constelaciones y cartografías, pero al mismo tiempo es borde, es superficie táctil en piezas hechas con papel artesanal de cabuya y lienzo crudo. La pintura es materia contenedora de tiempo y labor, es huella y sustancia que puede devenir también en constelación y objeto relacional. En estos pluriversos neotropicales, Teo multiplica los caminos posibles entre territorios, los une pensando en las constelaciones, en los seres del intermedio y en la disolución de las fronteras.

Vista de la exposición «Fábulas neotropicales», de Teo Monsalve, en No Lugar, Quito, 2020. Cortesía de la galería

Migración neotropical es un trabajo de collage que funciona como una reflexión sobre las migraciones y las fronteras. Neotropical es el nombre de la región tropical que atraviesa y conecta todo el Abya Yala y la Isla Tortuga; neotropicales son también las aves migratorias que circulan entre Sur, Centro y Norte, con la libertad que no tienen las personas. La obra, con sus aves híbridas, con sus mapas reinventados, con la imagen recurrente de los colibríes y las referencias provenientes de disciplinas como la biología, la astronomía y la antropología, procura crear una nueva literatura visual, una que rompa con lo disciplinar y apueste por un conocimiento híbrido, elástico.

Esa misma búsqueda de elasticidad en los saberes se percibe en Los cuentos del cielo y en Eventos de transferencia de tiempo. La primera es una serie donde Teo parte del reconocimiento de las constelaciones del atlas estelar de Uranometría, publicado en 1603 por Johan Bayer. Ese es el primer atlas que intentó cubrir toda la esfera celeste. En sus láminas, junto con las constelaciones, hay una imagen que trata sobre el tema o referente humano de la constelación. Teo replica ese ejercicio, sobreponiendo imágenes de figuras precolombinas, de historia del arte, de historia natural, en un tejido subjetivo donde los tiempos colisionan.

La segunda serie propone un ejercicio similar, utilizando imágenes tomadas del acelerador de partículas CERN e imágenes de la cultura precolombina Pasto.

Vista de la exposición «Fábulas neotropicales», de Teo Monsalve, en No Lugar, Quito, 2020. Cortesía de la galería
Vista de la exposición «Fábulas neotropicales», de Teo Monsalve, en No Lugar, Quito, 2020. Cortesía de la galería

La idea del tiempo vuelve constantemente en la exhibición. Las formas de contenerlo y/o representarlo son distintas. En Portales del tiempo cíclico, Teo trabaja con residuos de acrílico que se acumulan sobre mesas de trabajo o paletas de pintura, formando capas densas de materia y color. Esta serie plantea una suerte de arqueología del trabajo pictórico, explora la densidad de la materia y segmenta los fragmentos como quien organiza un archivo. Si los procesos pictóricos son fluidos y se sostienen en el movimiento, en las pinturas intervenidas con los residuos esa fluidez se convierte en un fragmento de tiempo contenido, en capa de misterio, que a veces no deja ver lo que es.

Síntesis, en cambio es una serie que se abre a la exploración del collage no desde la superposición de imágenes, sino de materialidades. Los lienzos crudos tienen sobrepuestas láminas de papel de cabuya. Para Teo, esta es una forma de generar parentescos inter-especies. También se configuran zonas relacionales donde los materiales componen texturas que llaman al tacto y derivas visuales por sus distintas capas de densidades. Los seres que habitan esos lienzos, parte planta, parte humano, parte seres del intermedio aparecen y desaparecen, son visibles a ciertas distancias y se escabullen a otras. La pintura se siente como espacio animado, vívido y sensible.

Vista de la exposición «Fábulas neotropicales», de Teo Monsalve, en No Lugar, Quito, 2020. Cortesía de la galería
Vista de la exposición «Fábulas neotropicales», de Teo Monsalve, en No Lugar, Quito, 2020. Cortesía de la galería

Fábulas neotropicales compone (a la manera de componer/compost del Manifiesto Composicionista de Latour) un recorrido migrante, de desplazamientos entre constelaciones y ecos de una naturaleza mediada por lo humano, pero latente en las referencias y materialidades. Si bien la pintura es el recurso que conecta a todas las series, sus desviaciones hacia el collage, hacia la cerámica o la descomposición de sus partes son ensamblajes de sentidos que confabulan para generar conexiones entre vivientes, materias, saberes y cosmogonías.


TEO MONSALVE: FÁBULAS NEOTROPICALES

No Lugar – Arte Contemporáneo, Vicente León N9-40 y Esmeraldas (Galería). Barrio La Tola, Centro Histórico, Quito, Ecuador

Hasta el sábado 5 de diciembre de 2020, de 11h a 13h y de 15h a 19h, con previa cita y protocolo de bioseguridad de la galería.

[email protected]

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