Es viernes 11 de octubre, 5 de la tarde en Galería Isabel Aninat. En una semana más se lanzaba una nueva versión de Galería Weekend, en una semana más esta entrevista que podría haber sido relevante o medianamente informativa pasaría a segundo plano por un estallido social que ninguno de los interlocutores aquí presentes advirtió, al menos no con la rapidez y contundencia con que aconteció. Porque claro, para todos es sabido que la estabilidad de Latinoamérica pende constantemente de un hilo: entre el FMI, las privatizaciones, la rapiña de los recursos naturales y las instituciones deslegitimadas los pueblos demandan una suerte de segunda independencia, no ya de las coronas europeas, sino de algo mucho más abstracto: el sistema imperante. Sin embargo, esa ilusión de estabilidad a la chilena cala hondo: están ellos, los volátiles, y nosotros, los supuestamente estables. Y a pesar de que para nadie era sorpresa que la mano se podía venir fuerte, la inminencia del estallido no estaba a la vista del ojo.

En Aninat están en pleno montaje de la muestra del artista Ricardo Lagos, y nos disponemos a hablar sobre Sísmica, la marca sectorial que, bajo el alero de ProChile, tiene como misión posicionar la producción contemporánea chilena en el marco internacional.

Isabel está sola, lidiando con los problemas cotidianos de la galería: una lista enorme de mails que se acumulan, el montaje de la exposición y unas llaves que no encuentra. Relajada me pide de lo que estoy comiendo y juntos comemos maní mientras me muestra la exposición. Isabel Aninat es una de las galeristas con más trayectoria en Chile; entre sus logros se encuentra representar el trabajo de artistas tan destacados como Lotty Rosenfeld, Raúl Zurita o Elías Adasme, además de haber navegado mares a los que pocas galerías chilenas han llegado: ARCOmadrid, SP-Arte, Untitled y Basel, sólo por nombrar algunas ferias. Actualmente ella es la presidenta de la Asociación de Galerías de Arte Contemporáneo (AGAC), que en conjunto con Sísmica han fijado la ruta de los últimos dos años para posicionar al arte chileno en el extranjero.

Vestida de colores azules fríos y una falda que arrastra el suelo, su elegancia es etérea, parece liviana; se desplaza ligera mientras yo me muevo torpe. En el intertanto llega Carlos Willson, actual Director de Sísmica, abogado con una carrera desarrollada en Ecuador. Históricamente, su trabajo se ha desarrollado en el mundo de las aseguradoras: desde el 2012 hasta el 2016 fue el Gerente Comercial Nacional de ACE Seguros, luego el Vicepresidente Comercial Nacional de Chubb. Así, su vinculación con el arte viene desde el coleccionismo. Quien definiría su propia colección bajo el guion de la República de Miranda, se hizo cargo hace aproximadamente dos años del rol de Director de la marca sectorial; su función son las relaciones institucionales y llevar a cabo un proyecto visionado por el conjunto de AGAC. De esta forma, nos disponemos a hablar de los proyectos de Sísmica y sus planes a futuro.

Obras de Cristián Salineros (al frente) y Loreto Carmona (al fondo) en Desórdenes Sistémicos. Arte Reciente desde Chile. Vista de la exposición en el Centro Cultural Matta, Buenos Aires, 2018. Foto: Mariella Sola

José Tomás Fontecilla: El año ya se está acabando, y el calendario ferial cierra con Miami. ¿Qué conclusiones sacan de lo hecho este año? ¿Se cumplieron las metas proyectadas? ¿Qué faltó?

Carlos Wilson: El proyecto arrancó el año pasado, todavía nos queda hasta julio del 2020; el proyecto por supuesto que se renueva, no muere, pero tiene su propio plan estratégico. En el caso de este primer periodo, lo que AGAC se había planteado se ha cumplido, más bien, lo hemos ampliado. Los mercados objetivos eran Buenos Aires y Miami, y nosotros en el camino fuimos incluyendo Lima y Madrid, donde ya hemos tenido acciones también.

Estos desembarcos consisten en aportar a las galerías chilenas que están en esas ferias con actividades alrededor que permitan potenciar a Chile en primer lugar, a la escena de las artes visuales después, y en tercer lugar a las galerías con sus artistas. Hemos hecho cuatro muestras -no muchas instituciones hacen cuatro muestras en un año de vida-, dos en el Centro Cultural Matta de la Embajada de Chile en Argentina; una en Munar, un centro de residencias en Buenos Aires; y otra en el ICPNA, en Lima. Cada una de estas muestra ha ido acompañada de acciones como conversatorios, eventos de networking para ir potenciando nuestra presencia en esos mercados. Incorporamos Córdoba también y nos queda Miami, en donde ya hicimos algo el año pasado y vamos a hacer algo este año, y dentro del proyecto queda Buenos Aires 2020 y con eso cierra.

El balance es positivo: hemos creado una base importante de contactos, particularmente en el mercado argentino, que fue lo que se propuso AGAC con ProChile, y hoy ya somos un actor. La escena la tiene muy clara, las instituciones, los curadores y los coleccionistas.

En paralelo teníamos como meta armar nuestra página web, que ya está lista, y estar en medios sociales y redes; hemos lanzado un newsletter y estamos haciendo un estudio de mercado que nos propusimos hacer en este primer proyecto que va a estar listo antes de que se termine el periodo.

Isabel Aninat: Yo creo que una de las cosas importantes es que Chile había estado de forma muy chiquitita, con algunas galerías afuera que se nombraran. Y los artistas chilenos se tenían que auto exiliar para tener un nombre afuera. Nuestro trabajo ha sido que prácticamente todas las galerías puedan estar afuera. Lo otro importante que se ha hecho es haber hecho unos contactos importantes con curadores de otras partes -nosotros trabajábamos casi con curadores chilenos nada más-. Entonces, hemos tomado curadores de afuera para que nos hagan las muestras; eso permite que ellos estudien el arte chileno de todas las galerías y eso los obliga a saber lo que nosotros estamos haciendo.

La tercera cosa, considerando la dificultad para entrar a ciertas ferias, es que hemos tratado siempre de que esté el mayor número de galerías posibles y sobre todo en Buenos Aires con las muestras en el Centro Cultural Matta; no hemos privilegiado a las que pueden entrar, si no que a todas.

JTF: Considerando sobre todo ese trabajo a veces individualista del arte… 

IA: Sí, yo creo que una de las cosas buenas que se han hecho desde AGAC y desde Sísmica es la unión, porque todo el mundo estaba remando para su lado, desconociendo los problemas de los demás, pero que al final son de todos.

CW: También quisiera sumar que nos sentimos muy contentos por cómo la institucionalidad nos ve. Las artes visuales son una actividad dentro del gran espectro de la economía del país -no necesariamente el más llamativo-. Pero quiero dar un ejemplo: ProChile organiza unos weeks o days en Londres, Beijing, Washington… Y el de Miami decidió hacerlo en la semana del arte. Arrendó un espacio en el art district y toda su publicidad y sus campañas, y todo lo que giraba alrededor de motivar esto -que salió en los medios chilenos y en los internacionales- era que Chile se sumaba a la semana del arte de Miami, que se sumaba desde el emprendimiento, no desde apoyar a ciertas galerías de arte que vayan, sino que fue un accesorio dentro de grandes empresas chilenas que tienen operaciones en EEUU. Eso es un ejemplo de cómo las industrias creativas y las artes visuales están generando un espacio mayor y una conciencia mayor dentro de la institucionalidad. Esas son cosas que se han logrado desde AGAC y desde Sísmica.

JTF: ¿Cómo ven que ha repercutido el trabajo de Sísmica en la escena local? ¿Es más cotizado el arte chileno en el exterior? ¿Cómo lo reciben los coleccionistas y compradores extranjeros?

IA: Yo creo que ahí nos falta, voy a ser bien sincera. Siento que afuera somos más valorados que dentro.

CW: Yo coincido con Isabel, pero quiero sumar a lo que tú estás planteando, que los agentes locales, que no son las galerías, siento que se están sintiendo más orgullosos de lo nuestro. Porque a nuestros coleccionistas, cuando salen afuera, los vinculan con AGAC y con Sísmica. Cuando nuestros curadores empiezan a interactuar con otros -como la invitación que le hicimos a Sebastián Vidal Mackinson a que fuera a Argentina a interactuar con colegas de él allá-, Chile empieza a hincharse y por supuesto los propios artistas, que hoy tienen una ventana adicional a la que antes quizás tenían, pero más chiquitita. Hoy cualquier artista chileno que tenga una acción fuera de Chile, nuestras redes y nuestro newletter lo levanta, y eso tiene una lectoría que antes no existía.

IA: Estoy de acuerdo con eso pero falta, porque todo eso está bien, pero es afuera. Yo diría que los coleccionistas se sienten más respaldados. Porque, por ejemplo, cuando hablaba con Claudio Golonbek (economista y experto en mercado secundario) decíamos que todos estamos de acuerdo en que tenemos grandes artistas, no sólo chilenos, si no que latinoamericanos, pero no llegan a los precios europeos, y muchas veces son mejores -sin ponerse chovinistas-, objetivamente mejores que los europeos.

JTF: Con el arte es difícil medir eso de los mejores y los peores…

IA: Claro, pero proponen cosas más nuevas, más interesantes, que no se han visto. Entonces, Claudio Golonbek decía en un seminario que organizamos que para que suban los precios los coleccionistas tienen que sentirse apoyados y tienen que aumentar, tiene que ser una masa la que apoye el arte y los países sobre todo ¿Por qué los dos países que más altos precios tienen son México y Brasil? Porque son los que apoyan más a sus artistas.

JTF: Ahora llevando la conversación hacia el extranjero, ¿ven ustedes que ahora el arte chileno es mejor visto o más cotizado? ¿Ven más interés o un nuevo interés en las propuestas chilenas?

CW: Yo estoy convencido que si, no sé si seré muy optimista, pero yo estoy absolutamente convencido. Un termómetro sería ir a preguntarle a (la librería) Metales Pesados la cantidad de textos que están comprando ahora afuera. Porque siempre vinieron muchas personas de afuera, pero ahora quizás vienen a ver a amigos que quizás antes de esto no tenían. Entonces, tu les cuentas que ha salido un texto nuevo de Nelly Richard y quieren entender lo que está pasando y lo estudian un poco más.

Ahora, en el mundo del arte nunca vamos a hablar de masivo, ni en Londres podríamos hablar de que esto es para todos, pero en este pequeño nicho yo me atrevería a decir que hoy hay fácilmente -hablando de nuestro mercado objetivo que es Buenos Aires- 250 agentes del arte que están mirando Chile de una forma distinta a lo que lo miraban hace un año y medio atrás.

IA: Yo estoy totalmente de acuerdo, y no solamente eso … -que lata hablar del yo- pero hay una experiencia de muchos años, 30 o 35 años. Siempre me fue bien afuera, incluso casi mejor que acá, me fue super bien, pero sentía que era como algo particular de la galería, que eran muy poquitos, ciertos nombres. Pero hoy, esos nombres se agrandaron y dijeron ¡el arte chileno! ¿Te fijas? Es distinto decir que una o dos galerías tienen buenos artistas, que decir: en verdad es el arte chileno el que es interesante. Eso es un cambio para mi.

CW: Hay una galería chilena -voy a tratar de no dar nombres- que acaba de estar en Europa, en donde un coleccionista argentino muy importante fue directo a su booth y compró tres fotografías de un artista chileno. Y la directora de una feria muy importante en Europa la fue a visitar. Eso jamás habría pasado antes -ojo que también es el trabajo que las galerías han venido haciendo siempre-, pero estas herramientas te dan mayor visibilidad.

Sólo tenemos un año de historia y nuestro newsletter va a llegar a 2000 agentes en el mundo; cuando vayamos avanzando en el tiempo nuestras bases serán cada vez más grandes y las repercusiones mayores.

JTF: Y en lo local ¿Cómo perciben la escena? ¿Cuál es el pulso que sienten de los distintos agentes que están participando en la escena?

CW: Las marcas sectoriales no miran lo que pasa dentro de Chile, ni nosotros ni ninguna marca sectorial… esa acción la tiene como responsabilidad el gremio. Pero ante tu pregunta, y desde mi experiencia de tener recién poco más de dos años en Chile y de haber mirado a Chile desde otra óptica antes, yo veo una efervescencia. Yo siento una gran diferencia en estos dos últimos años por acciones como Antenna, que empiezan a generar toda una corriente y un movimiento que de una u otra forma va reafirmando localmente e internacionalmente también -con ciertas acciones- lo que ocurre con nuestra escena.

Lo que viene la semana entrante, el Galería Weekend, que lleva muy pocas versiones, la tercera en este caso. Se empieza a generar todo un movimiento donde la gente se empieza a interesar y a preparar para llegar a esto.

Las instituciones, a pesar de que tienen pocos recursos, están tratando de profesionalizarse más. Por ejemplo, el hecho de que el Ministerio de las Culturas haya traído al curador de la Bienal de Sao Paulo para que mire la escena en Chile in situ o que el Galería Weekend esté trayendo a ocho actores relevantes. Todo eso es potenciar lo que está ocurriendo dentro de Chile. Yo soy muy positivo.

IA: Yo creo que también hay una conciencia, sobre todo de los más jóvenes, de darse cuenta que el mundo es con arte, de darse cuenta que es un aporte tremendo vivir con arte, el sentir, el saber, el encontrarse en lugares en donde se está gestionando una acción de pensamiento, porque es una acción de pensamiento. El arte da cuenta de lo que somos y eso es una cosa que se está entendiendo.

JTF: Y desde la producción, ¿ven a los artistas con más ímpetu de salir de Chile como una posibilidad real y no sólo de estar con galerías chilenas?

IA: O no estar en galerías.

JTF: Claro, eso siempre ha sido problemático.

IA: En los años 70 y 80, cuando recién empecé, los artistas nunca quisieron estar en galerías. Entonces ahora pasa que esos artistas sienten que fueron muy conocidos en la institucionalidad pero muy desconocidos en el coleccionismo. Ahora ellos saben que se saltaron una cosa que era demasiado importante.

Nosotros hemos tenido un problema grave, y te lo digo yo que lo he tenido y lo sigo teniendo: el arte y el dinero parece que no van bien, y eso no le ha hecho bien a Chile, no le ha hecho bien al arte chileno, porque al final es normal.

JTF: Siempre está el miedo de que el trabajo se vea cooptado…

IA: O la gente se vende o el que compra tiene que ser mecenas… Dejémonos de cuentos, los artistas vivían de los mecenas y los mecenas se quedaban con la obra o sea ¡una transacción! Nunca ha existido esta cosa de que sea gratis, es un cuento, un mito. Entonces estos mitos son los que a la larga le han hecho mal al arte.

CW: Yo quiero ir a lo más técnico. Cuando uno revisa las estadísticas de los fondos que el Estado está entregando, hoy, la cantidad de fondos que se están entregando para postgrados en el exterior son impresionantes.

Los que seguimos en redes sociales a toda esta camada de artistas de hasta cuarenta años, todos están haciendo residencias afuera, están buscando residencias afuera, están saliendo a mirar lo que está afuera. Así que definitivamente -y esto no es por AGAC ni por Sísmica- hoy hay una conciencia y acceso a ver lo que está pasando. En éste minuto en Chile hay cuatro muestras de primer nivel, por lo tanto hasta el artista más chiquitito de una región alejada de Santiago puede ver a Cildo Meireles o a Martha Rosler acá. Entonces, si yo estoy viendo esto, yo tengo que estar en lo que está pasando en el mundo.

IA: Más aún, si tu te pones en una red, es porque quieres estar afuera.

JTF: Yendo hacia lo técnico ¿cómo ha sido, o es, el proceso de elegir estas áreas de influencia? Lo pienso desde el escenario latinoamericano. Si uno mira Venezuela, o lo que acaba de pasar en Ecuador, en Perú se acaba de disolver el congreso, en Argentina hay un desplome de la economía… En todos estos países hay un clima económico y político adverso como para querer apostar fichas ahí. Entonces, ¿por qué no Asia o Europa que son mercados más estables?

IA: Eso fue una cosa de AGAC. Nosotros postulamos, después nos aceptaron y ahí viene Sísmica. Priorizamos Latinoamérica porque es nuestro lugar. Estoy convencida de que si nos unimos en Latinoamérica vamos a tener mucha más voz afuera. Entonces era importante que en Latinoamérica se conociera qué era lo que estaba pasando con el arte chileno.

Había dos lugares que eran importantes por tener las ferias más antiguas: a partir de arteBA elegimos Argentina, y ahí se fueron haciendo ramas, y después Miami para abarcar todo. Miami es Estados Unidos pero es América. Ahí está Basel y toda una cantidad de ferias en donde se junta gente de Estados Unidos y de Europa, entonces buscamos esos dos puntos. No con la idea de quedarnos ahí, pero sí de hacer presencia durante dos años.

JTF: ¿Y desde Sísmica eso no generó un problema en términos de estrategia?

CW: Para nada porque AGAC llevaba mucho tiempo planificando esto y habían muchos fundamentos por los cuales se estaba llegando a estos lugares. Lo que nosotros hemos hecho desde AGAC y Sísmica es ir sumando, pero nunca una dificultad.

Voy a reforzar lo que dijo Isabel respecto a Miami: hay tantas ferias que hay espacio para todos, y justamente lo que AGAC y Sísmica buscan es ser inclusivo. Así le estás dando una oportunidad a todos en un mercado como el de Miami. Inclusivo para los artistas y las galerías chilenas. E inclusivo porque abarcas todos los mercados que desembarcan en Miami. Es la feria más visitada mundialmente.

Luego sumamos Lima, donde también las galerías chilenas tenían presencia, y empezamos a dar estos primeros pasitos en España. Entonces voy a tomar el concepto de Isabel: un polo y después otro polo y ahora agarramos otro y es como que formamos un triángulo.

JTF: ¿Pero no suponía un riesgo tomar la opción por una región que está pasando por un proceso complejo?

IA: Primero que todo estaba recién Macri, así que no se sabía lo que iba a pasar después. Segundo, Latinoamérica es así. Y sabes lo que pasa, es una cosa bien rara, cuando hay crisis -también otra cosa que te puedo dar de experiencia- la gente se mete más en el arte. Es lo más raro que hay. Lo que pasa es que, cuando tu no sabes dónde invertir -porque los ricos son ricos- inviertes en algo que sabes que no va a bajar de precio porque tengo buen ojo, a lo más me sube, pero lo voy a gozar, lo voy a pasar bien, todo lo otro lo voy a perder y ni siquiera lo paso bien.

Entonces, la experiencia que tengo es que, cuando hay crisis… mejora. Pero cuando la gente está bajoneada es distinto.

CW: Y el ecosistema del arte es pequeño, entonces el impacto que pueda tener lo que en ese minuto esté ocurriendo en esa nación, en este ecosistema… como dijo Isabel, ¿qué país de Latinoamérica no está en permanente crisis? Si uno revisa los cinco últimos presidentes del Perú…

IA: Chile, Chile es el único y aún así y estamos alegando.

JTF: Justamente por eso, pensando en ese clima, ¿por qué no poner esos mismos esfuerzos acá?

CW: También hay que sumar que cuando ellos eligieron arteBA como foco, la feria no es sólo para los argentinos. ArteBA tiene un programa VIP de casi 400 personas del mundo, donde Chile también obtiene una visibilidad no sólo en ese mercado sino en todos los que confluyen en esa fecha.

IA: Es importante que no solamente, cuando uno va a la feria, querer que le vaya bien económicamente. También es importante elegir lugares donde te conozcan los curadores, pero sobre todo los directores de museos, las buenas instituciones. Al final, lo que nosotros queremos es que nuestros artistas queden en esos lugares. Entonces, dentro de arteBA y de Miami está toda esta gente. Son elecciones estratégicas.

JTF: Para ir cerrando, ¿qué viene para AGAC, para Sísmica?¿Van a seguir poniendo esfuerzos en Latinoamérica o el plan que sigue tiene más que ver con el mercado norteamericano, europeo o asiático?

CW: Estamos trabajando en eso. El proyecto inicial es por dos años y ningún proyecto se consolida en dos años. Nosotros definitivamente en el próximo periodo tenemos que seguir trabajando en los mercados en los que hemos estado trabajando y a los que decidimos ingresar de manera adicional: Lima y Madrid. Hoy, probablemente tenemos que trabajar un poco más en eso.

De todas formas, el segundo periodo es un consenso entre AGAC y ProChile, por lo tanto puede haber cambios en todo esto. Nosotros vamos a apoyar la presencia que van a tener las artes visuales chilenas a través de la colección Engel, una muestra que se va a realizar en Madrid. Esto como un gran paso para la visibilidad a las artes visuales chilenas. De ahí podrían venir otras cosas.

JTF: Se había hablado en algún momento de ARCO.

IA: Estamos viendo lo de ARCO. Lo que pasa es que nos dieron el dinero para dos años, que cierra con Buenos Aires 2020. Entonces, nosotros tenemos que proponerles el siguiente plan, por eso no podemos asegurar nada.

CW: Por eso, éste es un trabajo en conjunto en la asociación y ProChile y hay tiempo para eso. Entonces sería demasiado prematuro… Sueños, muchos. Probablemente proyectos que sí son más realizables es el intercambio entre galerías, algo que nos va a ayudar a tener más visibilidad, buscar traer agentes a Chile, ir enriqueciendo la página web con material como cápsulas de videos con los artistas. Que esa página web le sirva a los agentes del mundo y que automáticamente ellos pensaran en sismica.art cuando quieran investigar algo. Ese tipo de cosas toma mucho tiempo y son ideas para un mediano o largo plazo, son cosas que evidentemente hay que irlas reforzando y van a ser parte también del proyecto.

JTF: Para finalizar ¿cómo piensan la presencia del arte chileno en el extranjero en el escenario ideal? Sobre todo en el escenario chileno en donde aspectos como las ventas siempre son un poco difusas.

IA: Para mi, que los artistas chilenos lleguen a los grandes museos, para mi ese sería mi ideal.

CW: Técnicamente, estamos haciendo un estudio que justamente lo que busca, dentro de esta cosa un poco subjetiva que tú mencionabas, son índices de medición concretos. A cuántas ferias estamos yendo en el exterior, y eso es una forma objetiva de poder medir cuánto estamos saliendo. Otra forma, es medir la lectoría de las distintas cosas que estamos lanzando: redes sociales, el newsletter, la página web. Ahí tenemos métricas para poder ir midiendo objetivamente el posicionamiento que estamos teniendo.

Nosotros tenemos que manejar ciertos índices porque la marca nos los exige, por supuesto que la calidad no la garantiza nadie, además la calidad va a depender mucho del ojo que lo está mirando. Ojo que los índices no están definidos todavía.

Hay un interés en que las ventas se transparenten, y estamos trabajando con el sistema de Aduanas para crear un código para el tema arte. Lo que pasa es que hoy entramos en el mismo saco todos, no hay forma de poder definirlo formalmente. Nosotros ya hemos organizado dos jornadas de exportación, y una de las cosas que ha surgido de eso, como tema a tratar, que depende más de la institucionalidad que de nosotros, es crear un código para poder tener esa medición. No es algo ajeno a lo que nosotros algún día quisiéramos mostrar, sin importar el número.

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José Tomás Fontecilla

Nace en Santiago de Chile. Es Licenciado en Historia y Teoría del Arte por la Universidad de Chile. Como investigador ha desarrollado indagaciones en torno al patrimonio desde el CEPA de la Universidad Adolfo Ibáñez. Ha trabajado en la Bienal de Artes Mediales, el Museo de Arte Contemporáneo y en galerías en Santiago desde el año 2015. Ha publicado en las revistas Tonic, Arte al Límite, The Living Form, entre otras. En 2018 fue becado por el Patronato de Arte Contemporáneo (PAC) y Proyecto Siqueiros/Sala de Arte Público para participar en la Escuela de Crítica de Arte de La Tallera.