Entre el éxodo del Mariel (1980) y la legalización del dólar (1993), tuvo lugar en Cuba un proyecto insólito y contradictorio: la creación de una arquitectura occidental sin mercado, la puesta en órbita de una utopía colectiva ignorada por el propio Estado socialista, la activación de un movimiento que empezó como crítica al urbanismo oficial de la época y que hoy cobra actualidad como una espada de Damocles sobre las construcciones del capitalismo de Estado a la vista. (Con esa posible “shanghaización” de La Habana a la vuelta de la esquina y esa pulsión por los edificios totémicos, básicamente hoteles, mastodontes sin empatía con los barrios en que se implantan).

De ese movimiento singular da cuenta la muestra La utopía paralela, una arqueología que rescata distintos proyectos de ciudades y estrategias urbanas concebidas por la generación de arquitectos nacidos con la Revolución y que emergieron a la luz pública en la década de los ochenta del siglo pasado. Esos años fueron percibidos por la arquitecta y escritora Emma Álvarez Tabío Albo como “década ciudadana” de la Revolución; por el crítico Gerardo Mosquera como “década prodigiosa”, y esa generación, como “los hijos de la utopía” (según el poeta Osvaldo Sánchez), “los hijos de Guillermo Tell” (según el trovador Carlos Varela) o como la protagonista de una “cultura disonante”, según Iván de la Nuez, quien con la colaboración de Atelier Morales idearon la exposición para La Virreina Centre de la Imatge, en Barcelona.

Mucho antes, el Che Guevara les había definido como Hombre Nuevo: un sujeto incontaminado por el capitalismo y por el antiguo régimen, el Frankenstein antillano destinado a crecer en una sociedad sin clases.

Felicia Chateloin y Patricia Rodríguez, Proyecto renovación de la Plaza Vieja, 1986
Vista de la exposición "La utopía paralela. Ciudades soñadas en Cuba (1980-1993)", en La Virreina Centre de la Imatge, Barcelona, 2019. Foto: Pep Herrero

A través de ocho capítulos –Ciudad Prólogo, Monumentos en presente, Una habitación en el mañana, Utopías instantáneas, Reconstruir el Malecón para romper el Muro, Guantánamo: última frontera de la guerra fría, La ciudad invisible y Luces de la ciudad–, nos desplazamos por una arquitectura especulativa (en el sentido filosófico, no en el económico), cuyo viaje va del solar (especie de favela cubana) a la barbacoa (piso o mezanine añadido dentro de las casas de puntales altos), del art déco que sobrevive en el Malecón habanero hasta el kitsch retro de los años cincuenta del siglo pasado, de Italo Calvino a la Base Naval de Guantánamo, de las azoteas a las esquinas, de la tradición colonial al bicentenario de la Revolución Francesa.

Todo esto sin olvidar unas alternativas populares a las que se ofrecía la infraestructura necesaria con el fin de legitimar sus costumbres y resolver sus necesidades de vivienda.

La utopía paralela no es una exposición de edificios concretos, sino de sueños urbanos. De entender la ciudad como «un toma y daca» entre construir e imaginar, patrimonio y futurismo, urbanismo e invención popular, arquitectura y escala urbana. De ahí que estos proyectos se desentiendan radicalmente del estereotipo reiterado de las ciudades cubanas —en particular, La Habana— y se nos ofrezca una expansión hasta pueblos tradicionales como Cojímar, desastres periféricos como Alamar o el impacto de la caída del Muro de Berlín en el Guantánamo de 1989. De la recuperación de Italo Calvino como “cubano” o del reciclaje del arte povera como un dispositivo útil para avanzar hacia el porvenir.

Vista de la exposición "La utopía paralela. Ciudades soñadas en Cuba (1980-1993)", en La Virreina Centre de la Imatge, Barcelona, 2019. Foto: Pep Herrero
Catálogo de la exposición "Arquitectura Joven Cubana", 1990. La Habana. Diseño: Juan Luís Morales y Teresa Ayuso

LA UTOPÍA PARALELA. CIUDADES SOÑADAS EN CUBA (1980-1993)

Participantes:

Ramón Enrique Alonso, Teresa Ayuso, Nury Bacallao, Juan Blanco, Francisco Bedoya, Daniel Bejerano, Inés Benítez, Walter Betancourt, Emilio Castro, Felicia Chateloin, Orestes del Castillo, Mario Durán, Adrián Fernández, José Fernández, Rafael Fornés, Maria Eugenia Fornés, Vittorio Garatti, Eduardo Rubén García, Óscar García, Universo Francisco García, Florencio Gelabert, Hedel Góngora, Alejandro González, Juan-Si González, Gilberto Gutiérrez, Héctor Laguna, Lourdes León, Julio Le Parc, Teresa Luis, Jorge Luis Marrero, Rosendo Mesías, Juan Luis Morales, Huber Moreno, Rolando Paciel, Ricardo Porro, Enrique Pupo, Ricardo Reboredo, Carlos Ríos, Patricia Rodríguez, Abel Rodriguez, Alfredo Ros, Gilberto Seguí, Regis Soler, Antonio Eligio Tonel y Eliseo Valdés.

Con la colaboración especial del Archivo Cifo-Veigas, La Habana

La Virreina Centre de la Imatge, La Rambla 99, Barcelona, España

Del 20 de julio al 20 de octubre de 2019

Imagen destacada: Rafael Fornés, Emilio Castro y Eliseo Valdez, Proyecto Plaza Mariana Grajales, 1985. Guantánamo.