Desde su creación en el 2015, Antenna ha generado una comunidad de socios que ha ido acompañando a esta fundación creada en Chile por Alfonso Díaz, Constanza Güell y Elisa Ibáñez en el desarrollo y consolidación de sus dos principales pilares de trabajo: la experiencia del arte a través de encuentros privados, íntimos y formativos, y la consecución de proyectos de arte y arquitectura de gran envergadura, que apuntan a la internacionalización del arte chileno. Todo esto, financiado a través de las membresías anuales de sus socios, cuya base ha crecido de 40 a 300 personas en estos últimos cuatro años.

Ahora que Antenna celebra su cuarto aniversario, alcanzar esta meta de 300 socios ha significado en el camino la expansión y diversificación de sus proyectos; el establecimiento de vínculos entre los sectores público y privado; romper los tabúes que aún persisten en Chile sobre los beneficios compartidos que supone el financiamiento privado en las artes; y, finalmente, su propia sustentabilidad como entidad sin fines de lucro para poder seguir motorizando y alcanzando todos estos objetivos.

Antenna no busca, por otra parte, expandir su base de socios. Es una cifra manejable y deseable en cuanto a los resultados que ha logrado y quiere seguir logrando en sus sesiones o ‘experiencias’ de arte, en las que sus socios se vinculan de tú a tú con los actores del ecosistema del arte chileno, por ahora solo en Santiago. Al mantener un promedio de entre 35 y 40 socios como asistentes a estas sesiones, Antenna garantiza que la experiencia siga caracterizándose por su intimidad, accesibilidad y transversalidad. Estas instancias, que incluyen como invitados a artistas, gestores, curadores y otros profesionales de variada trayectoria, están pensadas, en definitiva, para la vinculación y generación de redes tanto intelectuales como afectivas.

Estos socios, y la dinámica que se genera en torno a las sesiones y otras actividades de la fundación, conforman así la ‘comunidad Antenna’. El perfil de los socios es bastante diverso: se compone de empresarios, profesionales, ejecutivos y personas de diversas edades y rubros que se han unido a esta red filantrópica en la que sus ingresos por membresías y proyectos son destinados 100% a difundir, apoyar y colaborar con todos quienes conforman la cadena de las artes visuales en Chile.

Parte de la comunidad Antenna (socios y directiva) durante su visita a la Bienal de Venecia, 2019. Foto cortesía de Antenna

Un ejemplo concreto y de alcance notorio de este apoyo se reflejó en los 20 socios que fueron parte del financiamiento del Pabellón de Chile en la Bienal de Venecia de este año, representado por la artista chilena Voluspa Jarpa, y que ascendió a 100 millones de pesos chilenos (unos 140.000 dólares). Antenna logró que, por primera vez desde que Chile cuenta con Pabellón propio en esta Bienal, se creara una alianza entre el sector público y privado para impulsar la presencia chilena en Venecia. Es lo que Alfonso Díaz resalta como una forma tangible de medir el ‘impacto Antenna’ en la escena del arte de Chile, así como el nivel de ‘involucramiento’ de los socios que aportaron al proyecto, la apertura de su percepción sobre el valor simbólico del arte y de sus conocimientos sobre artes visuales, al punto de comprometerse con una iniciativa de visibilización internacional como es la Bienal de Venecia que, quizás, hace cuatro años les era completamente ajena.

Los aportes de los socios para el Pabellón de Chile en Venecia también se destinarán a la edición del libro que acompaña al proyecto de Jarpa, titulado Altered Views, a ser lanzado en septiembre. Este libro es editado por Puro Chile y diseñado por el estudio venezolano VACA, e incluye textos del curador del Pabellón, Agustín Perez Rubio, la investigadora y académica argentina Andrea Giunta, el curador mexicano Cuauhtémoc Medina, el curador y escritor inglés Charles Esche, la curadora austriaca Sabine Breitwieser, la directora de la Academia Chilena de la Lengua, Adriana Valdés, y el sociólogo y político Alberto Mayol.

“El apoyo de estos socios no fue solo monetario, ya que además viajaron con la artista y la acompañaron en los días de inauguración del Pabellón. Es increíble ver el cambio si retrocedemos al 2016, cuando Voluspa Jarpa logró ser la primera chilena con una exposición individual en el MALBA en Buenos Aires, y fueron seis los socios que la apoyaron”, cuenta Alfonso Díaz.

Una de las sesiones del Círculo Antenna. Cortesía: Antenna

Siguiendo el modelo de crowdfunding de Voluspa Jarpa, en octubre de este año se lanzará el primer libro monográfico del reconocido arquitecto chileno Smiljan Radic, Obra gruesa, el cual es desarrollado en conjunto con la Editorial Puro Chile, y que tuvo una primera edición privada para clientes de BTG Pactual. Esta segunda edición pública cuenta con el apoyo de la Municipalidad de Lo Barnechea y de más de diez donantes entre personas y empresas.

La publicación integra 24 obras claves de Radic dentro de las cuales se encuentran el Teatro Regional de Biobío, el Pabellón para la Serpentine Gallery y Casa para el poema del ángulo recto. El libro se divide en 34 capítulos que aportan elementos de análisis de arquitectura, como planos, dibujos, fotografías y maquetas, junto con textos escritos por el Director de la Serpentine Gallery, Hans-Ulrich Obrist, y el ex editor de la revista internacional de arquitectura 2G, Moisés Puentes.

Otro proyecto en el que Antenna ha logrado conectar al mundo empresarial con las artes visuales involucra a la inmobiliaria Indesa, con la que se está desarrollando una colección de arte público en Santiago. La relación partió este año con la instalación al aire libre de una serie de esculturas de la artista chilena Marcela Correa en el condominio Viñas de Chicureo (Santiago), proyecto que implicó un trabajo interdisciplinario con el arquitecto Gonzalo Mardones y el paisajista Juan Grimm. Próximamente, en la Avenida Presidente Riesco, también en Santiago, se inaugurará una obra pública de los artistas visuales Benjamín Ossa y Javier Toro Blum.

Obra de Marcela Correa para el condominio Viñas de Chicureo, Santiago, 2019. Un proyecto de Antenna y la inmobiliaria Indesa.

Actualmente, Antenna también está trabajando con la Bienal de Artes Mediales, que se realizará entre septiembre y diciembre de este año en Chile. Para esta iniciativa, Antenna invitó a Bank of América Merrill Lynch a apoyar en la comisión de una obra a la artista chilena Nicole L`Huillier, quien se encuentra actualmente estudiando un doctorado en el MIT Media Lab, en Boston, participando en la residencia de arte del CERN (Organización Europea para la Investigación Nuclear) y en la residencia del observatorio astronómico ALMA, en Chile.

También en el área de proyectos, Antenna ha trabajado con el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, Banco EFG, Grupo Patio, Stella Artois, Jack Daniels y Azur.

Una próxima etapa de desarrollo buscará enfatizar las áreas de educación y descentralización del acceso a la cultura, así como ir abriendo y democratizando los contenidos generados en las actividades y proyectos de Antenna a través de redes sociales como Instagram –que ya alcanza los 13.000 seguidores- y una nueva plataforma virtual, Onda, desde la cual se compartirá información cultural de manera más transversal y masiva, siguiendo la línea editorial y curatorial de Antenna. “Estamos seguros que con esta nueva plataforma vamos a volver a generar un salto para la escena cultural chilena, tal como lo hicimos con nuestro programa de sesiones”, cuenta expectante Elisa Ibáñez.

Elisa Ibáñez, Alfonso Díaz y Constanza Güell, directores de Antenna