Desde 2009, FUSO es el único festival de videoarte al aire libre que tiene lugar en Lisboa, en espacios únicos como jardines y claustros de museos. Con entrada gratuita, durante seis noches el festival acoge a artistas, curadores, público en general, instituciones portuguesas involucradas en esta práctica artística y especialistas y responsables de colecciones internacionales.

Este año la programación, que se extiende desde el 26 de agosto al 1° de septiembre, propone nuevas perspectivas del videoarte, revelando autores y obras contemporáneos, pero también presentando piezas históricas raramente o nunca vistas en Portugal. Al exponer cruces con los lenguajes del cine experimental, el performance, la fotografía y el cine, FUSO expande la concepción de la imagen en movimiento en el siglo XXI.

El festival fomenta el pensamiento crítico en torno a los nuevos medios y promueve el enriquecimiento del conocimiento y la difusión del videoarte en el paisaje portugués. El lema de esta edición es la sostenibilidad, entendida como el respeto al medio ambiente, la diversidad cultural y social y el crecimiento económico justo y consecuente.

“En el mundo de hoy, la evidencia científica sobre el calentamiento global está desacreditada por los gobiernos de países donde la extrema derecha está en el poder, oponiéndose a los derechos de las minorías y los acuerdos internacionales sobre la libre circulación de ideas y personas. El campo del arte ha estado cuestionando su papel y las nuevas posturas pertinentes ante estos desafíos. ¿Qué cambios de actitud y funcionamiento serían favorables para artistas, curadores, críticos, galeristas y coleccionistas en sus aspectos individuales e institucionales?”, indica una presentación del festival, que tiene a António Câmara Manuel como director general y a Jean-François Chougnet como director artístico.

Antoni Muntadas, On Translation: Fear/Miedo, 2005, 30’27’’. Cortesía: FUSO

La programación comienza el 27 de agosto en Travessa da Ermida con la presentación de la obra A Viagem Invertida (Espelho) [El viaje invertido (espejo)], el más reciente trabajo de instalación y performance del artista portugués Pedro Barateiro (1979), y también el más complejo que ha concebido hasta la fecha. Técnicamente, la obra se apoya en el performance del propio Barateiro, de Lula Pena y del bailarín Luís Guerra, y cuenta con arreglos musicales e interpretación de Raw Forest (Margarida Magalhães). En cuanto a contenido, se trata de una reflexión sobre la relación de intimidad con los dispositivos móviles y la tecnología. El trabajo es parte de una investigación sobre la extracción de litio en Portugal. El uso de este metal alcalino es parte de muchas industrias, con una gran presencia en la producción de baterías para automóviles, teléfonos inteligentes y otros dispositivos. También es un elemento químico utilizado en el tratamiento de algunos trastornos psicológicos como la bipolaridad. A Viagem Invertida, que se presenta diariamente hasta el 1° de septiembre, es un comentario sobre la condición contemporánea de los individuos y su falta de presencia en la sociedad.

El 28 de agosto, en el Claustro do Museu Nacional de História Natural e da Ciência, tendrá lugar un homenaje a Antoni Muntadas (Barcelona, 1942), uno de los pioneros del arte multimedia y el arte conceptual en España. Trabajando en una variedad de medios digitales, incluyendo fotografía, video, publicaciones, internet, instalaciones multimedia e intervenciones urbanas, Muntadas aborda en sus proyectos temas sociales, políticos y de comunicación, la relación entre el espacio público y privado dentro de las estructuras sociales e investigaciones sobre los canales de información y las formas en que pueden usarse para censurar información o promulgar ideas.

El ciclo, titulado Muntadas’ survey, incluye On Translation: Fear/Miedo (2005), una intervención televisiva basada en la producción de un trabajo de video que se desarrolla entre entrevistas con personas afectadas a diario por las tensiones en áreas fronterizas, e imágenes de archivo que muestran la idea del miedo en la frontera entre México y Estados Unidos, entre otros materiales documentales y periodísticos. El video tiene como objetivo revelar cómo el miedo es una emoción traducida, que se revela de diferentes maneras en ambos lados de la frontera, como una construcción cultural y sociológica basada en la política y la economía. On Translation: Fear/Miedo se transmitió entre agosto y noviembre de 2005 en cuatro ciudades que vinculan los centros de poder y la toma de decisiones, donde estas políticas son evidentes a diario: Tijuana, San Diego, Ciudad de México y Washington DC.

Otros trabajos de Muntadas incluidos en este programa son Watching the Press/Reading Television, (1981); Slowdown (from Media Ecology Ads) [1982]; The Limousine Project (1991); Video is Television? (1989); y On Translation: Celebracions (2009).

Max Provenzano, Inflasjon, 2019, 2’30’’. Cortesía: FUSO

El 29 de agosto continua FUSO en el jardín del Museu de Arte, Arquitectura e Tecnologia (MAAT) con la proyección de una serie de trabajos en competición a partir de su selección por medio de una convocatoria abierta. Escogidos por el director artístico del festival, Jean-François Chougnet, estos videos revelan la diversidad de prácticas de videoarte realizadas en Portugal y/o por artistas portugueses. “Se presentaron 147 proyectos, que es otro signo de la vitalidad de la escena portuguesa contemporánea. La fuerza y la originalidad de los proyectos propuestos por artistas jóvenes, incluso artistas muy jóvenes (muchos nacidos en la década de 1990) dificultaron la selección. La propuesta de 14 obras de 14 artistas favoreció aquellas imágenes de un mundo cambiante”, según Chougnet.

Entre los seleccionados está el artista venezolano residenciado en Lisboa Max Provenzano (1986), con su obra Inflasjon [Inflación] (2019), una reflexión metafórica sobre el actual territorio venezolano y su situación, a través de la realización de una acción: la inflación progresiva de un globo terrestre sobre su cuerpo. El artista se pregunta si el mundo es sustentable cuando hay procesos inflacionarios degenerados en las economías de los países en condiciones precarias.

En el jardín del Museu Nacional de Arte Contemporânea do Chiado se presenta el 30 de agosto un par de programas: O Universo de Floris Kaayk, curado por Tom Van Vliet (Holanda), sobre el trabajo de este artista holandés enfocado en conceptos y fantasías futuristas y el progreso tecnológico; y Futuro Presente, curado por Sandra Vieira Jürgens (Portugal). “El futuro está allí”, dice la curadora, “y a partir del lema del festival y la creciente atención prestada a la política ecológica en el ámbito cultural y en el campo del arte y sus instituciones, esta sesión presenta obras de artistas contemporáneos que se relacionan con este tiempo histórico de transformación y emergencia ambiental, pensando en sus causas pasadas y consecuencias futuras como inseparables de cuestiones económicas, tecnológicas y sociopolíticas”.

Futuro Presente cuenta con trabajos vinculados a un abordaje ético y crítico y a formas de resistencia contemporáneas idealizados por Francisco Pinheiro & Paulo Morais, Marcelo Felix, Nikolai Nekh, y Nuno Barroso & Veronika Spierenburg, autores cuyas prácticas creativas, de investigación y reflexión dan visibilidad a temas que van desde crisis e impactos ambientales hasta derechos laborales y justicia social.

Distribuição de Corpos e Representação das Sobras [Distribución de los cuerpos y Representación de lo Remanente] es el programa que ha organizado Moacir dos Anjos en el jardín del Museu Nacional de Arte Antiga, para el 31 de agosto. Según el curador brasileño, Brasil es un país fundado en actos de violencia de los colonizadores europeos contra los pueblos indígenas y contra la población negra traída a la fuerza de África y esclavizada. Es un país que se instituyó anclado en el racismo. Esta violencia, siempre actualizada, promueve una distribución asimétrica de cuerpos blancos, negros y mestizos en lugares de ocio, vivienda y trabajo, en los cuales los primeros tienen poder de movimiento y de mando, mientras que los demás son sometidos, por diversos medios, a un régimen de circulación reglada y obediencia a las órdenes dadas”. Los trabajos aquí presentados plantean entonces que la sostenibilidad -social, ética, política y cultural- de una comunidad también depende de la lucha radical y continua contra el racismo incrustado en sus instituciones, así como en los discursos y gestos de los que de ella son parte. El programa presenta tres trabajos de tres artistas brasileños: O Caseiro (2016), de Jonathas de Andrade (1982); NoirBLUE: deslocamentos de uma dança (2017), de Ana Pi (1986); y bárbara balaclava (2016), una animación de Thiago Martins de Melo (1981).

Ese mismo día 31 se presenta el programa Hidrológicas, a cargo de Margarida Mendes (Portugal), un recorrido desde los monocultivos alimentados por el río Colorado del Valle Imperial de California (Lukas Marxt) hasta los extensos complejos de represas de Itaipú, Belo Monte y Bento Rodrigues en Brasil (Carolina Caycedo), terminando en el desierto del Golfo Pérsico (Sophia Al Maria).

A Gente Rio [We River] (2016), de Caycedo, pone en relación la represa de Itaipú, la segunda planta hidroeléctrica más grande del mundo, y cuyo proceso de expropiación de tierras fue un catalizador para el surgimiento del Movimiento de Trabajadores sin Tierra (MST); la represa de Belo Monte en el río Xingu, cuyo proceso de licencia ambiental ha estado marcado por una serie de irregularidades y una profunda resistencia indígena; la represa Bento Rodrigues, que se derrumbó, liberando desechos peligrosos de la empresa minera Samarco y causando un desastre ambiental sin precedentes en Brasil; y, por último, el Vale do Ribeira, donde las comunidades indígenas, caiçara y quilombola resisten contra la construcción de una represa. La artista destaca el conocimiento acumulado de las comunidades, en la construcción de un cuerpo colectivo que resiste la extinción impuesta por proyectos orientados al desarrollo.

Nam June Paik, Global Groove, 1973, 28’30’’. Cortesía: FUSO

En la programación del 1° de septiembre, que tendrá lugar en el Claustro do Museu da Marioneta, destaca Global Groove Revisitado, bajo la curaduría de la estadounidense Lori Zippay, Directora Ejecutiva de Electronic Arts Intermix (EAI), la mítica institución neoyorquina cuyo archivo de casi 4.000 audiovisuales abarca desde la década de 1960 hasta el presente, desde obras de videoarte de figuras pioneras hasta obras digitales de nuevas generaciones de artistas.

Este programa, extraído de los archivos de EAI, presenta a dos artistas, Jacolby Satterwhite y Nam June Paik, y dos obras, una digital, una analógica, separadas por un período de cuarenta años. El tema de la programación FUSO de este año, «sostenibilidad», puede abordarse desde múltiples ángulos, y este programa considera su relación con la diversidad cultural y social, vista a través de la lente de estos dos artistas y obras dispares. Ambos artistas postulan la conexión de comunidades culturales y sociales diversas a través de intervenciones en las tecnologías de los medios de comunicación y la creación de «paisajes mediáticos del mañana», densamente estratificados.

El icónico Global Groove (1973) de Paik es una de las obras más conocidas e influyentes en la historia del videoarte, un collage electrónico de cultura pop, artistas de vanguardia y manipulación técnica. Paik postuló la noción innovadora de adoptar y luego subvertir el lenguaje y las técnicas de la televisión para crear un pastiche global: los comerciales de televisión japoneses de Pepsi-Cola se yuxtaponen con performances de John Cage, Merce Cunningham y Allen Ginsberg; bailarines al ritmo de Devil with a Blue Dress On son intercalados con artistas coreanos tradicionales. Para Paik, quien premonitoriamente acuñó la frase «super autopista electrónica» en 1974, la idea era sugerir una comunidad global muy remota unida por el arte y la tecnología.

Cuarenta años después, el joven artista multidisciplinario Jacolby Satterwhite crea paisajes densamente construidos que hacen referencia al actual lenguaje mediático de los videojuegos, los memes de Internet y las interfaces digitales. Estos mundos generados por computadora -con capas de dibujos, objetos y performances- incorporan animadas narrativas de memoria e identidad personal y cultural. El fantástico paisaje digital de Country Ball (2012) –trabajo que se exhibe junto al de Paik- es habitado por avatares disfrazados del propio artista, quien actúa unas 100 veces frente a una «pantalla verde». Películas personales caseras y la caligrafía de su madre ‘renderizada’ en computador se integran fluidamente en la arquitectura de este espacio digital onírico.

FUSO cuenta además con un programa paralelo, Vídeo arte no Canal Lisboa, que del 26 de agosto al 1° de septiembre será proyectado en 18 pantallas distribuidas en puntos estratégicos de la ciudad.

 


Imagen destacada: Jonathas de Andrade, O Caseiro/The Caretaker, 2016, 8’. Cortesía: FUSO