La exposición Tejido social: Arte textil y compromiso político reúne en el Museo de la Solidaridad Salvador Allende (MSSA), en Santiago, setenta obras textiles que han sido producidas o donadas en apoyo a causas político-sociales del Chile de la segunda mitad del siglo XX. Convergiendo diversos formatos, técnicas y autorías, se presentan piezas que urden historias vinculadas a la historia de Chile y al MSSA. Entre ellas, se encuentran el enigmático tapiz que el artista francés Jean Lurçat creó en 1964; más de cuarenta molas realizadas por mujeres indígenas guna donadas en 1976; los textiles de gran formato de Roser Bru y Gracia Barrios, desaparecidos tras el golpe de Estado; el tapiz realizado por Ana María Rojas durante su exilio en Polonia; bordados realizados por mujeres de Isla Negra a comienzos de los 70; y las obras de artistas dedicadas a la producción textil contemporánea como Paulina Brugnoli, Olga de Amaral y Marta Palau.

La exposición es curada por Josefina de la Maza (1980), doctora en Historia y crítica de arte, quien fue invitada por el MSSA para hacer converger las nociones de política y textil recurriendo a obras presentes en la Colección del mismo museo y de otros acervos privados y públicos. “La colección textil del MSSA es una de las más nutridas de Chile en creaciones de los últimos 60 años, con historias únicas que se inician en la posguerra y que tejen redes solidarias”, explica la curadora, quien cree que esta exposición ayudará a transformar el juicio histórico que ha visto a los textiles como una manualidad o un arte menor.

Janus, de Jean Lurçat, tapiz, 150 x 100 cm. Foto: Benjamín Matte / MSSA

Hilos y tramas

En Tejido social: Arte textil y compromiso político abundan manifestaciones de redes de solidaridad y apoyo político en distintos momentos de la historia de Chile. El tapiz Janus de Jean Lurçat (1892-1966) es parte de una trama que se inicia en los años 50, cuando el artista surrealista francés —considerado uno de los renovadores del tapiz moderno y figura fundamental de la tapicería pictórica— expone en el Museo de Arte Contemporáneo de Santiago. Debido a su admiración por el Premio Nobel de Literatura Pablo Neruda y en respuesta al llamado del presidente Salvador Allende a donar obras para el “pueblo de Chile”, su viuda donó en 1972 al recién conformado museo su enigmática obra protagonizada por un gallo antropomorfo, constituyéndose en la primera donación textil recibida por la institución.

En tanto, en la fachada del MSSA se cuenta una historia internacional ocurrida en plena dictadura: el gran textil Nunca te entregues ni te apartes del camino, del estadounidense John Dugger, se exhibe en ciertos periodos de la muestra. Creada a modo de estandarte en 1978 para la exposición We Want People to Know the Truth. Patchwork Pictures from Chile [‘Queremos que las personas conozcan la verdad’. Arpilleras de Chile], en Londres, la obra sirvió como telón de fondo para una serie de charlas con exiliados chilenos del mundo del teatro y la cultura, que incluyó una exhibición de obras de orfebrería hechas por prisioneros chilenos y la exhibición del aclamado documental Chile, The Most Painful Hour dirigida por David Elstein. Dugger tenía relación con nuestro país desde su participación en Artists for Democracy [Artistas por la Democracia], evento de solidaridad con Chile organizado por la artista chilena Cecilia Vicuña y el crítico de arte inglés Guy Brett, cuyo hito fue una manifestación con más de 10 mil personas en la plaza de Trafalgar en Londres, en 1974.

Obras de Roser Bru en la exposición "Tejido social: Arte textil y compromiso político", en el Museo de la Solidaridad Salvador Allende (MSSA), Santiago de Chile, 2019. Foto: Benjamín Matte / MSSA
Bocetos de Paulina Brugnoli en la exposición "Tejido social: Arte textil y compromiso político", en el Museo de la Solidaridad Salvador Allende (MSSA), Santiago de Chile, 2019. Foto: Benjamín Matte / MSSA

Recobrados y desaparecidos

Gracia Barrios (1927), Roser Bru (1923) y Paulina Brugnoli (1940) comparten una historia de compromiso artístico pero también de desaparición y pérdida. Las tres artistas realizaron obras para el edificio de la UNCTAD III, uno de los símbolos del gobierno de Salvador Allende, inaugurado en 1972.

Mientras Barrios y Bru cosieron piezas figurativas de gran formato que representan la imagen del pueblo y la familia, Brugnoli realizó un tapiz abstracto. A pesar de su impacto en la prensa de la época y de sus grandes dimensiones, las obras desaparecieron tras el golpe de Estado, siendo destruidas, olvidadas o invisibilizadas. La obra de Barrios apareció casualmente en el 2000 en una casa de subastas, mientras que tres de las cuatro obras realizadas por Bru volvieron a luz pública tras ser recuperadas por el coleccionista Eduardo Armijo, actual custodio temporal de las obras. Ambos conjuntos se exponen en la sala principal del MSSA por primera vez juntos, y se ha dejado un espacio vacío en la exposición reservado simbólicamente para la cuarta obra de Bru, cuya recuperación aún no ha sido posible.

El tapiz de Brugnoli sigue desaparecido hasta el día de hoy, al igual que otra obra textil exhibida en el edificio UNCTAD, un bordado de grandes dimensiones realizado de modo colectivo por las mujeres de Isla Negra. Por esa razón se exhibe, de forma inédita, un conjunto de dibujos preparatorios del textil desaparecido de Paulina Brugnoli.

Vista de la exposición "Tejido social: Arte textil y compromiso político", en el Museo de la Solidaridad Salvador Allende (MSSA), Santiago de Chile, 2019. Foto: Benjamín Matte / MSSA
Vista de la exposición "Tejido social: Arte textil y compromiso político", en el Museo de la Solidaridad Salvador Allende (MSSA), Santiago de Chile, 2019. Foto: Benjamín Matte / MSSA
Vista de la exposición "Tejido social: Arte textil y compromiso político", en el Museo de la Solidaridad Salvador Allende (MSSA), Santiago de Chile, 2019. Foto: Benjamín Matte / MSSA

Las molas y arpilleras viajeras

Las molas que hoy forman parte de la colección del MSSA comenzaron su itinerario de exhibiciones en Ciudad de Panamá en 1976, cuando fueron reunidas para apoyar un evento de solidaridad con Chile. El delicado y paciente trabajo manual realizado por las mujeres guna, pueblo originario de las tierras que hoy comprenden Panamá y Colombia, queda patente en las 41 piezas hoy exhibidas, que a través de coloridas formas abstractas y figurativas expresan la cosmovisión y el trabajo colectivo que realizan estas mujeres. Este grupo de textiles fue la primera donación al Museo Internacional de la Resistencia Salvador Allende, nombre con que se conoció al Museo en su etapa de exilio. Fueron exhibidas en La Habana y, junto a un conjunto de arpilleras que había sido retirado clandestinamente de Chile, participaron en una muestra en Varsovia, Polonia, en 1980.

También se exhiben en Tejido social: Arte textil y compromiso político dos piezas de las Bordadoras de Isla Negra que, gracias a las redes culturales y artísticas ligadas a Neruda, tuvieron durante la Unidad Popular un circuito de exhibición que excedió los espacios del arte popular y artesanal. Los bordados que aludían figurativamente a la vida en la costa fueron exhibidos en el Museo Nacional de Bellas Artes de Santiago (1970), en el Institute of Contemporary Arts de Londres (1972), en la Galerie du Passeur y L’Espace Cardin en París (1972) y en la Bienal de São Paulo (1973).

Asimismo, se muestran arpilleras creadas durante la dictadura, por artistas desconocidas hoy convertidas en símbolos de resistencia. Producidas por grupos de mujeres chilenas agrupadas bajo distintas organizaciones, siendo la más reconocida la Vicaría de la Solidaridad, estos textiles representan pasajes sobre la pobreza, el hambre, la violencia y las violaciones a los derechos humanos, a la vez que inmortalizaron la solidaridad y la resiliencia de familias y comunidades.

Vista de la exposición "Tejido social: Arte textil y compromiso político", en el Museo de la Solidaridad Salvador Allende (MSSA), Santiago de Chile, 2019. Foto: Benjamín Matte / MSSA
Vista de la exposición "Tejido social: Arte textil y compromiso político", en el Museo de la Solidaridad Salvador Allende (MSSA), Santiago de Chile, 2019. Foto: Benjamín Matte / MSSA

TEJIDO SOCIAL: ARTE TEXTIL Y COMPROMISO POLÍTICO

Curaduría: Josefina de la Maza

Arpilleristas chilenas, Gracia Barrios, Bordadoras de Isla Negra, Roser Bru, Paulina Brugnoli, Olga de Amaral, John Dugger, Josep Grau-Garriga, Jean Lurçat, Mujeres Guna de la Comarca de Guna Yala (Panamá), Marta Palau, María Asunción Raventós, Ana María Rojas.

Museo de la Solidaridad Salvador Allende (MSSA), Av. República 475, Santiago de Chile

Hasta el 2 de febrero de 2020