Hasta el 21 de julio pasado se presentó en el MUAC de la Ciudad de México la exposición Arte acción en México. Registros y residuos, que bajo la curaduría de Cristian Aravena, Sol Henaro, Alejandra Moreno y Brian Smith revisa el tránsito de esta práctica artística en México, de 1970 a 2014, a partir de los acervos del Centro de Documentación Arkheia. Integrada por diversos materiales como registros fotográficos y de imagen en movimiento, objetos y utilería, bocetos, guiones, notas hemerográficas e invitaciones, la exposición propone algunos itinerarios para esbozar un posible relato o “pedigrí” sobre el performance en México.

Lejos de plantear esta investigación como un ejercicio genealógico cerrado y acabado, la muestra reúne relatos y memorias para articular iniciativas que generen conexiones, coincidencias y reverberaciones de esta práctica, la cual tuvo un alto momento de visibilidad entre los años ochenta y noventa. Según los curadores, “este trabajo no pretende conformar un repertorio de los diversos momentos o hitos históricos internacionales dados o fijados para el arte acción (Fluxus, Dadá, Happening, Cage, Kaprow), sino apelar a ciertos agentes que, en el contexto de México, han sido cardinales para romper las lógicas normadas del arte y sus maneras de hacer”.

Así, los curadores recurren, por ejemplo, a Alejandro Jodoroswky, quien a inicios de los sesenta ‘sacaba al teatro del teatro’ con los efímeros pánicos; a Juan Acha en la transición de los setenta a los ochenta defendiendo su tesis sobre los no-objetualismos; a las provocadoras puestas en escena de Juan José Gurrola; a la inmanencia de las Bienales Internacionales de Poesía Visual y Experimental; o bien, a la escena del cabaret de contenido político por su dimensión de asalto al espectador de manera ácida e inteligente.

Los registros y residuos que se muestran provienen, en su mayoría, de los acervos artísticos y documentales del Museo. Se recuperaron materiales de los fondos El 9/Henri Donnadieu, 19 Concreto, Rocío Boliver “La Congelada de Uva”, Olivier Debroise, Felipe Ehrenberg, Edgardo Ganado Kim, Melquiades Herrera, Antonio Juárez, No Grupo, La Panadería, Proceso Pentágono, Sindicato del Terror y Escombros de la Ruptura/Sociedad Mexicana Protectora del Espectador del Performance, Temistocles 44, y Pola Weiss, así como otros materiales externos de María Eugenia Chellet, Miguel Ángel Corona “el Reynito”, Ximena Cuevas, Héctor Falcón, Lía García “la Novia Sirena”, Teresa Margolles, Doris Steinbichler y Víctor Sulser, entre otros.

Vista de la exposición "Arte acción en México. Registros y residuos", en el MUAC/UNAM, Ciudad de México, 2019. Cortesía: MUAC
Vista de la exposición "Arte acción en México. Registros y residuos", en el MUAC/UNAM, Ciudad de México, 2019. Cortesía: MUAC
Vista de la exposición "Arte acción en México. Registros y residuos", en el MUAC/UNAM, Ciudad de México, 2019. Cortesía: MUAC

Nunca exento de polémica, el arte acción, de naturaleza ambigua, se caracteriza por borrar o traspasar fronteras artísticas y disciplinas, integrar la experimentación de modo sistemático y deliberado, no apegarse a narrativas convencionales y, desde luego, por el uso del cuerpo como vehículo de enunciación. Acción ritual, poema-acción, acción plástica, artes vivas, arte efímero, evento ambiente, acto visual-sónico: el inventario mutante de nominaciones respecto a esta expresión estética ayuda a entender su carácter indeterminado.

“Con estos destellos conceptuales del arte acción, transmitimos la imposibilidad de fijarle un acta de nacimiento a estas prácticas, ya que por antonomasia ponen en quiebre lo normado y pueden encontrarse gérmenes movilizadores en décadas tempranas que escapen a las narraciones institucionales”, señalan los curadores.

La exposición plantea ocho itinerarios para ordenar los registros y residuos convocados en un afán por distinguir algunos impulsos y afinidades entre producciones y pulsiones heterogéneas. Además, se incluía una estación de consulta que pone a disposición de los diversos públicos elementos, materiales y herramientas para extender el conocimiento y la complejidad que tiene esta práctica en México.

Armando Cristeto (Registro de la acción) [Marcos Kurtycz en Ritual Agreste], Explanada del Museo Tamayo, 1987. Fondo Armando Cristeto. Centro de Documentación Arkheia, MUAC, UNAM
Pedro Linger (registro de la acción), Pancho López en Picnic, 1998. Cortesía de Pacho López. Vista de la exposición "Arte acción en México. Registros y residuos", en el MUAC/UNAM, Ciudad de México, 2019. Cortesía: MUAC

Ritual y catarsis

Los objetos y las acciones cotidianas alteran su condición profana al ser convocados desde la experiencia ritual. Así, palabras e instrumentos empleados por las/los artistas pierden su dimensión utilitaria habitual para evocar lo sagrado y, en ese proceso de transformación, el individuo se distancia de reglas establecidas. Una de las experiencias más contundentes en el caso del arte acción ritualístico o chamánico, es la purga que puede generar la liberación, tanto en el espectador como en el artista, por medio del éxtasis y la catarsis.

Irrupciones en lo público

Las acciones estéticas que permiten resignificar el espacio cotidiano-normado fungen como agentes con múltiples valores que posibilitan otras lecturas y sentidos por medio de obras conceptuales, colectivas y políticas. En tanto provocaciones, generan dinámicas diversas que ponen en cuestión el uso del espacio de la ciudad con el fin de potenciarlo como lugar de expresión social, cultural y político.

Vista de la exposición "Arte acción en México. Registros y residuos", en el MUAC/UNAM, Ciudad de México, 2019. Cortesía: MUAC
Vista de la exposición "Arte acción en México. Registros y residuos", en el MUAC/UNAM, Ciudad de México, 2019. Cortesía: MUAC

Salir de la carne: prótesis y accesorios

Cámaras de video, anabólicos, dildos, prótesis médicas y simulaciones genitales se presentan para el arte acción como amplificaciones de la carne para ir más allá del radio usual del cuerpo. Estos dispositivos operan para resarcir fracturas en el cuerpo del o la artista, pero se extienden a la sociedad para señalar su propio quiebre. También la deformidad y la alteración de lógicas genitales, corporales y de roles nos afectan por disloque a lo que se cuestiona.

Corporalidades y disputas de género

El interés por desbordar las construcciones corporales y de género que se contraponen a lo normado y hegemónico, ha sido una constante en diversas acciones. Estas trastocan los estereotipos que determinan a hombres, mujeres o cuerpos feminizables. Se mueven entre la crítica a lo biológico, hasta el desmontaje a las imposiciones de lo femenino y lo masculino. La fluidez genérica que proponen las/los artistas incomoda a la biologización social y transgrede cómo nos construimos.

No-Grupo (Maris Bustamante, Melquiades Herrera, Alfredo Núñez, Rubén Valencia, Carlos Zerpa), Entrevista-acción en el programa “Hoy mismo”, con Guillermo Ochoa, 1982. Fondo No-Grupo. Centro de Documentación Arkheia, MUAC/UNAM

Parasitar los medios

En el descontento por limitar el arte acción al acto efímero en contextos tradicionales como festivales, museos y centros culturales, algunos agentes consideraron inaplazable intervenir otro tipo de circuitos y plataformas. Algunos de ellos optaron por participar en programas de televisión abierta (como noticiarios o programas de espectáculos) para llegar a audiencias más amplias y subvertir la normalidad o statu quo en estos medios.

Goce y desbordes

La batalla por “hacerse de espacios” llevó a muchos de los protagonistas del arte acción a no menospreciar ninguna oportunidad. Bares, festivales de música, las fiestas y la escena del cabaret fueron terreno fértil para la experimentación gozosa en la que afecto, desborde y fiesta interactuaban de modo integral como aliciente para las nuevas prácticas.

Fotógrafo no identificado [Astrid Hadad en escenario], s.f Fondo Olivier Debroise, Centro de Documentación Arkheia, MUAC, UNAM

Iniciativas y convergencias

La operación para difundir la escena del arte acción en México ha implicado esfuerzos individuales, colectivos, institucionales y en gran medida independientes para proyectar la efervescencia del “performance”. Desde espacios de perfil contracultural, o bien, al margen de los centros de mayor visibilidad, se proyectaron esfuerzos por darle lugar a esa escena a través de publicaciones, eventos y recopilaciones que levantaron poco a poco un registro fragmentario de dichos residuos e improntas.

El otro como medio o fin

A diferencia de lo que suele pensarse, el arte acción no necesariamente pasa por el cuerpo del artista. En ocasiones las acciones han sido pensadas para que a través de un público-activo anónimo, éstas pudieran llevarse a cabo. En estos casos, la acción es deliberadamente pensada para ser ejecutada o corporeizada por otros.

Vista de la exposición "Arte acción en México. Registros y residuos", en el MUAC/UNAM, Ciudad de México, 2019. Cortesía: MUAC
Vista de la exposición "Arte acción en México. Registros y residuos", en el MUAC/UNAM, Ciudad de México, 2019. Cortesía: MUAC