El naturalista alemán Alexander von Humboldt (1769-1859) cumpliría 250 años el 14 de septiembre de 2019. Con motivo de esta efeméride, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Alemania y el Goethe-Institut han programado una serie de actividades en Latinoamérica centradas en su vida, sus investigaciones, las redes que conformó e impulsó, los contextos sociales y culturales en los que se enmarca su obra y su impacto científico, social y cultural en nuestros días.

En esta llamada ‘temporada temática Humboldt y las Américas’ se ponen hoy en discusión temas que ya eran importantes para Alexander von Humboldt, como por ejemplo el cambio climático y la biodiversidad, la carrera global de modelos sociopolíticos o la futura constitución de la Tierra. ¿En qué medida Alexander von Humboldt podría ser un modelo a seguir para relacionarnos con los demás y con la naturaleza?

El natalicio de Alexander von Humboldt se conmemora en México, Cuba, Colombia, Venezuela, Perú, Ecuador y Alemania. A estos países se suman otras actividades locales en Brasil, Guatemala, Nicaragua, República Dominicana, Uruguay, Argentina, Bolivia y Chile.

Vista de la exposición "La naturaleza de las cosas: Humboldt, idas y venidas", en el Museo de Arte de la Universidad Nacional de Colombia, Bogotá, 2019. Foto: Goethe-Institut/Urniator Studio, Juan David Padilla Vega
Gianfranco Foschino, A New Landscape, 2016, videoinstalación con cinco videos en marcos de madera blanca. Colección del artista, Santiago de Chile. Foto: Goethe-Institut/Urniator Studio, Juan David Padilla Vega

En este marco, el Museo Nacional de Colombia, el Proyecto Bachué y la Fundación Arkhé presentan hasta el 6 de julio la exposición La naturaleza de las cosas: Humboldt, idas y venidas, que revisa la presencia espiritual de la tradición humboldtiana en el arte contemporáneo colombiano y latinoamericano.

Curada por Halim Badawi para el Museo de Arte de la Universidad Nacional de Colombia, en Bogotá, la muestra parte de una selección de artistas del presente cuyos trabajos son puestos en diálogo con obras de arte y documentos del pasado, evidenciando cómo ciertas experiencias inaugurales del viaje de Humboldt persisten en la praxis artística contemporánea, cómo el imaginario de la aventura y del viaje se ha convertido en espina dorsal de la creación de nuestro tiempo, cómo se han dado los vínculos entre arte y ciencia (un diálogo en doble vía en el que las estrategias del arte fueron usadas como insumo para la representación científica y viceversa), y cómo el pensamiento ilustrado (con sus imaginarios de medición y taxonomización) devino, por un lado, en el fortalecimiento de la medicina, el arte y el conocimiento sobre nosotros mismos, sobre nuestro lugar en el mundo, al mismo tiempo que permitió el establecimiento de los vínculos neocoloniales, el incremento de las desigualdades y el desarrollo de las economías extractivistas con el consecuente agotamiento de los recursos naturales y surgimiento de gobiernos y empresas dispuestas a apropiarse de estos recursos.

“También”, señala Halim Badawi, “se trata de poner en cuestión el carácter patriarcal de la historia oficial, de la ciencia ilustrada y de los grandes hombres del pasado, y generar algunas preguntas sobre cómo podemos torcer este orden de cosas que a veces nos parece tan natural. El influjo de la tradición visual, cartográfica, topográfica, geológica y antropológica inaugurada por Humboldt ha marcado indeleblemente las líneas predominantes en el arte de nuestro tiempo, constituyendo una base genealógica potente y en permanente expansión y reformulación. El científico alemán ha estado ausente de las historias del arte y ahora reaparece para mostrar estéticas, cruces y líneas predominantes de nuestro tiempo, que permiten explorar y resignificar su amplio legado de tradición visual, cartográfica, topográfica, geológica y antropológica”.

Vista de la exposición "La naturaleza de las cosas: Humboldt, idas y venidas", en el Museo de Arte de la Universidad Nacional de Colombia, Bogotá, 2019. Foto: Goethe-Institut/Urniator Studio, Juan David Padilla Vega
Vista de la exposición "La naturaleza de las cosas: Humboldt, idas y venidas", en el Museo de Arte de la Universidad Nacional de Colombia, Bogotá, 2019. Foto: Goethe-Institut/Urniator Studio, Juan David Padilla Vega

La exposición se plantea como un recorrido por la figura de Humboldt con siete momentos dedicados a intervenciones o instalaciones de un grupo de artistas colombianos e iberoamericanos contemporáneos (en video o fotografía) que trazan un diálogo trans-histórico con obras del pasado (pinturas, acuarelas) y documentos (manuscritos, impresos). En la exposición participan los artistas colombianos José Alejandro Restrepo, Carlos Motta, David Guarnizo y Liliana Sánchez, además del español José Luis Bongore, quienes realizaron obras comisionadas para esta muestra. Igualmente, participan Alfredo Jaar (Chile), Óscar Santillán (Ecuador), Regina de Miguel (España), Camilo Echavarría (Colombia), Nathália Favaro (Brasil) junto a Miki Yui (Japón), Gianfranco Foschino (Chile), Andrés Matías Pinilla (Colombia), Eduardo Hirose (Perú), Antonio Bermúdez (Colombia) y el colectivo colombiano Mapa Teatro, en colaboración con los participantes de Experimenta Sur 2019.

Todos estos artistas contemporáneos ponen en diálogo sus trabajos con obras y documentos del pasado realizados por Humbodt; el geólogo y cartógrafo italiano Agustín Codazzi (1793-1859); la fotógrafa holandesa Ida Esbra (1929-2009); el etnógrafo alemán Theodor Koch-Grünberg (1872-1924), de quien se presentan 50 fotografías originales por primera vez en Colombia; los geólogos alemanes Alphons Stübel (1835-1904) y Wilhelm Reiss (1838-1908); el cartógrafo y dibujante colombiano Manuel María Paz (1820-1902); la fotógrafa austriaca Hermi Friedmann (1905-1989); el acuarelista peruano Pancho Ferro (siglo XIX); el artista colombiano Andrés de Santa María (1860-1945); el químico y científico francés Jean-Baptiste Boussingault (1801-1887); el pintor alemán Johann Moritz Rugendas (1802-1858); el pintor mexicano Felipe Santiago Gutiérrez (1824-1904); el dibujante y taxidermista alemán Anton Goering (1836-1905); y el pintor ecuatoriano Rafael Troya (1845-1920), entre muchos otros.

Vista de la exposición "La naturaleza de las cosas: Humboldt, idas y venidas", en el Museo de Arte de la Universidad Nacional de Colombia, Bogotá, 2019. Foto: Goethe-Institut/Urniator Studio, Juan David Padilla Vega
Vista de la exposición "La naturaleza de las cosas: Humboldt, idas y venidas", en el Museo de Arte de la Universidad Nacional de Colombia, Bogotá, 2019. Foto: Goethe-Institut/Urniator Studio, Juan David Padilla Vega

Varias obras de José Alejandro Restrepo (1959) están presentes en la exposición. En El cocodrilo de Humboldt no es el cocodrilo de Hegel (1994), el artista rescata un grabado en el que aparece media docena de indígenas tratando de matar con una lanza de varios metros de largo a un cocodrilo gigante. Junto al grabado hay dos textos, uno de Humboldt y otro de Hegel. El de Hegel dice: “América se ha mostrado y aún hoy se muestra física e intelectualmente impotente. Sus leones, tigres y cocodrilos, si bien se parecen a los homónimos del viejo continente, son en todo respecto más pequeños, más débiles y menos peligrosos”. Humboldt replica: “Yo renunciaría voluntariamente a la carne de vaca europea que Hegel, en su ignorancia, cree muy superior a la de vaca americana, y me gustaría vivir cerca de los delicados y débiles cocodrilos que por desgracia tienen 25 pies de longitud”.

Restrepo, que no cree ni en Hegel ni en Humboldt, responde con una pared blanca de 25 pies de longitud. En cada extremo, a la altura del piso, hay un monitor. Uno de ellos presenta el ojo de un cocodrilo, en el otro extremo está la punta de la cola del animal.

El paso del Quindío, también de Restrepo, parte de una travesía singular realizada por el artista en 1991: rehacer el mítico paso del Quindío a través de la cordillera central colombiana, siguiendo los pasos de Humboldt, Thielman, y muchos otros científicos viajeros que le habían precedido desde la penetración científica europea en el Nuevo Mundo a partir del siglo XVIII. Su interés, según el curador colombiano José Roca, era “evidenciar la distancia entre experiencia y representación, y poner en claro que ver no es una función fisiológica sino un aparato ideológico que construye lo mirado de acuerdo con la propia formación, la tradición histórica en que se inscribe el sujeto, sus intereses personales o sus agendas políticas: en la videografía de Restrepo, el conocimiento, no siendo ingenuo o inocente, es problematizado como parte integrante del mirar. Para el artista es claro que la antropología no describe la realidad —escribe ficciones—, sino que sus escritos son un relato, una interpretación de interpretaciones. El antropólogo es un profesional de la diferencia”.

En otra obra de Restrepo, Cargueros (1999), el artista se pregunta: ¿Hasta dónde el colonizador puede “ver” y “representar”, sin sucumbir a la fiebre, sin quedar atrapado en sus propias redes ideológicas? El Carguero (1810-1813) de Humboldt está puesto aquí en diálogo. Se trata de una de las primeras representaciones de su tipo en América. Sin duda, esta imagen del carguero, con cierta estilización neoclásica alejada de las razas predominantes en el actual territorio de Colombia, fue determinante en todas las representaciones posteriores.

Liliana Sánchez, Vorágine, 2008/2019. Instalación a partir de serigrafía sobre papel adhesivo. Colección de la artista, Bogotá. Obra producida especialmente para esta exposición. Foto: Goethe-Institut/Urniator Studio, Juan David Padilla Vega
Vista de la exposición "La naturaleza de las cosas: Humboldt, idas y venidas", en el Museo de Arte de la Universidad Nacional de Colombia, Bogotá, 2019. Foto: Goethe-Institut/Urniator Studio, Juan David Padilla Vega
Vista de la exposición "La naturaleza de las cosas: Humboldt, idas y venidas", en el Museo de Arte de la Universidad Nacional de Colombia, Bogotá, 2019. Foto: Goethe-Institut/Urniator Studio, Juan David Padilla Vega
Vista de la exposición "La naturaleza de las cosas: Humboldt, idas y venidas", en el Museo de Arte de la Universidad Nacional de Colombia, Bogotá, 2019. Foto: Goethe-Institut/Urniator Studio, Juan David Padilla Vega

La exposición incluye otros materiales de archivo, como las fotografías tomadas por el etnólogo alemán Theodor Koch-Grünberg (1872-1924) a indígenas de la región amazónica durante la segunda expedición al río Xingú en 1899, que tenía como objetivo buscar el origen de dicho caudal, uno de los secundarios del Amazonas. De Thomas Clarkson (Reino Unido, 1760-1846) se exhibe Diagramas de la organización de los esclavos en un barco a América (1808), un documento que muestra las formas crueles en las que se realizaba el transporte de los esclavos africanos hacia el Nuevo Mundo. Clarkson, un abolicionista inglés contrario al tráfico de esclavos en el Imperio Británico, fue fundamental (a partir de 1787) en la formación del Comité para la Abolición de la Trata de Esclavos Africanos. Recopiló información para este, con la intención de presentarla luego ante el Parlamento y el público general. Recorrió los puertos de Liverpool y Bristol, en los que reunió pruebas, en especial, testimonios procedentes de los marineros de barcos mercantes, sobre el comercio de esclavos que serían destinados a plantaciones o minería.

El artista ecuatoriano Óscar Santillán (1980) exhibe dos obras: Espejo (2018-2019), y Kosmos (2012-2013). En esta última, Santillán extrae, mediante un proceso químico, la tinta del libro Kosmos de Alexander von Humboldt, una publicación que tuvo el ambicioso objetivo de entender la realidad con una voluntad amplia, ilustrada y universal. Esta tinta, como lo haría un alquimista, fue convertida por el artista en un diamante negro que se presenta en otra vitrina. Esta obra alude a cómo el conocimiento científico, la medición de los recursos naturales y el pensamiento ilustrado, si bien permitieron comprender mejor la realidad, también generaron las condiciones de posibilidad para los vínculos neocoloniales y la explotación económica de los recursos naturales. A su vez, juega con la idea del conocimiento como una joya preciosa, como un diamante costoso —aunque oscuro— que permite, en un ejercicio ambiguo, conocer la realidad, pero también destruirla.

Camilo Echavarría (1970) es un artista y fotógrafo antioqueño estudioso de la literatura de viajeros y del trabajo de Alexander von Humboldt. En la exposición, presenta parte de su serie Atlas de los Andes, sobre la cual explica: “Los paisajes son manifestaciones culturales que registran la relación de la humanidad con su territorio. Como resultado, la subjetividad de nuestra mirada y nuestro deseo de idealizar la naturaleza influyen inevitablemente en cómo la hemos representado a lo largo de la historia. La forma en que estas circunstancias invaden nuestra percepción de nuestro entorno natural es una de las principales preocupaciones que aborda este proyecto. Su objetivo también es convertirse en un atlas visual y personal de la diversidad botánica, geológica y climática de la cordillera de los Andes del norte, desde la Sierra Nevada de Santa Marta hasta el volcán Chimborazo y la península de Paracas. Mi intención es representar la belleza de la inmensidad de la naturaleza, así como la fragilidad de las partículas infinitesimales que la componen”.

Vista de la exposición "La naturaleza de las cosas: Humboldt, idas y venidas", en el Museo de Arte de la Universidad Nacional de Colombia, Bogotá, 2019. Foto: Goethe-Institut/Urniator Studio, Juan David Padilla Vega
Luis Carlos Camargo Rodríguez, Pasos de agua - Cordillera de Bogotá, 2014-2018. Dimensiones variables. Distintas técnicas fotográficas del xix sobre papel. Foto: Goethe-Institut/Urniator Studio, Juan David Padilla Vega

Uno de los capítulos de la muestra, Queerizar la ciencia viril, ofrece una interpretación audaz y poco estudiada sobre la historia como una construcción predominantemente heterosexual. “La ciencia, al igual que el arte, ha sido un territorio predominantemente masculino, heterosexual y blanco. Los distintos rumores alrededor de la orientación sexual de Alexander von Humboldt y su entorno de artistas y científicos, así como su especial relación con uno de sus compañeros de viaje, el quiteño Carlos de Montúfar, darían para hacer un análisis profundo sobre esta cuestión o, al menos, para dejar en el aire algunas preguntas”, relata Halim Badawi en el catálogo de la muestra. “Sin embargo”, continúa, “a pesar de una orientación sexual que, en el caso de Humboldt parece obvia (refrendada por alguna correspondencia y por rumores de su misma época), una parte de la historiografía prefiere sugerir que el sabio prusiano era ‘asexual’ y otra parte prefiere señalar sus relaciones con hombres como ‘platónicas’”.

Un último grupo de historiadores, según Badawi, prefiere justificar la intensa, amorosa y apasionada correspondencia con hombres de Humboldt en el hecho que, durante los siglos XVIII y XIX, las relaciones afectivas entre hombres parecían seguir aquel ideal del romanticismo que apelaba a un lenguaje en extremo cariñoso entre hombres. Si bien esto último es cierto, también es verdad que esta afectuosidad decimonónica no invalida la existencia de homosexuales en el período, cuyas conductas pueden rastrearse de manera indirecta, ya que los materiales de archivo que dan cuenta de estas prácticas comúnmente desaparecieron ante la vergüenza de las familias (y los herederos) y ante las imposiciones legales y morales del siglo XIX.

My dearly beloved R. (Monument to Alexander von Humboldt) [2013], de Carlos Motta (1978), es un tríptico fotográfico que representa un monumento a Humboldt, acompañado de una carta de amor escrita por el científico al soldado Reinhard von Haeften, quien aparentemente, sorprendido por la declaración de Humboldt, dejó su trabajo para casarse. “La pieza pone de manifiesto la orientación sexual de Humboldt, un hecho que se ha pasado por alto sistemáticamente en una buena parte de las narraciones históricas sobre su vida y obra. Se dice que el científico quemó toda su correspondencia personal antes de su muerte en un intento de controlar su legado, pero algunos documentos, como esta carta, han surgido con el tiempo haciendo que su legado sea más interesante y complejo”, explica el artista.

Carlos Motta. Vista de la exposición "La naturaleza de las cosas: Humboldt, idas y venidas", en el Museo de Arte de la Universidad Nacional de Colombia, Bogotá, 2019. Foto: Goethe-Institut/Urniator Studio, Juan David Padilla Vega
Alfredo Jaar, Gold in the morning, 1985, fotografía en tres cajas de luz, 25 x 40 cm c/u. Colección Proyecto Bachué, Bogotá. Foto: Goethe-Institut/Urniator Studio, Juan David Padilla Vega

Fuera del espacio expositivo, Mapa Teatro, a través de Experimenta/Sur*, ha ideado una comunidad temporal experimental, heterogénea y transdisciplinar. Compuesta por un grupo de jóvenes artistas colombianos y latinoamericanos, por científicos y pensadores, que han sido reunidos en torno a la pregunta sobre los “tejidos conectivos” entre cuerpos y naturalezas, Experimenta Sur plantea, no una obra, en el sentido formal y material del quehacer artístico, sino un “obrar” que el laboratorio de artistas de Mapa Teatro propone como premisa de diálogo de y con la exposición, y pone en marcha desde el inicio hasta el final de la misma.

 


Imagen destacada: Karina Herazo. Vista de la exposición «La naturaleza de las cosas: Humboldt, idas y venidas», en el Museo de Arte de la Universidad Nacional de Colombia, Bogotá, 2019. Foto: Goethe-Institut/Urniator Studio, Juan David Padilla Vega

*ARTISTAS BECARIOS DE LA OCTAVA EDICIÓN DE EXPERIMENTA/SUR:

De Colombia:
Angélica Teuta (Medellín)
Catalina Toro Giraldo (Medellín)
César Ernesto Agudelo Moreno (Villavicencio)
ferranElOtro (Medellín)
Jean Carlos Lucumi Ortíz (Candelaria, Valle del Cauca)
Jorge Barco (Medellín)
Karina Herazo (Barranquilla)
Mauricio Rivera Henao (Pereira)
Néstor Raúl Pérez (Medellín)
Tomasito Neira (Mitú)

De otros países latinoamericanos:
Fredy Vallejos (Ecuador)
Javier Marín (Costa Rica)
Juan Carlos León (Ecuador)
Martha Luisa Hernández Cadenas (Cuba)
Miguel Mesa (México)
Nayely Santos (México)
Rut Astorita (Perú)
Sebastián Llovera (Venezuela)
Stephanie Williams (Costa Rica)

Invitados especiales:
Ernesto Bautista (El Salvador)
Nicolás Castro (Bogotá)
Jorge Luis Acevedo (Bogotá)

CIENTÍFICOS, ARTISTAS Y PENSADORES PARTICIPANTES:

Artistas curadores
Mapa Teatro – Laboratorio de artistas (Colombia)
Heidi Abderhalden
Rolf Abderhalden
Ximena Vargas
José Ignacio Rincón
María Herrera Fonseca
Santiago Sepúlveda
Adriana Urrea
Julián Díaz

Expertos invitados
Profesor Dr. Ottmar Ette (Alemania)
Profesor Dr. Alberto Gómez (Colombia)

Performance
Elizabeth Rosenfeld (Inglaterra)
Naomi Rincón Gallardo (México)

Músico compositor
Stephan Micus (Alemania)

Conferencistas
Donna Haraway (Estados Unidos)
Óscar Santillán (Ecuador)
Profesor Dr. Ricardo Torres Palma (Colombia)
Profesor Dra. Mara Viveros Vigoya (Colombia)
Profesor Dr. Carlos Augusto Hernández (Colombia)