TRANS TROPICÁLIA 

[Fragmentos de un texto mayor de Gustavo Buntinx, Curador]

“Indios antropófagos” es esencialmente una paradoja: una exploración postconceptual del incendiario impacto de la Amazonía en ciertos horizontes neobarrocos del arte peruano actual. Christian Bendayán es uno de los protagonistas de esa erupción tropical. Pero en esta muestra la carga siempre pulsional de su trabajo se energiza con una recuperación crítica de lo amazónico como imagen construida.

Una puesta-en-escena que es una puesta-en-abismo. O viceversa. Así lo evidencian las comillas retóricas que forman parte integral del título de la exposición. En ellas se visibiliza una condición de cita relacionada a ciertas postales exotizantes de principios del siglo XX. El soporte circulante para imágenes que inscribían frases similares bajo fotografías de nativos cuya diferencia pretendía exacerbarse como una otredad absoluta. La alteridad de lo supuestamente “primitivo” ––no lo primordial–– que justificaría la incursión “civilizadora” del Estado y el mercado en las “tierras salvajes”.

Vista de la exposición “Indios Antropófagos”, de Christian Bendayán. Pabellón de Perú en la 58° Bienal de Venecia. Foto: Leonardo Ramírez. Cortesía: Patronato Cultural del Perú
Vista de la exposición “Indios Antropófagos”, de Christian Bendayán. Pabellón de Perú en la 58° Bienal de Venecia. Foto: Leonardo Ramírez. Cortesía: Patronato Cultural del Perú

Algunas de aquellas postales imponían falsos ropajes a la presencia desnuda de los indígenas. Otras erotizaban sus anatomías expuestas y resaltadas por los tatuajes o la pintura corporal. En una incisiva inversión de tales procedimientos, Bendayán hace de esas marcas cutáneas el signo de una identidad que se metamorfosea: un sentido empoderado de agencia, lúdica pero gloriosamente encarnado por el gran tableau vivant de mujeres trans posando como amazonas míticas para representar una “barbarie” de fantasía con trajes y gestos histriónicamente sensualizados. Intercambios libidinales de fluidos entre dos travestismos ––el cultural, el sexual–– que definen algunos de los estereotipos actuales sobre lo selvícola.

Pero en las técnicas escogidas para estos quehaceres promiscuos asoma además un travestismo tercero. Un transgénero histórico, urbanístico, implícito en el gusto por azulejos importados desde Europa durante la Belle Époque del auge cauchero (1879 – 1912) para su uso preciosista como revestimiento arquitectónico. La reinvención de Iquitos como una coqueta ciudad ibérica en el corazón de las tinieblas amazónicas.

Este esteticismo, sin embargo, coexistía con la estética abiertamente industrial de la Casa de Fierro ensamblada en medio del trópico con elementos cuya fabricación la leyenda atribuye a Gustave Eiffel.

Bendayán transfigura ambos delirios de lo modernizante no sólo en las imágenes de lo ahora expuesto sino también, sobre todo, desde su materialidad misma: azulejos de colores encendidos y planchas de zinc son aquí el soporte de alegorías alucinadas y monumentales. Entre ellas, la quema utópica ––imposible–– de la Casa de Fierro por parte de renacidos “indios antropófagos”. Que en realidad son una “tribu” de travestis “caníbales” entregados a la recíproca adoración / devoración sexual de sus cuerpos.

Vista de la exposición “Indios Antropófagos”, de Christian Bendayán. Pabellón de Perú en la 58° Bienal de Venecia. Foto: Leonardo Ramírez. Cortesía: Patronato Cultural del Perú
Vista de la exposición “Indios Antropófagos”, de Christian Bendayán. Pabellón de Perú en la 58° Bienal de Venecia. Foto: Leonardo Ramírez. Cortesía: Patronato Cultural del Perú
Vista de la exposición “Indios Antropófagos”, de Christian Bendayán. Pabellón de Perú en la 58° Bienal de Venecia. Foto: Leonardo Ramírez. Cortesía: Patronato Cultural del Perú
Vista de la exposición “Indios Antropófagos”, de Christian Bendayán. Pabellón de Perú en la 58° Bienal de Venecia. Foto: Leonardo Ramírez. Cortesía: Patronato Cultural del Perú

Un apocalipsis hedónico en el que se parodian y resignifican también las teorías de la metabolización cultural propuestas en la década de 1920 por el “movimiento antropófago” de la vanguardia brasileña. El resultado es una Trans Tropicália, gozosa y crítica al mismo tiempo. Empoderada por una jouissance política, poética, deslumbrante como las mariposas que hace un siglo fascinaron a Otto Michael: un entomólogo alemán, enamorado de lo natural y silvestre, pero dedicado además a pintar la progresiva transformación de las riberas “salvajes” de Iquitos por la irrupción gradual de las edificaciones “civilizadas”.

Esa fricción, esa ficción de natura y cultura, es la que enciende las visiones incendiarias de Bendayán. Y sus metáforas retorcidamente idílicas. Nuestro primer pintor de la selva “urbana”, desde que Michael abandonara el Perú en la década de 1920.

La mariposa, claro, es la imagen paradigmática, paradisíaca, de la selva “natural”. Pero también del fulgor y la fantasía asociados al travestismo como estética.

El arte que se sublima en artificio.

Y lo postconceptual en neobarroco.

Vista de la exposición “Indios Antropófagos”, de Christian Bendayán. Pabellón de Perú en la 58° Bienal de Venecia. Foto: Leonardo Ramírez. Cortesía: Patronato Cultural del Perú
Vista de la exposición “Indios Antropófagos”, de Christian Bendayán. Pabellón de Perú en la 58° Bienal de Venecia. Foto: Leonardo Ramírez. Cortesía: Patronato Cultural del Perú
Vista de la exposición “Indios Antropófagos”, de Christian Bendayán. Pabellón de Perú en la 58° Bienal de Venecia. Foto: Leonardo Ramírez. Cortesía: Patronato Cultural del Perú

“Indios Antropófagos”, de Christian Bendayán, con curaduría de Gustavo Buntinx, se podrá ver en el Pabellón Peruano de la 58° Bienal de Venecia, hasta el 24 de noviembre de 2019.

El proyecto cuenta con una serie de apoyos especiales. Entre ellos, el de la musicalización a cargo de FIL UNO, chelista y compositor nacido en Iquitos, Perú. Esta edición cuenta con el auspicio del ICPNA – Instituto Cultural Peruano Norteamericano que promueve el arte y la cultura peruana, y con el soporte integral de PromPerú, el Ministerio de Cultura y el Ministerio de Relaciones Exteriores y Cerámica San Lorenzo.