A partir de una ardua labor de investigación y de puesta en valor, la Fundación Espigas –el más completo archivo de arte latinoamericano- presenta entre octubre y noviembre de 2019 en el Consulado Argentino en Nueva York una importante muestra que revive la historia de la mítica Galería Bonino a través de su acervo documental.

Bonino fue una galería de vanguardia que contribuyó en la internacionalización del arte argentino en los años sesenta. Como modelo de negocios, fue pionera en tener tres sedes en simultáneo en Buenos Aires, en Río de Janeiro y en Nueva York. Durante su funcionamiento entre 1951 y 1979 innovó mostrando a artistas como Fernández Muro, Gyula Kosice, Alberto Greco, Jorge de la Vega, Achile Perilli o Lygia Clark.

Su fundador, el italiano Alfredo Bonino, fue un vanguardista también al imaginar su galería como un lugar asociado al star system estadounidense. A las exposiciones y performances asistían estrellas de cine como Marcello Mastroianni, Joanne Woodward o Paul Newman y en sus salas se escucharon conciertos de músicos célebres como el compositor alemán Stockhausen. Bonino fue un renovador del mercado del arte en Buenos Aires por medio del manejo publicitario de las exposiciones, la construcción de locales específicos y el establecimiento de contratos con artistas.

Alberto Greco rodeado por Alfredo Arias (izquierda), Antonio Gades (centro), Edgardo Giménez (derecha) y otros asistentes durante el Vivo-Dito "Mi Madrid querido" en la Galería Bonino de Buenos Aires", 9 de diciembre de 1964. [Gelatina de plata]. Fototeca Espigas. Colección Centro de Estudios Espigas – Fundación Espigas
Umberto Mastroianni, Alfredo Bonino y Marcello Mastroianni delante de una escultura del artista italiano, durante su exposición en la Galería Bonino (Nueva York) en 1964. [Gelatina de plata]. Archivo Bonino, Fototeca Espigas. Colección Centro de Estudios Espigas – Fundación Espigas

La exhibición mostrará el acervo perteneciente a la sede neoyorquina de Bonino en diálogo con las de Buenos Aires y Río de Janeiro. La exposición abre el nuevo programa público internacional de Espigas, que se lanza en una semana clave para el arte latinoamericano en Nueva York, con la reapertura del nuevo MoMA y la inauguración, en ese museo, de la muestra Sur moderno: Journeys of Abstraction, que reúne obras de la Colección Patricia Phelps de Cisneros.

“Si uno ve el listado de obras y artistas que pasaron por la galería es realmente impresionante. En Bonino Buenos Aires se presentó Mi Madrid Querido, de Alberto Greco, en 1964, o Arte y Cibernética (1969), primera exposición de lo que luego se llamaría el CAyC (Centro de Arte y Comunicación)”, cuenta Agustín Diez Fischer, director del Centro de Estudios Espigas de la Fundación Espigas.

“En Brasil, por ejemplo, Portinari era artista de la galería y ahí se realizó una emblemática muestra de los Bichos de Lygia Clark en 1960. Nueva York es también absolutamente fascinante: allí se realizaron exhibiciones fundamentales del arte latinoamericano como Magnet New York y eran parte de la galería artistas como Alicia Penalba, Kosice, Fernández Muro, Sarah Grilo, Marcelo Bonevardi, y muchos otros. Incluso la galería se desplazaba más allá de los artistas latinoamericanos, ya que, por ejemplo, Nam June Paik expuso obras emblemáticas como TV Buddha. También eran artistas de la galería Benton Fletcher o Mary Bauermeister. En el caso de Chile, Nemesio Antúnez exhibía en la galería y tuvo una relación muy importante con Bonino”, relata Diez Fischer.

Paul Newman y Joanne Woodward en la inauguración de Magnet New York, (1964). [Diapositiva]. Archivo Bonino, Fototeca Espigas. Colección Centro de Estudios Espigas – Fundación Espigas
Vista de la Galería Bonino durante la exhibición "Arte y cibernética", organizada por Jorge Glusberg, (1969). [Diapositiva]. Archivo Bonino, Fototeca Espigas. Colección Centro de Estudios Espigas – Fundación Espigas

Entre los materiales que presentará la muestra, donados a Espigas por Marcelo Bonevardi y Fernanda Bonino, la última esposa del galerista, se encuentran los dibujos de Clorindo Testa para el rediseño de su sede en Buenos Aires, donde hoy funciona la Fundación Klemm, y libros de ediciones limitadas de Luis Seoane o Raquel Forner, publicados por el sello editorial de la galería. “Uno de mis favoritos es una tarjeta navideña de Marcelo Bonevardi impresa por el New York Graphic Workshop, algo que da cuenta cómo Bonino era un punto de intersección de artistas increíble. Ni hablar de todos los famosos que pasaron por Bonino, en todas sus sedes”, cuenta Diez Fischer. “Bonino era un vanguardista en términos de cómo pensar la imagen de una galería, una imagen que realmente fuera una marca. No sólo Testa o Sergio Bernardes estuvieron involucrados en el diseño de sus sedes (el primero en Buenos Aires y el segundo en Rio de Janeiro) sino que también encargaba diseños a figuras hoy consideradas emblemáticas como, Tomás Gonda o Beatriz Freitler”, agrega.

Junto con este material de archivo se proyectarán videos que se encuentran en pleno proceso de digitalización y un proyecto audiovisual que se presentará completo en la exposición. Además, se ha diseñado un Programa Público y de Difusión que comprende la realización de entrevistas a artistas y gestores involucrados en la Galería Bonino, y que estarán disponibles como podcasts; un programa de visitas de especialistas y estudiantes universitarios a la sede consular para estimular futuras investigaciones sobre una institución central en la historia del arte latinoamericano; y una publicación bilingüe con textos de, entre otros, la investigadora argentina Andrea Giunta, y que incluirá por primera vez una cronología completa que aborda comparativamente las distintas sedes de Bonino.

“Los objetivos de esta muestra son muy concretos”, explica Diez Fischer. “En primer lugar, mostrar este material y que esa visibilidad ayude a que se investigue más, sobre todo porque fue una institución central en el panorama de galerías latinoamericanas durante los 60 y 70. En segundo, porque uno de los objetivos centrales en Espigas es conectar archivos, y Bonino es un caso fantástico para hacerlo. La documentación que nosotros tenemos básicamente viene de la donación de Fernanda Bonino y Marcelo Bonevardi, pero hay material sobre Bonino en el Smithsonian, en el Getty, la Fundación Klemm y en muchísimos otros archivos. Entonces, Bonino es un caso central para rastrear documentos dispersos y conectar instituciones”, puntualiza.

Gyula Kosice dentro de una de sus obras, s.f.[Diapositiva]. Archivo Bonino, Fototeca Espigas. Colección Centro de Estudios Espigas – Fundación Espigas

Imagen destacada: Imagen con la leyenda Bonino, s.f. [Diapositiva] Archivo Bonino, Fototeca Espigas. Colección Centro de Estudios Espigas – Fundación Espigas