Cambio climático, posverdad, fake news, nacionalismo, autoritarismo, racismo, discriminaciones de género, desplazamientos y migraciones forzados… ¿Cómo lo enfrentan y cómo se involucran los artistas? ¿Cómo lo puede exponer el arte hoy suscitando, más que una reflexión, una acción? ¿O el arte no incide, no motoriza un cambio? Es lo que busca cuestionar la muestra internacional de la 58° Bienal de Venecia, que abrió al público el pasado 11 de mayo en los Giardini y el Arsenale.

El curador de esta edición, Ralph Rugoff, abrió la discusión de estas cuestiones apremiantes lanzando el lema que guía la exposición, Que vivas en tiempos interesantes (May You Live in Interesting Times), una supuesta maldición china que, repetida hasta el cansancio por políticos de Occidente durante el último siglo, terminó por convertirse en fake news. Y lo abordan, de algún modo, los 79 artistas convocados, una cifra mucho más acotada que en versiones pasadas, la mitad mujeres por primera vez en la historia de la bienal, la mayoría de provenientes de África, Asia, Europa y Estados Unidos.

No se desentrañan aquí los abordajes de una serie de artistas, o se reseña la propuesta curatorial en su conjunto. Tampoco se incluyen los pabellones de las representaciones nacionales. Este post es una selección de obras de la exposición central que enuncian o bien confrontan el actual clima político mundial con una postura reflexiva que desafía nuestros hábitos de pensamiento, desde las fotografías de la artista y activista sudafricana Zanele Muholi o las de la latinx trans de ascendencia indígena Martine Gutiérrez, a las pinturas de Frida Orupabo y Henry Taylor. Otras buscan crear, con todo y sus subjetividades y ficciones, sus propias verdades, en esta era de polarizaciones, extremismos y fake news.

Imagen destacada: Lara Favaretto, Thinking Head, 2018. 58° Bienal de Venecia (2019) [Giardini]. Foto: Francesco Galli. Cortesía: La Biennale di Venezia