Desde sus inicios en el 2006, la feria Art Dubái ha sido un motor artístico, turístico y económico para la ciudad, conocida como una joya del desarrollo de los Emiratos Árabes Unidos, por su alto flujo de inversiones, hoteles cinco estrellas e islas artificiales. Reflejando también a la ciudad como centro de intercambio y reunión de diferentes culturas, Art Dubái se hace llamar la “feria de arte más diversa a nivel internacional”. Las galerías que allí exponen provienen en su gran mayoría de los centros de producción artística generalmente ausentes en el concierto internacional de ferias, dominado por Occidente. En términos geográficos, Art Dubái apunta hacia el Sur Global.

La feria, que se celebra entre el 20 y 23 de marzo en el Madinat Jumeirah, es parte de un proyecto mucho más amplio para posicionar a Dubái como un gran hub cultural emiratí que triangularía la red ya establecida con Sharjah y su Bienal fundada en 1993, y con la capital Abu Dhabi y su Louvre, que abrió a finales del 2017.

La Dubai Art Season comenzó el pasado 1° de marzo y se extenderá hasta el 30 de abril. En ella se inserta la Semana del Arte, que acoge a Art Dubái y a otra feria, SIKKA, especializada en arte emergente, además de exhibiciones especiales en las galerías locales y en el recién inaugurado Jameel Arts Centre, el primer museo de arte contemporáneo de la ciudad.

Soheila Sokhanvari, Children of Revolution, 2019, tempera al huevo sobre papel vitela de ternera, 21 x 24 cm. Cortesía de la artista y Kristin Hjellegjerde Gallery
Atul Dodiya, Black Petals –V, 2018, técnica mixta, 183 x 122. Cortesía: Galerie Templon, París/Bruselas
Hayv Kahraman, The Translator (de la serie How Iraqi are you?), 2015. Cortesía: The Third Line
Orkhan Huseynov, The New Salsabil, 2018, plexiglass ensamblado a mano, 90 x 60 cm. Cortesía: Gazelli Art House

Art Dubái es una feria de formato accesible. En un día se pueden recorrer las 92 galerías de 42 países que participan en esta edición (Senegal, Líbano, Irán, Turquía, Cisjordania y Marruecos, además del Reino Unido, España, Italia, Francia, Alemania y Estados Unidos, entre otros), a lo que favorece su estructura de secciones, que este año trae novedades.

Junto con las áreas dedicadas al arte contemporáneo y moderno, Art Dubái 2019 presenta por primera vez BAWWABA, una sección curada por la franco-camerunesa Élise Atangana en la que diez artistas residentes –o enfocados- en el Medio Oriente, África, Asia Central y Meridional y América Latina, abordan el Sur Global, a través de obras centradas en temas de migración global, estructuras socioeconómicas e identidad. En la sección participan artistas como Marcelo Moscheta (Brasil), representado por la galería Vermelho (São Paulo) y José Chambel (Santo Tomé y Príncipe, África), representado por Perve Galeria (Lisboa).

Este año vuelve además la sección Residents, enfocada por primera vez en América Latina, bajo la co-curaduría de la brasileña Fernanda Brenner, directora artística de Pivô, en São Paulo, y la emiratí Munira Al Sayegh. Los 12 artistas seleccionados –Laura Lima (Brasil), Verónica Vázquez (Uruguay), Nicanor Aráoz (Argentina), Luciana Lamothe (Argentina), Rodolpho Parigi (Brasil), José Manuel Mesías (Cuba), Mazenett Quiroga (Colombia), Luiz Roque (Brasil), Flora Rebollo (Brasil), Jerry B. Martin (Colombia), Luis Enrique López-Chávez (Cuba) y Alexandre da Cunha (Brasil)- han estado realizando residencias de entre 4 a 8 semanas en los Emiratos para vincularse con la cultura local y luego crear obras que serán presentadas en la feria.

El programa de Art Dubái se complementa con charlas, talleres, el Global Art Forum –que este año lleva el sugerente título La escuela es una fábrica-, programas educativos, performances e intervenciones –como la que hará el colectivo brasileño OPAVIVARÁ!– y exhibiciones, como la nueva UAE Now (Emiratos Árabes Unidos Ahora), que bajo la curaduría de Munira Al Sayegh ofrecerá un panorama de espacios independientes y llevados por artistas, entre ellos, Bait 15, Banat Collective, Jaffat el Aqlam, PAC (Public Art Collective) y Daftar Asfar.

Para profundizar en el perfil y los contenidos de Art Dubái 2019 conversamos con Pablo de Val, su director artístico, quien venía de ocupar la misma función en la feria MACO de México entre los años 2012 y 2015.

Nicanor Aráoz, Sin título, 2010, instalación con medios mixtos, 250 x 320 x 150 cm. Cortesía: Barro, Buenos Aires
Mazenett Quiroga, De más allá del mar (Waterman Butterfly Map projection), 2017, pintura al temple azul ultramarino y 22 hojas de oro genuino sobre madera, 170 x 122 x 5 cm. Cortesía Instituto de Visión, Bogotá
Jerry B. Martin, Mendieta/Wiam II, 2018, dibujo hecho a máquina con transcripciones de texto sobre papel, 37 x 30 x 3,5 cm. Cortesía del artista y Revolver Galería, Lima
José Chambel, Sin título (de la serie Tchilóli, 1997, fotografía en blanco y negro, 90 x 60 cm. Cortesía: Perve Galeria, Lisboa

Alejandra Villasmil: Ha sido director de museo, galerista, consultor de arte, comisario, y director de ferias ¿Cómo surge su interés por el Medio Oriente?

Pablo de Val: La mayor parte de mi carrera profesional ha estado vinculada a Latinoamérica. Llegó un momento en que necesitaba un nuevo reto profesional. Mis conocimientos del Medio Oriente eran muy limitados y cuando surgió la posibilidad de trabajar en y con nuevas latitudes no lo dude por un segundo. Hay que romper las zonas de confort y seguir creciendo.

AV: Art Dubái es una feria joven, con 13 años a cuestas, pero que sin embargo ha ido creciendo sostenidamente, se ha vuelto más internacional y transversal, con un enfoque en el arte no occidental, no blanco, pero sobre todo africano. Para usted, ¿qué distingue en cuanto a oferta artística e instancia de mercado a una feria como Art Dubái?

PdV: Desde su creación Art Dubái ha estado marcada por su diversidad, es parte del DNA de la feria. Dubái tiene más de 250 nacionalidades, está creando un nuevo modelo de ciudad y de convivencia, y su ubicación geográfica la convierte en un cruce de culturas. Sin duda alguna es el epicentro de la creación en el Medio Oriente, pero también, dada la cercanía geográfica y las relaciones comerciales, una puerta a África y al Sudeste Asiático. La feria es un reflejo del DNA de la ciudad: cosmopolita, dinámica y multiracial.

Ramazan Can, I am a Stranger of This Place, 2018, concreto, tela, neón, madera, 188 x 127 x 16.5 cm. Cortesía del artista y Anna Laudel Gallery
Farah Al Qasimi, Old McDonald's, 2014, fotografía digital, 69 x 86 cm. Cortesía del artista y The Third Line
Shirin Aliabadi & Farhad Moshiri, We Are All Americans, 2006, fotografía. Cortesía: The Third Line

AV: Este año, la feria se enfoca en el “Sur Global” ¿Por qué?

PdV: Este enfoque no es nuevo; siempre hemos tenido la mirada enfocada en el Sur Global, en esas energías y proyectos que en las ferias eurocéntricas y occidentales representan solo el 5%. Lo que sí es cierto es que estamos enfatizando esto e invitando a participar en toda nuestra programación cada vez a más profesionales de estas regiones. Esta mirada ofrece una cartografía estética y conceptual muy distinta, con prácticas artísticas que no es fácil de ver agrupadas. Además, en Art Dubái participan solo 92 galerías de 42 países, ofreciendo a los visitantes y participantes la posibilidad de ver todo y hablar con todos, hay tiempo, y esta es una característica muy especial.

AV: En esta edición, además, la sección Residents se dedica a Latinoamérica. ¿Por qué ahora?

PdV: La sección Residents es única y muy especial. La iniciamos el año pasado con un gran éxito y decidimos vincularla cada año a un continente del Sur Global. Creo que la decisión estuvo basada por un lado en la lógica, mi vinculación con el continente, mis conocimientos y contactos, y por otro, desde que me traslade aquí desde la Ciudad de México, en un creciente interés en el arte Latinoamericano, las galerías de allí que participan han sido muy bien recibidas, hay relaciones estéticas y conceptuales muy estrechas con el Medio Oriente.

AV: ¿Es el mercado del arte que opera desde Dubái similar a mercados regionales periféricos, como el latinoamericano, por ejemplo?

PdV: Podríamos decir que sí, aunque hay algunas diferencias. Hay que entender que Dubái no tiene la historia ni las instituciones que Latinoamérica tiene. Los EAU se fundan en 1971. Hablamos de un área geográfica cuyo primer gran proyecto cultural fue la Bienal de Sharjah en 1993, seguida por la apertura de galerías en Dubái junto con la feria. Hay también una serie de fundaciones privadas e institucionales y una red de residencias increíbles. Aunque todavía hay una carencia de instituciones que coleccionen, en el espacio de un año se han inaugurado el Louvre Abu Dhabi y el Jameel Arts Centre, el primer museo de arte contemporáneo en la ciudad. El perfil del coleccionista privado sin embargo es distinto: en Dubái es de muy distintas procedencias, lo que confiere a la escena local una diversidad muy atípica. Hay muchas comunidades con gustos y estéticas dispares.

Aziz+Cucher, The Visitor, 2016, tejido jacquard de algodón, 210 x 310 cm. Cortesía: Gazelli Art House
Hamdi Attia, The Gulf Inside Out, 2018, impresión digital, Ø 240 cm. Foto: Badr Elhardag. Cortesía del artista y VOICE gallery
Sinta Tantra, Sections of Global Map (Buckminster Fuller), 2018, relieve en bronce, 110 x 110 x 5 cm. Cortesía de la artista y Kristin Hjellegjerde Gallery

AV: Usted ha dicho que como director de la feria tiene un doble rol que cumplir: por un lado, garantizar ventas y visitas y, por el otro, ser una suerte de embajador de la cultura árabe en el mundo. ¿Cómo ha sido hasta ahora su experiencia en esa doble función? Y, ¿cómo ha visto evolucionar a la feria en estos años que ha sido su director artístico?

PdV: Ha sido muy gratificante ver cómo cada año crece el interés en Art Dubái. La ciudad y el mundo árabe están llenos de prejuicios, y esta es la primera barrera que me toca romper. Hemos creado este año secciones nuevas como Bawwaba o UAE Now, precisamente por la necesidad de acercar nuevas lecturas a un visitante que viene ávido de descubrir una realidad distinta.

AV: Ciertamente en Occidente existen ideas preconcebidas –y falta de información- sobre la cultura árabe. ¿Cuál ha sido su experiencia integrándose a la cultura de Dubái?

PdV: Dubái ha sido una lección de respeto y transigencia. Solo hay que sentarse y observar la diversidad que la ciudad tiene, cómo comunidades dispares como la árabe, la filipina o la india conviven. Cuando vienen a la feria por primera vez, los visitantes se encuentran con una ciudad cuya energía y dinamismo les sorprende, una ciudad en la que los prejuicios occidentales hacia el mundo árabe se diluyen. Hay vida más allá de Occidente, hay formas distintas de entender la vida, hay propuestas estéticas y conceptuales que van más allá de las derivadas de la influencia judeocristiana que domina Occidente. La cultura árabe es apasionante, y cuando te sumerges en ella entiendes el porqué de muchas cosas.

 


Imagen destacada: Ali Chaaban, 12:00 pm Class, 2019, alfombra persa, 250 x 160 x 130 cm. Cortesía del artista y Hafez Gallery

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Alejandra Villasmil

Nace en Maracaibo (Venezuela) en 1972. Es Directora y Fundadora de Artishock. Licenciada en Comunicación Social, mención audiovisual, por la Universidad Católica Andrés Bello (Caracas, Venezuela, 1994), con formación libre en arte contemporáneo (teoría y práctica) en escuelas de Nueva York (1997-2007). En Nueva York trabajó como corresponsal sénior para la revista Arte al Día International (2004-2007) y como corresponsal de Cultura de la agencia española de noticias EFE (2002-2007). En Chile fue encargada de prensa y difusión para el Museo de Artes Visuales (MAVI), Galería Gabriela Mistral, Galería Moro y la Bienal de Video y Artes Mediales.