¿Acaso de veras se vive con raíz en la tierra?

No para siempre en la tierra:

solo un poco aquí.

aunque sea de jade se quiebra,

aunque sea de oro se rompe,

aunque sea plumaje de quetzal se desgarra.

No para siempre en la tierra:

sólo un poco aquí.

Nezahualcóyotl

 

Cynthia Gutiérrez (Guadalajara, México, 1978) ha desarrollado su investigación y sus procesos de producción en torno al puente que conecta el pasado con el presente. La delgada línea que divide a la memoria del olvido –lo permanente de lo transitorio- se ha convertido en un tema esencial para comprender su trabajo. Es a partir de estos conceptos contradictorios que comienza a tejer nuevas historias que fluctúan entre la extrañeza y la realidad, entre el pasado y el presente, entre la tragedia y la comedia, entre la verdad y el engaño.

Su trabajo emana una energía particular que oscila entre la gravitas y un humor hasta cierto punto incómodo. Sin duda sus temas son serios: la Historia con mayúscula, los símbolos, el Arte, el tiempo, la muerte, el olvido… pero en su manera de abordarlos los desmitifica con el recurso, a veces literal, de tumbarlos de sus pedestales.

El pedestal es, de hecho, probablemente el elemento definitorio de toda su práctica. Así, hemos visto pedestales rotos, inclinados, emergiendo de la tierra o sumiéndose en ella, pedestales vacíos y pedestales casi en miniatura. Todas estas bases/pedestales están siempre en tensión dialéctica con su propia función de delimitar y por tanto definir lo que es historia oficial, lo que es memoria colectiva y lo que es arte. De ahí el interés que tienen para la artista y la manera en que reiteradamente los pone en situación de precariedad o de inestabilidad planteando así la cuestión de su capacidad física y simbólica para seguir sosteniendo algo.

Vista de la exposición "No para siempre en la tierra", de Cynthia Gutiérrez, en Proyecto Paralelo, Ciudad de México, 2019. Foto cortesía de la galería
Vista de la exposición "No para siempre en la tierra", de Cynthia Gutiérrez, en Proyecto Paralelo, Ciudad de México, 2019. Foto cortesía de la galería

A esta dicotomía entre esta pretendida estabilidad -esta fijeza representada por los pedestales- y el tiempo efímero, Gutiérrez le da otra vuelta mediante el recurso a los soportes textiles que también resurgen cada cierto tiempo en su trabajo. El textil en estos casos es casi el opuesto complementario del pedestal: fluido, flexible, maleable. Toda la exposición No para siempre en la tierra está construida a partir de estos dos elementos que son transformados y llevados a los límites de sus respectivas funciones y definiciones: el fluir del tejido ha sido congelado para siempre en un vaciado de bronce, el pedestal ahora almacena los fragmentos de una historia perdida.

Todo en la exposición alude a la naturaleza transitoria del hombre y de sus historias, de sus mitos y sus dioses, y si bien la artista ha recurrido consistentemente a la iconografía clásica, la relación con su contexto local esta de un modo u otro siempre presente. En estas obras recientes esta relación se hace explícita ya desde el título de la muestra que procede directamente de un poema de Nezahualcoyotl. En esas líneas se encuentran por supuesto preocupaciones universales sobre el aspecto transitorio de nuestro pasar por el mundo.  Las propias técnicas artesanales que utiliza en su producción hablan de su preocupación por un mundo en proceso de extinción, sobre los efectos que la introducción del pedestal y del bronce tienen sobre estas prácticas, y sobre los sedimentos culturales que acumulamos y que, trozo a trozo, van configurando un paisaje siempre incompleto de lo que somos, de lo que pudimos ser.

Vista de la exposición "No para siempre en la tierra", de Cynthia Gutiérrez, en Proyecto Paralelo, Ciudad de México, 2019. Foto cortesía de la galería
Vista de la exposición "No para siempre en la tierra", de Cynthia Gutiérrez, en Proyecto Paralelo, Ciudad de México, 2019. Foto cortesía de la galería

CYNTHIA GUTIÉRREZ: NO PARA SIEMPRE EN LA TIERRA

Proyecto Paralelo, Alfonso Reyes 58, Col. Condesa, Ciudad de México

Hasta el 23 de marzo de 2019