[VERSÃO EM PORTUGUÊS ABAIXO]

Por Helena Cavalheiro

Entre los días 1° de septiembre y 13 de octubre Luciana Brito Galería, en São Paulo, exhibe dos nuevos trabajos de Héctor Zamora (Ciudad de México, 1974): Nas coxas [En los muslos], video-instalación que ocupa el anexo posterior, y Acima de tudo [Encima de todo], video producido a partir del registro de una acción realizada en la icónica casa que ocupa la galería.

Nas coxas es un desdoblamiento de la acción Capa-Canal, realizada en 2018 en ocasión de la 11ª Bienal de Artes Visuales del Mercosur. Por cerca de dos horas, hombres y mujeres modelaron aproximadamente 700 tejas de barro sobre sus propias piernas. Sentados en bancos de madera, los 12 ejecutantes seleccionados por Zamora realizaron un comentario de la expresión popular “feito nas coxas” («hecho en los muslos»), término que se acostumbra a utilizar en Brasil para denotar algo hecho sin cuidado. En la video-instalación, aquí presentada por primera vez, las piezas producidas durante la acción van acompañadas de un video de gran formato, producido a partir de imágenes inéditas registradas durante el ensayo de la acción realizada en Porto Alegre.

El origen etimológico de la expresión «hecho en los muslos» es tan imprecisa como su significado. La hipótesis más popular es la de que estaría asociada a la fabricación de tejas del tipo capa-y-canal, muy empleadas en las construcciones del período colonial en Brasil. Según esa versión, «hacer en los muslos» haría referencia a la falta de habilidad de los esclavos para producir, utilizando sus propios muslos como moldes, tejas con la calidad requerida. Hay, sin embargo, otra posible raíz para la expresión, esta vez basada en las costumbres del Brasil colonial: ella estaría también asociada a la práctica de relaciones sexuales antes del matrimonio, acto condenado por las reglas sociales de la época. En ese sentido, la expresión haría referencia a un acto sexual inacabado, practicado de prisa y a escondidas.

En Nas coxas, Zamora hace una provocación a partir del límite entre los dos significados de la expresión. Por un lado, la tesis anclada en la tradición de la construcción civil es cuestionada. En el video, los encuadres enfocados en las piernas de los performers denuncian nuestras naturales variaciones morfológicas, sobre todo en un país como Brasil, donde el mestizaje es regla. El resultado material de esta heterogeneidad, el conjunto de tejas que vemos junto al video, forma una especie de tejado imposible, donde debido a la irregularidad de las piezas hay más grietas que superficie de sellado. Por otro lado, la languidez de los gestos, la viscosidad de los materiales y la sonoridad de los movimientos captados embeben de sensualidad el proceso de confección de las piezas, reforzando el significado atado al comportamiento sexual socialmente indeseado y recurrente en el Brasil colonial.

A pesar de demostrar que la tesis de que es posible construir tejados de edificios a partir de los muslos humanos es cuestionable, aún la obra apunta al esfuerzo físico que los métodos de construcción civil rudimentarios como los de nuestro país demandan hasta el día de hoy. Un precio alto, pagado en el pasado por el trabajador esclavo y, en el presente, por el trabajador precario, que aún figura en el escenario de la construcción civil. Además, la ambigüedad semántica develada por la obra plantea dudas sobre el peso atribuido a los posibles orígenes de la expresión. Al cuestionar la popularidad del significado ligado a la manufactura sin calidad realizada por esclavos, surge la duda sobre de quién sería, después de todo, la responsabilidad sobre lo que está mal hecho en nuestro país. ¿Sería del esclavo negro sometido al trabajo forzado o del señor blanco que utilizó el cuerpo de ese mismo esclavo, no sólo como herramienta de trabajo, sino también, secretamente, como deleite en su tiempo libre?.

Héctor Zamora, Nas coxas [En los muslos], 2018, videoinstalación. Vista de la instalación en Luciana Brito Galeria, São Paulo. Foto: Filipe Berndt

El 1° de septiembre, fecha de inauguración de Nas coxas, otra obra fue realizada. La acción titulada Acima de tudo, inédita y site-specific, fue realizada en la propia galería, y parte de una reflexión sobre las contradicciones tectónicas y sociológicas del modernismo brasileño. El video, que registra la acción y se integró a la exposición desde el 20 de septiembre, cuenta con la participación de diez obreros de la construcción civil, invitados por Zamora a ocupar el punto más alto de la edificación: la cubierta del segundo piso de la casa.

La Residencia Castor Delgado Pérez, hoy ocupada por Luciana Brito Galería, fue diseñada en la década de los años 50 por el arquitecto Rino Levi, uno de los iconos del modernismo brasileño. La edificación, que se despliega predominantemente en la planta baja, se caracteriza por una generosa luminosidad y gran permeabilidad entre ambientes, debido a la casi ausencia de paredes opacas y a un conjunto de patios situados en su interior. Realizada en 2016, la reforma de adecuación al uso como galería preservó mucho de sus características originales, punto positivo si consideramos el asunto de la preservación del patrimonio arquitectónico brasileño.

Sin embargo, esa misma directriz de conservación impone desafíos a artistas como Zamora, cuya poética considera la manipulación física de los espacios donde sus obras se desarrollan. Consciente de ello, el artista optó por la estrategia de dialogar con ese icónico espacio desde afuera. Para tanto, Zamora escogió como plataforma de debate la excepción tipológica de la casa: el pequeño volumen superior que da hacia la calle. El espacio, situado encima del garaje, se aparta de las demás dependencias de la casa y prácticamente no tiene ventanas -apenas pequeñas aberturas superiores dirigidas al interior del lote-, características que se contraponen a la transparencia y a la permeabilidad omnipresentes en la planta baja.

Tal como en Nas coxas, en que juega con los sentidos de la mitología que envuelve la expresión popular, una vez más la provocación del artista fue de múltiple orden. Por un lado, la acción, ocurrida en la fachada, hacia la calle, promovió una integración temporal con la ciudad que no existe en la arquitectura original de la casa. Totalmente abierta en su interior, muy poco o casi nada dialoga con el espacio urbano del entorno, lo que nos hace pensar en cómo nos relacionamos con la esfera pública de nuestro país. Además, ese volumen ciego y segregado fue originalmente diseñado para acomodar los dormitorios de los empleados de la casa, en una configuración espacial sintomática de las relaciones entre clases en Brasil.

Sentados en la azotea sobre pedazos de cartón, a lo largo del día los diez obreros pudieron ser avistados conversando y relajándose como quien estuviera en su horario de almuerzo. Tal naturalidad, sin embargo, contrasta con nuestra realidad social. Con sus pieles oscuras y sus ropas de trabajo, aquellos hombres representaron lo que la pureza del volumen blanco un día ocultó. Al visibilizar a aquellos cuyos antepasados posiblemente ayudaron, con sus propios cuerpos, a edificar y conservar el patrimonio moderno brasileño, Acima de tudo arroja luz sobre las profundas raíces de una herencia esclavizadora que el discurso progresista de nuestro modernismo tropical no logró disolver.

Héctor Zamora, Acima de tudo [Encima de todo], 2018, acción, registro en video. Vista de la acción en Luciana Brito Galeria, São Paulo. Foto: Ding Musa
Héctor Zamora, Acima de tudo [Encima de todo], 2018, acción, registro en video. Vista de la acción en Luciana Brito Galeria, São Paulo. Foto: Ding Musa

Por Helena Cavalheiro

Entre os dias 1º de setembro e 13 de outubro a Luciana Brito Galeria exibe dois novos trabalhos de Héctor Zamora (Cidade do México, 1974): Nas coxas, videoinstalação que ocupa o anexo posterior e Acima de tudo, vídeo produzido a partir do registro de uma ação realizada na casa.

Nas coxas é um desdobramento da ação Capa-Canal, realizada em 2018 por ocasião da 11ª Bienal de Artes Visuais do Mercosul. Por cerca de duas horas, homens e mulheres modelaram aproximadamente 700 telhas de barro sobre suas próprias pernas. Sentados em bancos de madeira, os 12 performers selecionados por Zamora realizaram um comentário da expressão popular “feito nas coxas”, termo costumeiramente utilizado para denotar algo feito sem cuidado. Na videoinstalação, aqui apresentada pela primeira vez, as peças produzidas durante a ação são acompanhadas de um vídeo de grande formato, produzido a partir de imagens inéditas registradas durante o ensaio da ação realizada em Porto Alegre.

A origem etimológica da expressão “feito nas coxas” é tão imprecisa quanto o seu significado. A hipótese mais popular é a de que estaria associada à fabricação de telhas do tipo capa-e-canal, muito empregadas no Brasil nas construções do período colonial. Segundo essa versão, “fazer nas coxas” faria referência à falta de habilidade dos escravos em produzirem, utilizando suas próprias coxas como moldes, telhas com a qualidade requerida. Há, no entanto, outra possível raiz para a expressão, dessa vez baseada nos costumes do Brasil colonial: ela estaria também associada à prática de relações sexuais antes do matrimônio, ato condenado pelas regras sociais da época. Nesse sentido, a expressão faria referência um ato sexual inacabado, praticado às pressas e às escondidas.

Em Nas coxas, Zamora realiza provocações a partir do limite entre os dois significados da expressão. Por um lado, a tese ancorada na tradição da construção civil é questionada. No vídeo, os enquadramentos focados nas pernas dos performers denunciam as nossas naturais variações morfológicas, sobretudo em um país como o Brasil, onde a miscigenação é regra. Resultado material dessa heterogeneidade, o conjunto de telhas que vemos junto ao vídeo forma uma espécie de telhado impossível, onde devido à irregularidade das peças há mais frestas do que superfície de vedação. Por outro lado, a languidez dos gestos, a viscosidade dos materiais e a sonoridade dos movimentos captados embebem de sensualidade o processo de confecção das peças, reforçando o significado atrelado ao comportamento sexual socialmente indesejado e recorrente no Brasil-Colônia.

Apesar de demonstrar que a tese de que seja possível construir telhados de edifícios a partir de coxas humanas é questionável, ainda assim a obra aponta para o esforço físico que métodos de construção civil rudimentares como os do nosso país demandam até hoje. Um preço alto, pago no passado pelo trabalhador escravo e, no presente, pelo trabalhador precário, que ainda figura no cenário da construção civil. Além disso, a ambiguidade semântica trazida à tona pela obra levanta dúvidas sobre o peso atribuído às possíveis origens da expressão. Ao questionar a popularidade do significado ligado à manufatura sem qualidade realizada por escravos, emerge a dúvida sobre de quem seria, afinal, a responsabilidade sobre o que é mal feito em nosso país. ¿Seria do escravo negro submetido ao trabalho forçado ou do senhor branco que se utilizou do corpo desse mesmo escravo não apenas como ferramenta de trabalho, como também, secretamente, de deleite nas horas vagas?

Em ato contínuo, no dia 1º de setembro, data do lançamento de Nas coxas, outra obra foi realizada. A ação intitulada Acima de tudo, inédita e site-specific, foi realizada na própria galeria e parte de uma reflexão sobre as contradições tectônicas e sociológicas do modernismo brasileiro. O vídeo, que registra a ação e integra a exposição desde o dia 20 de setembro, conta com a participação de dez operários da construção civil, convidados por Zamora a ocuparem o ponto mais alto da edificação: a cobertura do segundo pavimento da casa.

A Residência Castor Delgado Perez, hoje ocupada pela Luciana Brito Galeria, foi projetada na década de 50 pelo arquiteto Rino Levi, um dos ícones do modernismo brasileiro. A edificação, que se desenvolve predominantemente no pavimento térreo, é caracterizada por uma generosa luminosidade e grande permeabilidade entre ambientes, devido à quase ausência de paredes opacas e a um conjunto de pátios situados em seu interior. Realizada em 2016, a reforma de adequação ao uso como galeria preservou muito das suas características originais, ponto positivo se considerarmos o aspecto da preservação do patrimônio arquitetônico brasileiro. No entanto, essa mesma diretriz de conservação impõe desafios a artistas como Zamora, cuja poética não raro considera a manipulação física dos espaços onde suas obras se desenvolvem. Consciente disso, o artista optou pela estratégia de dialogar com esse icônico espaço desde fora. Para tanto Zamora escolheu como plataforma de debate a exceção tipológica da casa: o pequeno volume superior voltado para a rua. O espaço, situado acima da garagem, é apartado das demais dependências da casa e praticamente não possui janelas – apenas pequenas aberturas superiores voltadas para o interior do lote -, características que se contrapõem à transparência e à permeabilidade onipresentes no pavimento térreo.

Tal como em Nas coxas, em que joga com os sentidos da mitologia que envolve a expressão popular, mais uma vez a provocação do artista foi de múltipla ordem. Por um lado a ação, ocorrida na fachada voltada para rua, promoveu uma integração temporária com a cidade que inexiste na arquitetura original da casa. Totalmente aberta em seu interior, muito pouco ou quase nada dialoga com o espaço urbano do entorno, o que nos faz pensar em como nos relacionamos com a esfera pública do nosso país. Além disso, aquele volume cego e segregado foi originalmente projetado para acomodar os dormitórios dos empregados da casa, numa configuração espacial sintomática das relações entre classes no Brasil.

Sentados na platibanda sobre pedaços de papelão, ao longo do dia os dez operários puderam ser avistados conversando e relaxando como quem estivesse em seu horário de almoço. Tal naturalidade, no entanto, contrasta com a nossa realidade social. Com suas peles escuras e suas roupas de trabalho, aqueles homens representaram o que a pureza do volume branco um dia ocultou. Ao trazer à vista aqueles cujos antepassados possivelmente ajudaram, com seus próprios corpos, a edificar e conservar o patrimônio moderno brasileiro, Acima de tudo joga luz sobre as profundas raízes da uma herança escravocrata que o discurso progressista do nosso modernismo tropical não conseguiu dissolver.

Imagen destacada: Héctor Zamora, Nas coxas [En los muslos], 2018, videoinstalación. Vista de la instalación en Luciana Brito Galeria, São Paulo. Foto: Filipe Berndt