El Caribe es una región polifónica conformada por un grupo de islas con diversas culturas que coexisten lado a lado, cuyos agentes culturales trabajan porque sus identidades e historias –pasadas y presentes- sean reconocidas como propias frente a un contexto externo que se impone como hegemónico. En este gran archipiélago, donde se habla holandés, francés, inglés y español –además de otras lenguas e idiomas autóctonos-, han surgido varias iniciativas artísticas que, si bien buscan impulsar a la región como un todo –o como un centro en lugar de una periferia-, también velan por las diferencias intra-caribeñas, salvando las brechas geopolíticas. Es un balance delicado entre cómo preservar la idiosincracia –marcada por un pasado colonial, luchas independentistas y desastres naturales- mientras se da la apertura al intercambio de conocimientos, no solo entre las islas, sino entre éstas y el resto del mundo.

Una de estas iniciativas es Tilting Axis, fundada en 2014 por Annalee Davis y Holly Bynoe, quienes desde sus experiencias como gestoras culturales han buscado fomentar activamente las redes en todo el archipiélago, el Sur Global e internacionalmente, posicionando los debates sobre qué es el arte caribeño desde el propio contexto del Caribe, en “el vientre de las Américas”.

Si bien existe en la actualidad un notable interés internacional en las prácticas visuales contemporáneas procedentes del Caribe y su diáspora, para Tilting Axis el desafío es profundizar en esos compromisos, que los intercambios con y dentro de la región permanezcan en el tiempo y no se alejen con la fugacidad de los discursos y las tendencias del momento.

¿Cómo puede una iniciativa artística como esta contribuir a cómo se enseña y comprende el arte caribeño? Para ahondar en el trabajo que realiza Tilting Axis a través de sus residencias, becas y encuentros anuales con artistas, curadores, investigadores, académicos, críticos y gestores culturales del Caribe y el Sur Global, conversamos con su equipo central, integrado por Annalee Davis, directora de Fresh Milk (Barbados); Holly Bynoe, directora de ARC Magazine y la The National Art Gallery of The Bahamas; Mario Caro, ex presidente de Res Artis; Tobias Ostrander, curador en Jefe en el Pérez Art Museum Miami (PAMM); Natalie Urquhart, directora de la National Gallery of the Cayman Islands; Sara Hermann, consultora en artes visuales del Centro Cultural Eduardo León Jimenes (República Dominicana); y Joel Butler, coordinador de artes visuales del Centro Cultural Eduardo León Jimenes.

Annalee Davis, Directora of Fresh Milk y co-fundadora de Tilting Axis. Cortesía: Tilting Axis/Videobrasil

Alejandra Villasmil: Desde sus inicios, Tilting Axis se ha enfocado en el Caribe como una región central en lugar de periférica, alimentada por voces multigeneracionales. ¿Podrían resumir los principales temas discutidos en TA4 que de alguna manera apuntan a una conciencia más amplia -tanto por parte de los actores locales como externos- de lo que constituyen las actuales Ecologías Culturales del Caribe?

Tilting Axis: Como agente de cambio, los objetivos primordiales de Tilting Axis son (i) profundizar los vínculos entre quienes trabajan dentro y fuera del Caribe, (ii) formular preguntas críticas y fundamentales que afectan la práctica visual contemporánea y (iii) reforzar nuestras nacientes y florecientes ecologías. Dado que los sistemas artísticos globales establecidos no satisfacen las necesidades de los ecosistemas culturales de esta región, Tilting Axis fomenta activamente las redes en todo el archipiélago, en el Sur Global e internacionalmente, al posicionar los debates desde nuestros propios contextos. Reconocemos al Caribe como un espacio liminal abierto, central más que periférico, y con este gesto ofrecemos un espacio discursivo íntimo para reflexionar sobre cómo podemos contribuir a un mundo del arte más inclusivo y equitativo, mientras exploramos formas en las que podemos expandir el campo crítico, formas que no están impulsadas exclusivamente por el mercado o las fuerzas externas que no están sincronizadas con nuestras propias necesidades.

El foro Tilting Axis es una intervención más allá de lo nacional. Su intención es ser expansivo en su pensamiento y cuestionamiento. ¿Qué es lo que queremos y necesitamos en este momento? ¿Cómo podemos teorizar nuestro propio trabajo? ¿Cómo puede un foro como este contribuir a cómo se enseña y comprende el arte caribeño? ¿Cómo podría Tilting Axis ser una fuerza descolonial que refuerce nuestra capacidad de crear comunidad en un archipiélago complejo y ecológicamente frágil?

Cuando planificamos la cuarta versión de Tilting Axis fuimos conscientes de la devastación causada por dos huracanes de categoría 5, Irma y María, en el norte del Caribe, lo que demostró aún más la vulnerabilidad de una región que se encuentra en la primera fila del cambio climático, en el extremo receptor de repercusiones que no son, y nunca han sido, causa nuestra.

Cada uno de los tres días de TA4 comprendió un panel principal con tres oradores y un moderador. El panel 1, titulado Cultura y naturaleza: de los establecimientos culturales a las ecologías culturales, preguntó cómo podríamos reconstruir metodologías fragmentadas y en qué parte de la región podemos ubicar los mejores modelos de prácticas artísticas. El panel del día dos, Contexto Institucional: Actuando a raíz del cambio, exploró las formas en que las instituciones podrían actuar como agentes de transformación social, mientras que el panel final del día 3, El futuro: ¿hacia dónde vamos?, consideró cómo la tecnología, la innovación y la arquitectura responden a las necesidades del espacio caribeño contemporáneo y ponen a prueba los centros urbanos y las geografías remotas.

Además, una serie de sesiones diarias de diez minutos brindó a los participantes caribeños y a aquellos que trabajan en comunidades en la diáspora la oportunidad de dar a conocer los proyectos que han estado desarrollando. TA4 incluyó una nueva plataforma llamada Sobremesa, una conversación informal y relajada después del almuerzo. Curamos tres Sobremesas, cada una con dos participantes, que fueron invitados a involucrarse en el arte de la conversación, explorando sinergias potenciales en sus prácticas como artistas, curadores, historiadores, académicos y gestores culturales.

Finalmente, en un esfuerzo por hacer de TA4 lo más incluyente posible y asegurar un diálogo orientado socialmente, presentamos nuestras sesiones Ideas Lab al final de los primeros dos días, para desentrañar y explorar las reflexiones más importantes que se dieron durante la jornada, brindando así la oportunidad de una lectura más cercana de las ideas y preocupaciones surgidas.

AV: A medida que crece el interés en el Caribe y se estudian sus prácticas visuales contemporáneas, este encuentro es oportuno y hasta urgente para que las lecturas y el aprendizaje desde el exterior se aparten del punto de vista canónico, exótico y colonialista. Además, existe la necesidad de nutrir simultáneamente el interés internacional en la región mientras se cultiva el público local. ¿Cómo perciben los compromisos críticos globales actuales con la región?

TA: Existe efectivamente un mayor interés internacional en las prácticas visuales contemporáneas procedentes del Caribe, ya que vemos más académicos y curadores que investigan artistas que viven en la región y en la diáspora. Sin embargo, estos intercambios a menudo continúan ocurriendo siguiendo las trayectorias coloniales delineadas por divisiones lingüísticas, es decir, que vemos investigaciones desde el habla inglesa en diálogo con el Caribe anglo, investigaciones francesas dirigidas al Caribe francófono, etc. Uno de los objetivos de Tilting Axis ha sido fomentar las discusiones, la investigación y el compartir recursos cruzando estas líneas histórico-lingüísticas tradicionales, buscando apoyar intercambios que aborden puntos de similitud entre contextos, mientras se articula al mismo tiempo la singularidad de cada posición cultural.

El objetivo también es alentar el compromiso constante y de largo plazo con la región, como una forma de evitar la temporalidad rápida de una tendencia intelectual o la atención momentánea dada a una isla en particular. Hay una historia de abuso de recursos -natural y cultural- en el Caribe, y una parte del carácter colectivo y de la estructura de trabajo en red de Tilting Axis es producir un espacio de responsabilidad con respecto a los abusos de estos recursos.

El interés actual en el Caribe tiene mucho que ver con los cambios demográficos y una mayor visibilidad de los artistas caribeños a nivel mundial. También se comprende cada vez más que la región es un microcosmos de muchos de nuestros conflictos y luchas contemporáneas, en torno a la migración, la traducción cultural y los efectos del cambio climático, los cuales alimentan las producciones artísticas y las discusiones a su alrededor de manera dinámica.

Encuentro Tilting Axis 4, en Santo Domingo, República Dominicana, 2018. Cortesía: Tilting Axis

AV: ¿Cómo perciben que el Caribe se está posicionando en el discurso en torno al Sur Global?

TA: El creciente interés en el Caribe es promovido por las florecientes comunidades de creativos, ya sea que viven y trabajan en la región, en la diáspora, o que operan simultáneamente en ambos espacios. Las voces que emanan de esta región son cada vez más fuertes, lo que amplía la visibilidad de los artistas y cineastas del Caribe, gracias a curadores, académicos y escritores que contribuyen a perspectivas más informadas y matizadas sobre el trabajo que emana de la región.

Si bien ha habido un exceso de exposiciones a gran escala con temática caribeña en las últimas décadas, anticipamos que ese momento ha pasado y que emergerán formas cada vez más complejas y particulares de entender el Caribe en sus propios términos y en relación con experiencias compartidas con el Sur Global. Los proyectos y exposiciones exitosos son aquellos que más a menudo incluyen las voces de quienes trabajan en el Caribe. Por ejemplo, el cofundador y director de Third Horizon Film Festival, Jason Fitzroy Jeffers, diseñó un programa de cine para la Bienal de Berlín 2018 que exhibe obras del Caribe francés, inglés y español.

Como iniciativa informal, Tilting Axis es un espacio expansivo que funciona más allá del estado-nación y reúne a personas para construir una comunidad activa y afectuosa, especialmente para aquellos que eligen permanecer en el Caribe o que están considerando la posibilidad de regresar. El foro nutre las conexiones con colegas de la diáspora y ha ido creciendo lentamente en sus relaciones con varias plataformas tanto en el Sur Global como en el Norte.

En términos generales, los marcos nacionales y regionales actuales son típicamente inadecuados para la sostenibilidad del sector de las artes visuales contemporáneas en todo el Caribe. En lugar de que el Caribe se posicione dentro del Sur Global, Tilting Axis está forjando redes y posicionando a la región en sus propios términos, vis-a-vis con el discurso del Sur Global, reconociendo a la región como un espacio liminal entre el Norte y el Sur, tanto políticamente como geográficamente.

Por ejemplo, en 2015, la directora de Videobrasil, Solange Farkas, invitó al equipo de Tilting Axis a participar en el programa público del 19° festival. Concebido como un encuentro intermedio entre TA1 y TA2, Tilting Axis 1.5 actuó como un momento discursivo para continuar circulando las metodologías centrales del colectivo. Nuestros objetivos incluían abordar la posición periférica del Caribe dentro de conversaciones artísticas globales más amplias, generar conciencia y sensibilizar a los agentes culturales en el Sur Global a inclinar el eje. Luego Tilting Axis 2 incluyó al brasileño Paulo Miyada, curador del Instituto Tomie Ohtake, de Brasil, quien compartió estrategias para modelos alternativos de educación artística, combinando un enfoque informal dentro del contexto de una institución establecida.

En la tercera y cuarta versiones del foro, Miguel A. López, escritor, investigador y Curador en Jefe de TEOR/éTica, en San José, Costa Rica, contribuyó como panelista (en 2017) y como participante (en 2018) en una de las Sobremesas. Nos entusiasma el interés de TEOR/éTica de participar en el foro, ya que abre posibilidades para el discurso dentro de las Américas, fomentando una comprensión más amplia de lo que significa ser caribeño abarcando el borde costero de América Central, lo que ofrece un potencial para colaboraciones significativas y mutuamente beneficiosas.

Finalmente, Pablo León de la Barra, también asentado en el Sur Global, asistió a la tercera y cuarta versiones de Tilting Axis como representante de la Davidoff Art Initiative. El impacto de las redes y los vínculos forjados a través de estos encuentros se revelará indudablemente en los próximos años. Las divisiones lingüísticas, como decíamos, pueden parecer excluyentes, pero insistimos en tender un puente sobre estas divisiones.

AV: ¿Cuáles son los principales obstáculos que aún enfrenta el ecosistema artístico caribeño? Después de leer su informe de 2015, queda la sensación de que los artistas desean conocerse mejor; que necesitan contar con una mayor red de apoyo a nivel local, regional e internacional; profesionalizar sus prácticas; relacionarse con instituciones y mercados; comunicarse con críticos y escritores; tener acceso a residencias; y desarrollar relaciones más profundas con investigadores y académicos para facilitar la comprensión de su práctica en contextos regionales e internacionales.

TA: Sí. Todos estos factores siguen siendo motivo de preocupación para muchos de los que trabajan en artes visuales en toda la región. Existen desafíos estructurales y ambientales que van más allá de las competencias de Tilting Axis. A esto se suma el hecho de que somos una región vulnerable, susceptible a los estragos del cambio climático, de huracanes y terremotos cada vez más fuertes, que afectan negativamente los ya escasos recursos y la competencia de prioridades. Sin embargo, a través de este foro, podemos y ya contribuimos a mitigar el impacto de algunas de estas amenazas. En parte, mientras respondemos a la ausencia de un andamiaje que apoye el continuo desarrollo profesional de las artes visuales y de un aparato estatal a menudo rezagado, Tilting Axis es un respaldo al optimismo, al compromiso y al arduo trabajo realizado por colegas, tanto dentro como fuera del Caribe, para transformar el ambiente y hacer que algunas cosas sean posibles. Uno de los obstáculos que enfrentamos es que muchos profesionales del sector se sienten aislados, especialmente los que trabajan en los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo. Si Tilting Axis puede sostenerse para convocar anualmente, su función como bisagra ayudará a que sus asistentes se conecten a esta red, lo que genera nuevas relaciones y oportunidades, al tiempo que permite una conexión con colegas que están haciendo un trabajo vital y haciendo avanzar el sector.

Tilting Axis 4. Visita al espacio Casa Quien, Santo Domingo, República Dominicana, 2018. Cortesía: Tilting Axis

AV: Además de TA como una plataforma amplia e inclusiva para el pensamiento crítico sobre el ecosistema artístico del Caribe, que se lleva a cabo anualmente, hay otros modelos alternativos de educación artística en la región, como espacios de arte alternativos que fomentan este tipo de encuentros reflexivos y comparten vuestro espíritu, como Beta Local, NLS y Alice Yard, entre otros. ¿Están ustedes de algún modo interconectados todo el año?

TA: Mientras Tilting Axis como foro sucede anualmente, el equipo central está continuamente conectado con colegas, compañeros instigadores, redes alternativas y plataformas en toda la región y su diáspora. Esto nos permite colaborar con una variedad de entidades anfitrionas y movilizar los encuentros dentro y fuera de la región, así como invitar a compartir sus ideas a quienes están a la vanguardia en sus prácticas. Hemos tenido participantes de Beta Local (Puerto Rico), NLS (Jamaica), 14 ° N 61 ° W (Martinica), Tembe Art Studio (Surinam) y Alice Yard (Trinidad & Tobago), entre otros, junto con aquellos que trabajan en instituciones que también incorporan modelos alternativos de educación artística en sus programas. El foro les permite a los que trabajan -a veces en relativo aislamiento- conectarse con sus colegas, revitalizando así su práctica mientras desarrollan redes vitales que fomentan continuamente una interconexión vital para nuestras realidades archipelágicas.

Además, la Beca Curatorial Emergente Tilting Axis es otro ejemplo de un modelo educativo alternativo que se desarrolla durante un período prolongado de tiempo. La primera (2017) se concibió como una beca estructural a largo plazo para un practicante de arte contemporáneo emergente que vive y trabaja en el Caribe. Contamos con socios culturales de Escocia, entre ellos el colectivo curatorial Mother Tongue, CCA Glasgow, David Dale Gallery, Hospitalfield y el British Council.

La becaria inaugural, la curadora residente en Jamaica Nicole Smythe-Johnson, usó la beca como una oportunidad para acercarse a diferentes modelos de entidades culturales en Escocia, así como para involucrarse con espacios alternativos en todo el Caribe, incluyendo Groundation Grenada, Fresh Milk Art Platform, en Barbados, Tembe Art Studio, en Surinam, y Beta Local, en Puerto Rico. Su período de residencia de nueve meses -diseñado por ella misma- culminó con la producción de cuatro textos amplios que reflejan el papel que desempeñan localmente estos espacios, en su comunidad artística, lo que permite la comprensión de estos espacios tanto para ella como para sus lectores.

En 2018, Tilting Axis facilitó una sólida asociación con el Centro John L. Warfield para Estudios Africanos y Afroamericanos de la Universidad de Texas, en Austin, para nuestra segunda beca. El objetivo era encontrar un curador que viviera y trabajara en el Caribe y que aprovechara la oportunidad de utilizar los recursos, las colecciones y la tutoría del centro para avanzar en su práctica en un entorno diferente. La competencia fue dura, lo que refleja la riqueza del talento de la región y, lo que es más importante, la crítica necesidad de más oportunidades para curadores de la región. Este año, la beca ha sido otorgada a Natalie Willis, Curadora Asistente de la National Gallery of the Bahamas, y tendrá lugar a principios de 2019 en la Universidad de Texas, en Austin. Mientras esté allí, Natalie tendrá acceso a las colecciones de artistas afroamericanos y caribeños y espera ir más allá de los diálogos nacionalistas y examinar cómo una historia compartida se manifiesta en diferentes fenotipos culturales.

AV: Este año, TA se llevó a cabo en la República Dominicana, ya que apuntaba a involucrarse in situ en el Caribe Hispano. Antes hablaban de las barreras lingüísticas dentro de la región. ¿Cómo se pueden abordar estas barreras para facilitar la creación de redes entre los países? Y, al mismo tiempo, ¿cómo se puede mantener la diferencia y el respeto por cada cultura al presentar a la región hacia afuera como un bloque unido?

TA: Desde el contacto europeo, el modus operandi ha sido utilizar el lenguaje como fuerza colonizadora. Estas divisiones lingüísticas continúan dividiendo activamente la región. Somos muy explícitos en lo que concierne a Tilting Axis trascendiendo estas barreras, y al hacerlo deberíamos operar a través de estos diversos territorios lingüísticos. En un intento por entendernos, nuestro encuentro en la República Dominicana requirió traducción simultánea. También somos conscientes de esto en cuanto al componente estructural del equipo central de TA. Hasta la adición más reciente de nuestros dos colegas dominicanos, solo había dos hispanohablantes en nuestro grupo. Nuestro objetivo es incluir un consejo asesor integrado por expertos del Caribe holandés y francés, así como ofrecer asesoramiento sobre los territorios con los que están más familiarizados. Y estos son solo los idiomas europeos que se hablan en la región. Por supuesto, hay muchos otros idiomas que representan la rica diversidad de este lugar: varios idiomas asiáticos, así como lenguas indígenas, e idiomas híbridos, como el papiamento y diversas lenguas Creole. De esta manera, podemos estar seguros de que estos espacios distintos se representan de manera integral.

Segundo día del encuentro Tilting Axis 4, República Dominicana, 2018. Cortesía: Tilting Axis

AV: ¿Podrían decirnos cómo se financia la iniciativa y cuál sería el modelo ideal para seguir manteniendo este foro desde el punto de vista financiero?

TA: El equipo central de Tilting Axis ha formado alianzas colectivamente con socios externos, al tiempo que hace lobby para obtener compromisos financieros dentro de las instituciones de la región. Entre los socios internacionales se incluyen el British Council, la Davidoff Art Initiative y el Pérez Art Museum Miami. Las instituciones caribeñas incluyen al gobierno de Barbados a través del Fondo de Promoción Artística y Deportiva, la Galería Nacional de las Islas Caimán, la Galería de Arte Nacional de las Bahamas y, más recientemente, el Centro León y el Centro Cultural de España en la República Dominicana. Idealmente, nos interesa encontrar formas de aprovechar la asociación, la inversión y el apoyo financiero de más instituciones caribeñas, así como explorar varios modelos de sostenibilidad, incluida la creación de una secretaría y la obtención de financiamiento tanto para el encuentro anual como para el programa de becas para curadores emergentes, ahora en su segundo año. Para las primeras cuatro iteraciones de TA no se ha cobrado una tarifa para aquellos que asisten, a fin de hacerlo accesible, pero hemos estado contemplando cobrar una tarifa menor para respaldar algunos de los gastos generales.

AV: ¿Cómo pueden persuadir a las instituciones y funcionarios gubernamentales sobre los beneficios de la cultura que van más allá de lo simbólico? Porque el arte es un sistema que crea empleos y mercados…

TA: Como las industrias creativas se han estado convirtiendo en un motor de crecimiento y desarrollo en la economía mundial, los gobiernos del Caribe han estado centrando su atención en observar más de cerca la economía creativa como un pilar potencial para la diversificación económica en el Caribe. Los ministerios de cultura de la región manejan este sector con diversos grados de éxito, a menudo criticados por los creativos por retrasarse en los tiempos. Ante esto, intentamos aprovechar ese interés para seguir moviendo el caso para aumentar el apoyo a las artes. Esto se manifiesta de varias maneras. Nosotros trabajamos dentro de nuestros propios gobiernos, sensibilizando a los representantes estatales sobre los problemas críticos.

En cada una de las ediciones de Tilting Axis, han estado presentes representantes de instituciones financiadas por el gobierno, incluidas aquellas apoyadas por el Consulado de Francia, la Galería Nacional de las Islas Caimán, la Galería de Arte Nacional de las Bahamas y el Fondo de Promoción Artística y Deportiva de Barbados. En el tercer encuentro en las Islas Caimán, los representantes del Ministerio se nos unieron en la sala durante los dos días, lo que generó conversaciones durante la conferencia que continúan siendo facilitadas por la directora de la galería allí.

Anteriormente discutimos la idea de una conferencia relacionada con políticas que se conecten específicamente con los funcionarios que trabajan en política cultural, sensibilizándolos a las conversaciones pan-caribeñas que estamos teniendo continuamente. Actualmente estamos explorando las formas más efectivas de promover el diálogo con los funcionarios estatales. Una de ellas tiene que ver con alojar versiones más pequeñas -lo que llamamos ‘.5’- de Tilting Axis en un festival importante del Caribe como CARIFESTA, por ejemplo, o contribuyendo a un evento con sede en Miami llamado Tout-Monde Festival, que se centra en el Caribe francés. La razón es que si queremos influir en las decisiones de los responsables de la formulación de políticas debemos establecer relaciones más sólidas con las personas que trabajan a nivel estatal, que redactan las políticas culturales y las leyes y que toman decisiones nacionales, a fin de permitirles comprender mejor el sector y las necesidades dentro del sector para que pueda nutrirse y habilitarse. Dicho esto, seguimos comprometidos con el tremendo potencial del poder simbólico del arte.

 


Ecologías culturales del Caribe: conectando pasados, presentes y futuros fue el tema de la cuarta edición de Tilting Axis en la República Dominicana (2018), que contó con la participación de 80 curadores, artistas y gestores provenientes de 28 países.

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Alejandra Villasmil

Nace en Maracaibo (Venezuela) en 1972. Es Directora y Fundadora de Artishock. Licenciada en Comunicación Social, mención audiovisual, por la Universidad Católica Andrés Bello (Caracas, Venezuela, 1994), con formación libre en arte contemporáneo (teoría y práctica) en escuelas de Nueva York (1997-2007). En Nueva York trabajó como corresponsal sénior para la revista Arte al Día International (2004-2007) y como corresponsal de Cultura de la agencia española de noticias EFE (2002-2007). En Chile fue encargada de prensa y difusión para el Museo de Artes Visuales (MAVI), Galería Gabriela Mistral, Galería Moro y la Bienal de Video y Artes Mediales.