[VERSÃO EM PORTUGUÊS ABAIXO]

La Pinacoteca de São Paulo presenta hasta el 19 de noviembre la celebrada exposición ​Mujeres Radicales: Arte Latinoamericano, 1960-1985, ​ un significativo mapeo de las prácticas artísticas experimentales realizadas por artistas latinas y latinoamericanas y su influencia en la producción internacional.

Curada por la historiadora venezolana ​Cecilia Fajardo-Hill y la investigadora argentina ​Andrea Giunta, y con la colaboración de ​Valéria Piccoli, curadora en Jefe de la Pinacoteca, la muestra pone en valor el significativo trabajo de 120 artistas de 15 países, a través de una acuciosa selección de fotografías, videos y pinturas, entre otros soportes.

Con su última parada en Brasil, Mujeres Radicales cierra su itinerancia internacional precisamente en la región latinoamericana, tras su debut en el Hammer Museum de Los Ángeles, como parte de la iniciativa Pacific Standard Time: LA/LA de la Fundación Getty, y su reciente presentación en el Brooklyn Museum de Nueva York.

Además, esta presentación en Brasil ha contado con una iniciativa de financiamiento inédito en la historia de la Pinacoteca: mediante la conformación de un ​Exhibition Circle –práctica bastante común en Estados Unidos y Europa para recaudar fondos- se alcanzó el compromiso de auspicio de 30 “Mujeres Extraordinarias”, entre ellas Adriana Cisneros, Ana Lucia de Mattos Barretto Villela, Catherine Petigás, Estrellita Brodsky, Luisa Strina, Fernanda Feitosa, Lygia da Veiga Pereira Carramaschi y Luiza Helena Trajano.

Vista de la exposición Mujeres Radicales en la Pinacoteca de São Paulo, 2018. Foto: Levi Fanan. Cortesía: Pinacoteca de São Paulo.

Mujeres Radicales plantea que existe una laguna en la historia del arte al dar visibilidad a la sorprendente producción llevada a cabo entre 1960 y 1985 por mujeres residentes en Latinoamérica, además de latinas y chicanas nacidas en EEUU. Entre ellas, figuran algunas de las artistas más influyentes del siglo XX -como ​Lygia Pape, Cecilia Vicuña, Ana Mendieta, Anna Maria Maiolino, Beatriz González y Marta Minujín-, al lado de nombres menos conocidos, como la nonagenaria artista cubana ​Zilia Sánchez, creadora de obras informadas por la abstracción geométrica y el erotismo; la escultora colombiana ​Feliza Bursztyn; y las brasileñas ​Leticia Parente, una de las pioneras del videoarte, y ​Teresinha Soares, escultora y pintora que viene recibiendo atención internacional recientemente.

El argumento central de la exposición muestra que, aunque buena parte de esas artistas hayan sido figuras decisivas para la expansión y diversificación de la expresión artística en las Américas, aún no habían recibido el debido reconocimiento. “La exposición surgió de nuestra convicción de que el amplio conjunto de obras producidas por artistas latinoamericanas y latinas ha sido marginado y sofocado por una historia del arte dominante, canónica y patriarcal”, aseguran las curadoras.

El recorte cronológico de la muestra se considera decisivo tanto en la historia de Latinoamérica como en la construcción del arte contemporáneo y en las transformaciones de la representación simbólica y realista del cuerpo femenino. A lo largo de ese período, un grupo de artistas pioneras partió de la noción del cuerpo como un campo político y se embarcaron en investigaciones radicales y poéticas para desafiar las clasificaciones dominantes y los cánones del arte establecido. “Este nuevo enfoque ha instituido una investigación sobre el cuerpo como redescubrimiento del sujeto, algo que, más tarde, vendríamos a entender como un cambio radical en la iconografía del cuerpo”, señalan las curadoras. Dichas investigaciones acabaron por favorecer la aparición de nuevas sendas en los campos de la fotografía, la pintura, el performance, el video y el arte conceptual.

La represión de esos cuerpos, sobre todo los de las mujeres, resultó en trabajos que denunciaban la violencia social, cultural y política de la época. El enfoque adoptado por las artistas latinoamericanas fue una forma de enfrentar la densa atmósfera política y social de un período fuertemente marcado por el poder patriarcal en EEUU y por las atrocidades de las dictaduras apoyadas por aquel país en Centroamérica y América del Sur. “Las vidas y las obras de esas artistas están imbricadas con las experiencias de la dictadura, del aprisionamiento, del exilio, tortura, violencia, censura y represión, pero también con la emergencia de una nueva sensibilidad”, dice Fajardo-Hill.

Gloria Camiruaga (Chile, 1941-2006), Popsicles, 1982-84. Video, color, sonido. 6:00 min. Cortesía: Museo de Arte Contemporáneo (MAC), Facultad de Artes Universidad de Chile © el artista.
Teresinha Soares, Cai × a de fazer amor, 1967. Picadora de carne, tela, tubos de plástico, dos botellas de vidrio con líquido, alambres, pintura al óleo, 60 × 55 × 37 cm. Colección de la artista © Teresinha Soares

Temas como lo poético y lo político son explorados en la exposición a través de “autorretratos, en la relación entre cuerpo y paisaje, en el mapeo del cuerpo y sus inscripciones sociales, en las referencias al erotismo, al poder de las palabras y al cuerpo performático, la resistencia a la dominación, los feminismos y lugares sociales. Estos temas cruzaron fronteras, surgiendo en obras de artistas que venían trabajando en condiciones culturales muy distintas”, según Giunta.

De este modo, la muestra se estructura en el espacio expositivo en torno a temas en lugar de categorías geográficas. Sin embargo, la curadora de la Pinacoteca, Valéria Piccoli, destaca la importancia de la representatividad de las brasileñas dentro de la muestra. “Además de los nombres que participaron en las exposiciones en el Hammer y en el Brooklyn Museum, hemos incluido obras de Wilma Martins, Yolanda Freyre, Maria do Carmo Secco y Nelly Gutmacher en la presentación en São Paulo”, apunta.

Latinoamérica conserva una fuerte historia de militancia feminista que -a excepción de México y algunos casos aislados en otros países en las décadas de 1970 y 1980- no fue ampliamente reflejada en las artes. ​Mujeres Radicales propone consolidar, internacionalmente, ese patrimonio estético creado por mujeres que partieron del propio cuerpo para aludir -de manera indirecta, encubierta o explícita- las distintas dimensiones de la existencia femenina. Para ello, las curadoras vienen realizando una intensa investigación desde el año 2010, que incluye viajes, entrevistas y análisis de publicaciones en las bibliotecas de la Fundación Getty y de la Universidad de Texas, entre otras.

Las 280 obras que componen la exhibición, así como los archivos de investigación recolectados para su concepción, llegan finalmente al público brasileño, contribuyendo así a abrir nuevos caminos investigativos y entendimientos acerca de la historia latinoamericana. “El tema ahora forma parte de una directriz extensa y al mismo tiempo urgente. Mientras tanto, aún hay mucho trabajo por hacer y tenemos plena consciencia de que este es solo el comienzo”, puntualizan las curadoras.

Lenora de Barros, Poema, 1979/2016, impresión de chorro de tinta en papel de algodón (detalle de políptico), 139,7 x 29,8 cm © Lenora de Barros. Foto: Fabiana de Barros. Cortesía de la artista y Pinacoteca de São Paulo.

MULHERES RADICAIS NA PINACOTECA DE SÃO PAULO, PARADA ÚNICA NA AMÉRICA LATINA

 

A Pinacoteca de São Paulo apresenta até o dia 19 de novembro a célebre exposição Mulheres Radicais: Arte Latino-Americana, 1960-1985, um mapeamento significativo de práticas artísticas experimentais de artistas latinas e latino-americanas e sua influência na produção internacional.

Com curadoria da historiadora venezuelana Cecilia Fajardo-Hill e da pesquisadora argentina Andrea Giunta, e com a colaboração de Valéria Piccoli, curadora-chefe da Pinacoteca, a exposição destaca o trabalho significativo de 120 artistas de 15 países, através de uma seleção precisa de fotografias, vídeos e pinturas, entre outros suportes.

Com sua última parada no Brasil, Mulheres Radicais fecha seu itinerário internacional precisamente na região da América Latina, após sua estreia no Hammer Museum, em Los Angeles, como parte da iniciativa Pacific Standard Time: LA / LA da Getty Foundation, e sua recente apresentação no Brooklyn Museum, em Nova York.

Além disso, esta apresentação no Brasil teve uma iniciativa de financiamento sem precedentes na história da Pinacoteca: através da criação de um Círculo de Exposições -uma prática bastante comum nos Estados Unidos e na Europa para arrecadar fundos- foi alcançado o compromisso de patrocinio de 30 “Mulheres Extraordinárias”, entre elas Adriana Cisneros, Ana Lucia de Mattos Barretto Villela, Catherine Petigás, Estrellita Brodsky, Luisa Strina, Fernanda Feitosa, Lygia da Veiga Pereira Carramaschi e Luiza Helena Trajano.

Imagen destacada: Letícia Parente, Marca registrada, 1975, video blanco y negro, sonido. 10:19 min. Colección privada. Cortesía de Galeria Jaqueline Martins. © la artista

Regina Silveira, Biscoito arte, 1976. C-prints (díptico), 177 × 101 cm no total. Coleção de Fernanda Feitosa e Heitor Martins. © a artista.

Mulheres radicais aborda uma lacuna na história da arte ao dar visibilidade à surpreendente produção realizada entre 1960 e 1985 dessas mulheres residentes em países da América Latina, além de latinas e chicanas nascidas nos Estados Unidos. Entre elas, constam na mostra algumas das artistas mais influentes do século XX -como Lygia Pape, Cecilia Vicuña, Ana Mendieta, Anna Maria Maiolino, Beatriz Gonzalez e Marta Minujín-, ao lado de nomes menos conhecidos -como a artista cubana Zilia Sánchez, cujos trabalhos são imbuídos de abstração geométrica e erotismo; a escultora colombiana Feliza Bursztyn; e as brasileiras Leticia Parente, uma das pioneiras da vídeoarte, e Teresinha Soares, escultora e pintora mineira que vem recebendo atenção internacional recentemente.

O argumento central da exposição mostra que, embora boa parte dessas artistas tenham sido figuras decisivas para a expansão e diversificação da expressão artística em nosso continente, ainda assim não haviam recebido o devido reconhecimento. “A exposição surgiu de nossa convicção comum de que o vasto conjunto de obras produzidas por artistas latino-americanas e latinas tem sido marginalizado e abafado por uma história da arte dominante, canônica e patriarcal”, definem as curadoras.

O recorte cronológico da coletiva é tido como decisivo tanto na história da América Latina, como na construção da arte contemporânea e nas transformações acerca da representação simbólica e realista do corpo feminino. Durante esse período, as artistas pioneiras partiram da noção do corpo como um campo político e embarcaram em investigações radicais e poéticas para desafiar as classificações dominantes e os cânones da arte estabelecida. “Essa nova abordagem instituiu uma pesquisa sobre o corpo como redescoberta do sujeito, algo que, mais tarde, viríamos a entender como uma mudança radical na iconografia do corpo”, contam as curadoras. Essas pesquisas, segundo elas, acabaram por favorecer o surgimento de novas veredas nos campos da fotografia, da pintura, da performance, do vídeo e da arte conceitual.

A abordagem das artistas latino-americanas foi uma forma de enfrentar a densa atmosfera política e social de um período fortemente marcado pelo poder patriarcal (nos Estados Unidos) e pelas atrocidades das ditaduras apoiadas por aquele país (na América Central e do Sul), que reprimiram esses corpos, sobretudo os das mulheres, resultando em trabalhos que denunciavam a violência social, cultural e política da época. “As vidas e as obras dessas artistas estão imbricadas com as experiências da ditadura, do aprisionamento, do exílio, tortura, violência, censura e repressão, mas também com a emergência de uma nova sensibilidade”, conta Fajardo-Hill.

Martha Araújo, Para um corpo nas suas impossibilidades, 1985. Documentação de performance: três fotografias em preto-e-branco, 22 × 17 cm cada. Coleção de Martha Araújo. Cortesia da Galeria Jaqueline Martins. © a artista.

Tópicos como o poético e o político são explorados na exposição através de “auto-retratos, na relação entre corpo e paisagem, no mapeamento do corpo e suas inscrições sociais, nas referências ao erotismo, ao poder das palavras e do corpo performativa, resistência à dominação, feminismos e lugares sociais. Esses temas atravessaram fronteiras, surgindo nas obras de artistas que vinham trabalhando em condições culturais muito diferentes “, segundo Giunta.

Desta forma, a exposição é estruturada no espaço expositivo em torno de temas, em vez de categorias geográficas. No entanto, a curadora da Pinacoteca, Valéria Piccoli, destaca a importância da representatividade das brasileiras dentro da exposição. “Além dos nomes que participaram das exposições no Hammer e no Brooklyn Museum, incluímos obras de Wilma Martins, Yolanda Freyre, Maria do Carmo Secco e Nelly Gutmacher na apresentação em São Paulo”, afirma.

A América Latina conserva uma forte história de militância feminista que -com exceção do México e alguns casos isolados em outros países nas décadas de 1970 e 1980- não foi amplamente refletida nas artes. Mulheres radicais propõe consolidar, internacionalmente, esse patrimônio estético criado por mulheres que partiram do próprio corpo para aludir -de maneira indireta, encoberta ou explícita- as distintas dimensões da existência feminina. Para tanto, as curadoras vêm realizando uma intensa pesquisa, desde 2010, que inclui viagens, entrevistas, e análise de publicações nas bibliotecas da Fundação Getty e da Universidade do Texas, entre diversas outras.

As 280 obras que compõem a exposição, bem como os arquivos de pesquisa coletados para a concepção da exposição, chegam finalmente ao público paulista, contribuindo para abrir novos caminhos investigativos e entendimentos acerca da história latino-americana. “O tópico agora faz parte de uma pauta ampla e ao mesmo tempo urgente. Entretanto, ainda há muito trabalho a ser feito e temos plena consciência de que este é apenas o começo”, finalizam as curadoras.

Vista de la exposición Mujeres Radicales en la Pinacoteca de São Paulo, 2018. Foto: Levi Fanan. Cortesía: Pinacoteca de São Paulo.

ARTISTAS PARTICIPANTES

Argentina

Luisa Bemberg (1922–1995); Delia Cancela (1940); Graciela Carnevale (1942); Diana Dowek (1942); Graciela Gutiérrez Marx (1945); Narcisa Hirsch (Germany, 1928); Ana Kamien and Marilú Marini (1935 and 1954); Lea Lublin (Poland, 1929–1999); Liliana Maresca (1951–1994); Marta Minujín (1943); Marie Orensanz (1936;) Margarita Paksa (1933); Liliana Porter (1941); Dalila Puzzovio (1943); Marcia Schvartz (1955).

Brasil

Mara Alvares (1948); Claudia Andujar (Switzerland, 1931); Martha Araújo (1943); Vera Chaves Barcellos (1938); Lygia Clark (1920–1988); Analívia Cordeiro (1954); Liliane Dardot (1946); Lenora de Barros (1953); Iole de Freitas (1945); Anna Bella Geiger (1933); Carmela Gross (1946); Anna Maria Maiolino (Itália, 1942); Márcia X. (1959–2005); Ana Vitória Mussi (1943); Lygia Pape (1927–2004); Letícia Parente (1930–1991); Wanda Pimentel (1943); Neide Sá (1940); Regina Silveira (1939); Teresinha Soares (1927); Amelia Toledo (1926–2017); Celeida Tostes (1929–1995); Regina Vater (1943); Wilma Martins (1934); Nelly Gutmacher (1941); Yolanda Freyre (1940); Maria do Carmo Secco (1933).

Chile

Gracia Barrios (1927); Sybil Brintrup and Magali Meneses (1954 and 1950); Roser Bru (España, 1923); Gloria Camiruaga (1941–2006); Luz Donoso (1921–2008); Diamela Eltit (1949); Paz Errázuriz (1944); Virginia Errázuriz (1941); Lotty Rosenfeld (1943); Janet Toro (1963); Eugenia Vargas Pereira (1949); Cecilia Vicuña (1948); Maria Eugenia Chellet (1948).

Colombia

Alicia Barney (1952); Delfina Bernal (1941); Feliza Bursztyn (1933–1982); María Teresa Cano (1960); Beatriz González (1938); Sonia Gutiérrez (1947); Karen Lamassonne (Estados Unidos, 1954); Sandra Llano-Mejía (1951); Clemencia Lucena (1945–1983); María Evelia Marmolejo (1958); Sara Modiano (1951–2010); Rosa Navarro (1955); Patricia Restrepo (1954); Nirma Zárate (1936–1999).

Costa Rica

Victoria Cabezas (Estados Unidos, 1950)

Cuba

Sara Gomez (1942–1974); Ana Mendieta (1948–1985); Marta María Pérez (1959); Zilia Sánchez (1928).

Estados Unidos

Judith F. Baca (1946); Barbara Carrasco (1955); Josely Carvalho (Brasil, 1942); Isabel Castro (México, 1954); Ester Hernández (1944); Yolanda López (1942); María Martínez-Cañas (Cuba, 1960); Marta Moreno Vega (1942); Sylvia Palacios Whitman (Chile, 1941); Sophie Rivera (1938); Sylvia Salazar Simpson (1939); Patssi Valdez (1951).

Guatemala

Margarita Azurdia (1931–1998)

México

Yolanda Andrade (1950); Maris Bustamante (1949); Ximena Cuevas (1963); Lourdes Grobet (1940); Silvia Gruner (1959); Kati Horna (Hungary, 1912–2000); Graciela Iturbide (1942); Ana Victoria Jiménez (1941); Magali Lara (1956); Mónica Mayer (1954); Sarah Minter (1953–2016); Polvo de Gallina Negra (activo 1983–93); Carla Rippey (Estados Unidos, 1950); Jesusa Rodríguez (1955); Pola Weiss (1947–1990).

Panamá

Sandra Eleta (1942)

Paraguay

Olga Blinder (1921–2008); Margarita Morselli (1952).

Perú

Teresa Burga (1935); Gloria Gómez-Sánchez (1921–2007); Johanna Hamann (1954–2017); Victoria Santa Cruz (1922–2014).

Puerto Rico

Marichal (1955); Frieda Medín (1949).

Uruguay

Nelbia Romero (1938–2015); Teresa Trujillo (1937).

Venezuela

Mercedes Elena González (1952); Marisol (France, 1930–2016); Margot Römer (1938–2005); Antonieta Sosa (Estados Unidos, 1940); Tecla Tofano (Italia, 1927–1995); Ani Villanueva (1954); Yeni y Nan (activo 1977–86).

MUJERES RADICALES: ARTE LATINOAMERICANO, 1960-1985

Curaduría de Cecilia Fajardo-Hill y Andrea Giunta

Colaboración de Valéria Piccoli

Pinacoteca de São Paulo, ​Praça da Luz 2, São Paulo, Brasil

Del 18 de agosto al 19 de noviembre de 2018