El Museo de Arte Moderno de Buenos Aires reabrió el pasado jueves 12 julio tras la ampliación y renovación de su gran edificio ubicado en la Avenida San Juan, en San Telmo, con la inauguración de Historia de dos mundos: Arte experimental latinoamericano en diálogo con la colección MMK, 1944–1989, una exposición que reúne unas 500 obras pertenecientes a las colecciones del Moderno y del Museum für Moderne Kunst de Frankfurt (MMK).

En palabras de Victoria Noorthoorn, directora de la institución, la remodelación del Moderno es “un hito muy esperado por la comunidad artística argentina desde hace décadas”, ya que duplica el espacio dedicado a sus salas de exhibición –de 2.300 a 4.000 metros cuadrados- y amplía las áreas comunes, ofreciendo al público una circulación más clara y ágil por sus múltiples espacios.

Ahora, con un total de 11.000 metros cuadrados, el Moderno –fundado en 1956- se convierte en uno de los museos públicos más grandes de la Ciudad de Buenos Aires, con una programación que seguirá incorporando exposiciones temporales y de su colección de arte moderno y contemporáneo argentino, la más importante del país.

Con la ampliación, que consistió en la adhesión del edificio contiguo, donde hasta entonces operaba el Museo del Cine, el Moderno cuenta así con nueve salas de exposiciones, de las cuales por lo menos dos estarán dedicadas a exhibir el Patrimonio del Museo, mientras que en las restantes se presentarán exposiciones de arte moderno y contemporáneo nacional e internacional. Además, cuenta con un nuevo espacio para actividades educativas (talleres para niños, familias y actividades académicas), una Tienda-Café, la biblioteca y el auditorio.

Este ambicioso proyecto contó con el financiamiento del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y el apoyo de la Asociación Amigos del Moderno a través de un proyecto de Mecenazgo del Régimen de Promoción Cultural, de individuos y empresas que generosamente realizaron donaciones.

Vista de la exposición "Historia de dos mundos", en el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires, 2018. Foto cortesía del museo
Vista de la exposición "Historia de dos mundos", en el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires, 2018. Foto cortesía del museo

HISTORIA DE DOS MUNDOS. LA MUESTRA QUE REINAUGURA EL NUEVO MODERNO

Para celebrar la reinauguración, la totalidad del museo –cuatro pisos- se ha dedicado a la ambiciosa muestra Historia de dos mundos: Arte experimental latinoamericano en diálogo con la colección MMK, 1944–1989, una colaboración entre el Moderno y el Museum für Moderne Kunst Frankfurt (MMK), curada conjuntamente por Victoria Noorthoorn, Javier Villa, curador senior del Moderno, y Klaus Görner, curador del MMK.

La exposición, que cuenta con la participación de 100 artistas y colectivos de América Latina, Estados Unidos y Europa, está estructurada como una serie de conversaciones entrelazadas, en la que temas relevantes para la historia de las prácticas del arte experimental de Latinoamérica se presentan en diálogo con obras provenientes de la colección del MMK. El proyecto responde a una convocatoria del Kulturstiftung des Bundes (Fundación de Cultura de la Federación Alemana) orientada a los principales museos de Alemania para dotar a sus colecciones de una perspectiva más global. En el caso de Historia de dos mundos, se trata de una de las exhibiciones de mayor envergadura realizada en ambos Museos. Se presentó en Frankfurt en noviembre de 2017 con una fuerte presencia de las colecciones del Moderno, en un encuentro que constituye un suceso inédito: por primera vez un museo europeo da acceso a que su colección sea examinada por curadores latinoamericanos.

“En esta Historia de dos mundos no hay movimientos artísticos principales y secundarios, no hay ‘aportes’ ni ‘contribuciones’: hay, sí, dos poderosas corrientes artísticas, la del arte europeo-norteamericano y la del latinoamericano, que a lo largo del tiempo a veces han fluido paralelas, otras se han juntado o cruzado; autónomas en lo que respecta a su identidad y a las maneras de relacionarse con sus respectivas realidades, interdependientes en lo que hace a su diálogo, sus colaboraciones, sus polémicas, sus rechazos”, dice el texto curatorial. “En esta nueva visión de la historia, el arte latinoamericano no completa ni complementa ni llena el casillero de la diferencia, sino que conforma, en orgullosa paridad de hermanos —a veces fraternos, a veces rivales— un arte global y diverso, combativo y democrático”.

Vista de la exposición "Historia de dos mundos", en el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires, 2018. Foto cortesía del museo
Vista de la exposición "Historia de dos mundos", en el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires, 2018. Foto cortesía del museo

Organizada durante los últimos dos años y medio entre dos ciudades –Buenos Aires y Frankfurt–, la exhibición establece un diálogo entre obras canónicas de Europa y Estados Unidos, desde 1955 hasta 1986, pertenecientes a la colección del MMK y la historia del arte experimental latinoamericano desde 1944 —cuando se producen las primeras expresiones de los movimientos de arte concreto en la Argentina— hasta el fin de las dictaduras militares en la región, a fines de la década de 1980.

Historia de dos mundos se articula a través 16 núcleos temáticos, y comienza explorando la gran agitación que sacudió los cimientos del arte latinoamericano en los años cuarenta y desató una intensa corriente experimental en numerosas ciudades. También indaga en el modo en que los artistas pensaron su rol en la sociedad y en el potencial del arte para transformarla, como respuesta a contextos muchas veces conflictivos. Pretende así suscitar un debate sobre las reacciones de los artistas ante sus diferentes entornos sociopolíticos.

La exposición también pone en evidencia cómo variaron a lo largo de esta historia los términos del diálogo entre el mundo artístico europeo y el latinoamericano. A grandes rasgos, durante las primeras décadas del siglo XX el arte latinoamericano se desarrolló como respuesta a las vanguardias europeas. Con el advenimiento de la Segunda Guerra Mundial, los artistas de Latinoamérica suspendieron sus viajes de formación a Europa y desarrollaron sus propias utopías en los círculos intelectuales locales. En algunos casos, los que trabajaban en Europa viajaron a América Latina, donde pudieron desarrollar sus prácticas en diálogo con los movimientos locales.

Más adelante, ya en el período de posguerra, los artistas reemprendieron sus viajes por el mundo y el diálogo se volvió más rico y complejo. Durante los años sesenta, muchos artistas de todo el mundo compartieron preocupaciones e intereses, generalmente relacionados con cuestiones como el crecimiento de los medios de comunicación y del consumo masivo, o la condena a la violencia gubernamental, manifestada en la guerra de Vietnam, la amenaza nuclear o las dictaduras latinoamericanas. A pesar de ello, también existieron disonancias, no sólo debido a las diferencias en los contextos sociopolíticos, sino también a los desiguales desarrollos económicos e institucionales de los escenarios artísticos.

Vista de la exposición "Historia de dos mundos", en el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires, 2018. Foto cortesía del museo
Vista de la exposición "Historia de dos mundos", en el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires, 2018. Foto cortesía del museo

HISTORIA DE DOS MUNDOS: ARTE EXPERIMENTAL LATINOAMERICANO EN DIÁLOGO CON LA COLECCIÓN MMK, 1944–1989

Museo de Arte Moderno de Buenos Aires, Argentina

Del 12 de julio al 14 de octubre de 2018

Artistas participantes: Adolfo Bernal, Albert Georg Riethausen, Alberto Greco, Alberto Heredia, Aldo Paparella, Aldo Sessa, Alejandro Puente, Alfredo Hlito, Alighiero Boetti, Amancio Williams, Ana Mendieta, Andy Warhol, Anna Maria Maiolino, Antonio Caro, Exposición de Arte Destructivo (Enrique Barilari, Kenneth Kemble,  Jorge López Anaya, Jorge Roiger, Antonio Seguí, Silvia Torrás, Luis Wells), Arthur Bispo do Rosário, Artur Barrio, Augusto de Campos, Beatriz González, Blinky Palermo, Bruce Nauman, Carmelo Arden Quin, Carlos Raúl Villanueva, Charlotte Posenenske, Cildo Meireles, David Lamelas, Edgardo Antonio Vigo, Eduardo Clark, Eduardo Gil, Edward Ruscha, Emilio Renart, Escuela de Valparaíso, Flávio de Carvalho, Francis Bacon, Franz Mon, Fred Sandback, Gego, Geraldo de Barros, Gerhard Richter, Grete Stern, Gyula Kosice, Hélio Oiticica, Hildegard Weber, Iván Cardoso, Jasper Johns, Jesús Ruiz Durand, Jo Baer, John Chamberlain, Joseph Beuys, Juan Andrés Bello, Juan del Prete, Juan Downey, Juan N. Melé, Kenneth Kemble, Lenora de Barros, León Ferrari, Leopoldo Maler, Lidy Prati, Liliana Maresca, Liliana Porter, Lotty Rosenfeld, Lucio Fontana, Lucio Costa, Luis Camnitzer, Luis Felipe Noé, Luis Pazos, Lygia Clark, Lygia Pape, Manolo Millares, Marcel Broodthaers, Marcel Gautherot, Margarita Paksa, Marta Minujín, Martin Blaszko, Mathias Goeritz, Mira Schendel, Morris Louis, Nicolás García Uriburu, On Kawara, Oscar Bony, Oscar Niemeyer, Pablo Suárez, Paul Almásy, Peter Roehr, Piero Manzoni, Raúl Lozza, Rhod Rothfuss, Ricardo Carreira, Richard Serra, Roy Lichtenstein, Rubén Santantonín, Teresa Burga, Thomas Bayrle, Thomas Farkas, Timm Rautert, Tomás Maldonado, Ulises Carrión, Víctor Grippo, Walter De Maria, Willys De Castro, Yente e Yves Klein.