Por Cecilia Fajardo-Hill, curadora

Ricardo Valverde (1946-1998) fue uno de los artistas más experimentales en la ciudad de Los Ángeles entre la década de 1970 y mediados de los noventa. Si bien fue esencialmente fotógrafo, era un artista muy experimental y libre de prejuicios con respecto a la fotografía y a sus temas de interés.

Su actual exposición en el Centro de la Imagen de la Ciudad de México busca profundizar en su singularidad y contribuciones al pensamiento crítico y creativo de la fotografía. Debido a la naturaleza específica y muchas veces personal de sus temáticas -la familia y su esposa, Esperanza; el retrato y el autorretrato; la calle, el paisaje natural y el paisaje urbano; registros de su vecindario, tradiciones como el Día de Muertos y la cultura lowrider, entre otros-, Valverde ha sido considerado principalmente como fotógrafo documental, aquel que contribuyó a configurar la identidad y visibilidad de la cultura chicana y su entidad social desde la década de 1970.

Ricardo Valverde. Cortesía Centro de la Imagen, Ciudad de México, 2018

El hecho de que Valverde generara algunas de las imágenes más perdurables e influyentes relacionadas con su contexto social y cultural, es incuestionable. Lo que esta revalorización propone es que la naturaleza de su trabajo no estuvo suscrita a la fotografía documental, “sin sentido crítico”, simple y llana —un género conocido por objetivar y exotizar al otro o a cualquier cosa considerada como diferente. Y tampoco emprendió una aproximación modernista.

Lo que hizo de su obra única y contemporánea fue su mirada experimental, crítica y creativa. Una visión singular que buscaba formas de representar y crear visibilidad, así como interpretar de manera franca temas que fueran sumamente cargados, multifacéticos y complejos.

Valverde no sólo dirigió su atención a aquello que se había invisibilizado y distorsionado en la cultura chicana y su cuerpo social, sino también a temas difíciles, como los queer que explora en las fotos y videos de su hermana Maya. Fue irreverente con el medio fotográfico y en esto también fue precursor, en tanto que entendió realmente la fotografía y exploró sus límites y posibilidades: el ojo de la cámara, el irrestricto cuarto oscuro, la multiplicidad de los soportes y la superficie de la imagen. Asimismo, fue más allá de ésta, y hacia el final de sus días la fotografía se volvió un lenguaje verdaderamente interdisciplinario, una superficie para ser rascada y pintada, y sus imágenes reinterpretadas.

 

*Imagen destacada: Ricardo Valverde. Cortesía Centro de la Imagen, Ciudad de México, 2018

Ricardo Valverde. Cortesía Centro de la Imagen, Ciudad de México, 2018
Ricardo Valverde. Cortesía Centro de la Imagen, Ciudad de México, 2018

RICARDO VALVERDE. EXPERIMENTAL SIGHTS, 1971-1996.

Centro de la Imagen, Ciudad de México

Hasta el 15 de julio de 2018