Ana Mendieta (La Habana, 1948 – Nueva York, 1985) es una de las artistas más destacadas de los años setenta y ochenta. Su trabajo se desplaza libremente entre las disciplinas del arte corporal, el Land Art y el performance, sin estar sujeto a un medio particular o movimiento único. El elemento de conexión en toda su práctica es el uso recurrente de la forma abstraída de la figura femenina, a menudo en diálogo con el mundo natural, con el fin de cuestionar la supuesta separación entre cuerpo y naturaleza.

Como se observa en la exposición Covered in Time and History: The Films of Ana Mendieta, que se presenta hasta el 22 de julio en la Martin-Gropius-Bau de Berlín, el cine y la fotografía jugaron un papel central para la artista. A partir de 1973, Ana Mendieta crea obras dentro de paisajes que mutan con el tiempo, y que permanecen hasta nuestros días como imágenes fijas y en movimiento. Ella se refiere a sus primeros trabajos como tableaux, más tarde como esculturas, enfatizando que tanto la película como los materiales fotográficos se extienden más allá de la mera documentación del performance, y que por tanto tienen su propio significado como obras de arte.

Vista de la exposición “Covered in Time and History: The Films of Ana Mendieta”, en la Martin-Gropius-Bau, Berlín, 2018. © The Estate of Ana Mendieta Collection, LLC. Cortesía: Galerie Lelong & Co. Foto: Mathias Völzke

Curada por Lynn Lukkas y Howard Oransky, la exhibición cuenta con 23 obras audiovisuales que han sido restauradas y digitalizadas tras varios años de investigación, incluidas sus películas en Super 8, que siguen motivando nuevas investigaciones para la comprensión y análisis de las relaciones entre performance, escultura, cine y fotografía.

Si bien la práctica de Ana Mendieta estuvo marcada por su propia biografía y años de formación durante los 70 y 80, esta sigue siendo profundamente relevante en la actualidad. En el presente contexto mundial de crisis migratoria, la muestra plantea una pertinente reflexión sobre cómo esta artista siempre estuvo en la búsqueda del enraizamiento y de un sentido de pertenencia. Sus obras están impregnadas de los dilemas existenciales de nuestro tiempo: la experiencia del desplazamiento personal, cultural y político; la pérdida de conexión y continuidad con un pasado individual y colectivo; la presión por aprender un nuevo idioma como inmigrante en otro país; y el enfrentamiento con un sistema de normas sociales diferente.

Su uso icónico de la sangre -un material rico en simbolismo, desde el éxtasis espiritual hasta la brutalidad física- se puede ver en las primeras películas reunidas en esta exposición, como Moffitt Building Piece y Sweating Blood, de 1973. Durante este período, el cuerpo de la artista ocupa un lugar destacado en muchos de sus trabajos. Con el tiempo, su propio cuerpo es reemplazado por representaciones de la forma femenina creadas a partir de materiales naturales, y se vuelven cada vez más abstractas.

En la década de 1970, Ana Mendieta viajó a México casi todos los veranos, donde creó muchas de sus obras seminales. En las películas de 1974 Creek, Silueta del Laberinto (Laberinth Blood Imprint) y Burial Pyramid, su interés en fusionar el cuerpo con la naturaleza está claramente establecido. Las huellas del cuerpo femenino en forma de siluetas en el paisaje se convierten en una parte integral de su lenguaje visual. Esta imaginería refleja la búsqueda de identidad en una patria adoptiva, y expresa dudas sobre la identidad como algo claramente definible.

En Esculturas Rupestres (1981), Ana Mendieta talla figuras en las paredes de piedra caliza de las cuevas históricas de Jaruco, en La Habana, creando así un vínculo entre sus esculturas y el pasado mítico. En su obra Óchun (también de 1981, y llamada así por el nombre de una diosa de la Santería cubana) esculpe una abstracción de la figura femenina en las costas de Key Biscayne, una isla en el estado de Florida ubicada entre las costas continentales de Estados Unidos y Cuba. El agua que va corriendo por la figura es la que fluye entre las costas de ambas islas. Esta obra, la última de sus 104 películas, es una alegoría al exilio y al retorno.

Ana Mendieta, Untitled: Silueta Series, 1978, film Super, color, silente © The Estate of Ana Mendieta Collection, LLC.,Cortesía: Galerie Lelong & Co
Ana Mendieta, Esculturas Rupestres, 1981, film Super 8, blanco y negro, silente. © The Estate of Ana Mendieta Collection, LLC.,Cortesía: Galerie Lelong & Co
Ana Mendieta, Anima, Silueta de Cohetes, 1976, film Super 8, color, silente. © The Estate of Ana Mendieta Collection, LLC. Cortesía: Galerie Lelong & Co

Ana Mendieta pertenece a una época en la que sucedieron importantes cambios históricos en la práctica artística, particularmente aquellos relacionados con lo multidisciplinario. Poco reconocida en vida, y a lo largo de su corto período de producción, hizo un extraordinario trabajo que es cada vez más puesto en valor.

Esta exposición en Martin-Gropius-Bau es la más completa de sus trabajos en film hasta la fecha -va acompañada de tres series de fotografías-, y marca la culminación de un proyecto de investigación conjunta de tres años de la Estate of Ana Mendieta Collection, Galerie Lelong & Co. (Nueva York), y la Universidad de Minnesota (EEUU), que implicó transferir toda la obra audiovisual de la artista creada entre 1971 y 1981 a medios digitales de alta definición, además de quedar catalogada como filmografía.

Vista de la exposición “Covered in Time and History: The Films of Ana Mendieta”, en la Martin-Gropius-Bau, Berlín, 2018. © The Estate of Ana Mendieta Collection, LLC. Cortesía: Galerie Lelong & Co. Foto: Mathias Völzke

COVERED IN TIME AND HISTORY: THE FILMS OF ANA MENDIETA

Martin-Gropius-Bau, Berlín

Hasta el 22 de julio de 2018

Imagen destacada: Ana Mendieta, Creek, 1974, still de film Super 8 film, color, silente © The Estate of Ana Mendieta Collection, LLC. Cortesía: Galerie Lelong & Co