Galería NAC, en Santiago, presenta hasta el 9 de junio Bienes Públicos, una muestra del arquitecto Fernando Portal (Santiago, 1976) compuesta por parte de una colección de más de 100 objetos -desde electrodomésticos hasta muebles- que han sido reconstruidos, a modo de un “espiritismo patrimonial”, a través de una investigación basada en la revisión de documentos originales (1971-1973) del Grupo de Diseño del Comité de Investigaciones Tecnológicas de Chile (INTEC), perteneciente a la Corporación de Fomento a la Producción (CORFO).

Fernando Portal reconstruye estos artefactos a partir de una investigación de archivo que recopila una serie de objetos de bienes de consumo, bienes de capital y bienes de uso público que nunca alcanzaron a ver la luz. Así, Bienes Públicos aúna el imaginario de una época crucial para el diseño industrial en Chile y le da vida a un conjunto de objetos inéditos.

En el siguiente texto, Portal ahonda en esta singular investigación, que será publicada en formato libro por la Editorial Hueders en octubre de 2018.

Diseño de gabinete para una calculadora electrónica de mesa, a ser producida en serie corta (1.000 ejemplares), diseñada en agosto de 1971. El prototipo funcional reconstruido consideró la utilización de tubos nixies para la pantalla de 16 dígitos. Cortesía: Fernando Portal
Fernando Portal, Calculadora (funcional), 2017, aluminio, botones plásticos, tubos nixie, arduino, placas electrónicas. Medidas variables. Cortesía: Fernando Portal/Galería NAC, Santiago de Chile

OBJETOS ESQUIVOS

Por Fernando Portal

Entre enero de 1971 y septiembre de 1973, un grupo de diseñadores desarrolló al interior del Estado una serie de proyectos de maquinaria agrícola, objetos de uso doméstico y equipamiento para servicios públicos. Estos proyectos fueron desarrollados en el contexto del gobierno socialista de Salvador Allende, siendo complementarios al programa de nacionalización de la plataforma industrial instalada. Un programa que procedió a una escala nunca antes vista. El Estado era un actor clave en la formación de una serie de empresas desde la fundación de la Corporación de Fomento a la Producción (CORFO) en 1939. Al comienzo del gobierno de la Unidad Popular eran 60 las empresas en cuya propiedad participaba el Estado, alcanzando luego las 507 empresas de propiedad pública o mixta al final del período gubernamental.

En este contexto, el desarrollo de proyectos de diseño implicaba no sólo dar un propósito a esta plataforma productiva, sino también, entregar una serie de bienes que permitieran la construcción gradual de una nueva sociedad basada en la transformación de su cultura material. Esta era la labor del Grupo de Diseño alojado al interior del Comité de Investigaciones Tecnológicas de Chile (INTEC), de CORFO.

Los bienes, a ser producidos por la industria nacional, serían distribuidos por el mercado y por distintos programas del Estado, entendiéndose el diseño como un engranaje con la capacidad de poner en movimiento medios de producción públicos y medios de distribución públicos y privados, en la conformación de un mercado no competitivo.

Este encuentro entre transformación cultural, diseño y políticas públicas fue ejecutado por un grupo de profesionales cuyo trabajo, en conjunto, planteaba a su vez el encuentro entre diversas trayectorias modernas. Por un lado, el grupo estaba conformado por ex-integrantes de la Hfg Ulm, escuela de diseño alemana fundada en 1950, la cual era un referente internacional en la integración de diseño a procesos de desarrollo industrial; y por otro, un grupo de jóvenes estudiantes y graduados de las primeras generaciones de diseñadores industriales y gráficos en Chile, quienes habían sido agentes y testigos del proceso de ajuste curricular de la disciplina en el contexto de la reforma universitaria.

Primero en SERCOTEC y después en CORFO, durante casi cinco años este grupo diseñó mas de 100 objetos -desde maquinaria para la producción de fibras vegetales, hasta artículos de tocador- constituyendo, desde esta práctica, un ejercicio único de intercambio y transformación de estas trayectorias modernas.

Un caso emblemático de este intercambio fue el desarrollo de la sala de operaciones del proyecto Cybersyn, realizado durante su tercer año de trabajo en conjunto. Este proyecto logró cristalizar, a través del diseño, el encuentro entre cibernética, funcionalismo y desarrollo, que fue clave para el desarrollo de nuestras actuales tecnologías de comunicación.

Si bien la difusión alcanzada por este proyecto a través de su inclusión en una serie de debates y proyectos tanto locales como globales ha permitido indicar la relevancia de la experiencia de este grupo, el grueso de su producción aun no ha sido considerada. Tampoco Cybersyn ha sido revisado a la luz del total de la producción del grupo. Esta deuda se debe en gran parte al hecho de que la mayoría de estos diseños nunca fueron producidos. A excepción de algunas piezas de la colección de vajilla económica diseñada para Fanaloza, y de la entrega de las cucharas plásticas dosificadoras de leche en polvo como parte del Plan Leche, el resto de los diseños desarrollados nunca entraron a producción, dada la interrupción de la labor del grupo por el golpe cívico militar de septiembre de 1973.

Interrupción que impuso sobre esta producción y sus agentes la destrucción de sus documentos y prototipos desde múltiples allanamientos tanto a las instituciones como a las dependencias físicas donde esta ocurría, así como también la apropiación particular de archivos públicos en los días que siguieron al Golpe de Estado.

De esta forma, su existencia ha quedado relegada a un conjunto limitado de dibujos y fotografías, difundidas principalmente a través de bibliografía especializada. Las pocas imágenes que se han reproducido hasta nuestros días forman parte de archivos personales y representan, en su gran mayoría, objetos- prototipos que también fueron destruidos o simplemente perdidos.

Fernando Portal, Tocadiscos (caja), 2017, fibra de vidrio, medidas variables. Edición de 3. Cortesía: Fernando Portal/Galería NAC, Santiago de Chile
Tocadiscos portátil diseñado para su fabricación en Chile por IRT, como parte del desarrollo de componentes y productos electrónicos en el contexto del Pacto Andino. Versión con tapa y sin tapa, diseñados en noviembre de 1972. La reconstrucción de prototipos funcionales, supuso la utilización de componentes originales extraídos de una serie de tocadiscos Capissimo de IRT de 1971. Cortesía: Fernando Portal
Fernando Portal, Tocadiscos (funcional), 2017, fibra de vidrio, acero, componentes originales de tocadiscos IRT Capissimo de 1971. Medidas Variables. Edición de 3. Cortesía: Fernando Portal/Galería NAC, Santiago de Chile

Recreando un archivo inexistente

Frente a esto, la motivación de este proyecto ha sido volver a construir estos objetos, a manera de restituir o de recrear este conjunto de ideas, trayectorias y desplazamientos que se ensayaron en Chile, una reflexión original sobre la relación entre industrialización, cotidiano, tecnología, diseño y políticas públicas. Ensayo que fue desarrollado desde la práctica, a través de diversos agentes e instituciones que lograron entretejer aproximaciones conceptuales propias de la modernidad europea de posguerra con proyectos políticos propios de los gobiernos revolucionarios de América Latina en el contexto de la Guerra Fría.

Entregar -desde la reconstrucción de estos proyectos- un cuerpo a estas historias, ha supuesto, cuando ha sido posible, seguir las instrucciones entregadas tras el hallazgo de su documentación original, desarrollando una serie de objetos, muebles y prototipos electrónicos funcionales con el objetivo de traerlos al presente y proyectarlos hacia el futuro.

Contar con estos “nuevos” objetos permite conocerlos e integrarlos de forma más amplia a nuestro imaginario y a nuestro entendimiento sobre la historia del diseño y de las políticas de diseño, abriendo así nuevos alcances para reinterpretar nuestra modernidad, y para definir nuestro desarrollo.

Implica, además, contar con una matriz para la generación y circulación de nuevas imágenes, como las que aquí se presentan. Vectores que permitirán ampliar la difusión de esta experiencia para su integración en futuros debates y revisiones, tanto locales como globales.

Esta visión surge desde un proyecto curatorial [1] desarrollado sobre un conjunto de prácticas editoriales que tuvieron lugar en Chile durante las décadas de los sesentas y setentas. Dentro de esta investigación, dos publicaciones de muy distinta naturaleza trataban temáticas asociadas a la integración del diseño en procesos sociales, culturales y políticos. La primera de ellas correspondía a la Revista Diseño, publicación de sólo dos números, auto-editada por un grupo de estudiantes de la Escuela de Diseño de la Universidad de Chile. La segunda, correspondía a la revista del INTEC, que en sus cuatro números incluía también el desarrollo de una serie de proyectos de diseño.

Como parte de esta investigación inicial, se desarrolló una serie de entrevistas con los editores de las distintas publicaciones incluidas en la exposición, dentro de las que se incluían la revista AUCA, la revista CA, y una serie de publicaciones desarrolladas por el Centro de Estudios de Arquitectura Latinoamericana (CEDLA) y la Cooperativa Amereida. Estas llevaron al desarrollo de una serie de conversaciones con Rodrigo Walker -diseñador industrial y ex-integrante del Grupo de Diseño-, quien generosamente nos presentó un conjunto de informes de cada proyecto realizado. Estos eran documentos altamente descriptivos, donde no sólo se presentaban los proyectos y sus alternativas de diseño en base a planimetría, sino que además se describían las decisiones de diseño tomadas para su desarrollo.

La disponibilidad de estos documentos originales -en conjunto con la posterior autorización de reproducción de estos diseños por parte de las autoridades competentes- permitió plantear, en lo público, la posibilidad de ejecutar las instrucciones que estos informes contenían, a modo de recrear piezas de una propiedad pública abortada.

De esta forma, y en conjunto con un grupo de diseñadores, arquitectos, artistas y artesanos, se procedió a la reconstrucción de estos objetos, atendiendo -en la medida de lo posible- a sus especificaciones técnicas, materiales y de uso. De esta forma, se han reconstruido alrededor de 100 objetos, incluyendo piezas de cerámica, mobiliario en madera, utensilios plásticos y réplicas funcionales de equipamiento electrónico.

Recrear estos diseños implica, en cierta forma, generar un archivo alternativo que nos permita completar los vacíos de una historia -aun por desarrollar- en base a un conjunto de cuerpos que puedan ser estudiados, no solo en términos estéticos, sino también desde ópticas procesuales, artísticas o forenses. Una historia que nos permita enlazar relatos aun dispersos sobre la mutua influencia entre países céntricos y periféricos en el contexto de la modernidad, y sobre el desarrollo de sistemas alternativos de organización política en el contexto de la Guerra Fría.

Su nueva presencia permite también el desarrollo de cuestionamientos que nos permitan avanzar prospectivamente en la conformación de una nueva cultura material que implica rediseñar, no solo las relaciones entre nosotros -en términos de función, propiedad, deuda y capital-, sino también nuestras relaciones con las cosas y con las naturalezas que las informan.

 


[1] Esta curaduría fue desarrollada para la exposición internacional Clip/Stamp/Fold, celebrada en el Museo de Arte Contemporáneo (MAC) de Chile en 2013.

Imagen destacada: Fernando Portal, Calculadora (funcional), 2017, aluminio, botones plásticos, tubos nixie, arduino, placas electrónicas. Medidas variables. Cortesía: Fernando Portal/Galería NAC, Santiago de Chile