Julen Birke (Chile, 1973) inaugura el ciclo expositivo 2018 de la Galería Gabriela Mistral con Harnero, un proyecto de instalación que involucra la acción de harnear, es decir, de separar y clasificar lo “bueno” de lo “malo”, lo “útil” de lo “inútil”. La artista, sin embargo, no plantea aquí el acto de harnear como algo que ocurre efectivamente en la misma galería, sino que como una metáfora de los sistemas de separación y clasificación.

Este trabajo de Julen Birke, una artista que en los últimos años se ha centrado en la investigación de los ciclos y procesos naturales en tensión con lo industrial o lo hecho por el hombre, sugiere entonces una reflexión sobre nuestras rutinas y nuestros recorridos diarios, sobre lo que desechamos frente a lo que atesoramos. Para ello, monta en la galería piedras y harneros que ha visto cotidianamente en sus propios trayectos, por ejemplo, en su andar por el Cajón del Maipo, donde vivió toda su infancia.

La muestra está repartida en las dos salas de la galería. En la primera, a la entrada del espacio, se encuentran arrumados hacia los muros tres metros cúbicos de bolones, que no son más que piedras de río pulidas por el accionar de las corrientes de agua. Aunque extraídas de la naturaleza, estas piedras son utilizadas para la construcción.

En la otra sala se exponen los harneros, monumentales estructuras de hierro bañadas en cobre por cuyas mallas se ha dejado harnear distintos tipos de piedra, como grava, gravilla, arena y arena fina. A la artista le interesa este tipo de faena –la de harnear material- porque siempre se hace en el exterior e implica un trabajo más bien sucio y contaminante. Sin embargo, al interior de la sala, se produce una fricción con esa realidad.

JULEN BIRKE: HARNERO

Galería de Arte Gabriela Mistral, Santiago de Chile

Hasta el 8 de junio de 2018