Con una de las colecciones de arte moderno y contemporáneo más relevantes de América Latina, el Museo de la Solidaridad Salvador Allende (MSSA), a 46 años de su fundación, es una institución que genera redes colaborativas locales, nacionales e internacionales. Este tejido en permanente construcción tiene como resultado investigaciones y exposiciones donde resuena su historia marcada por la utopía y la resistencia, a la par que visibiliza propuestas artísticas contemporáneas vinculadas con temas contingentes marcados por la disidencia, las alteridades, entre otros.

 

“Un museo para el pueblo de Chile” fue la idea que el 17 de mayo de 1972 se materializó con la primera exposición del Museo de la Solidaridad. Mediante un llamado a los artistas del mundo, impulsado por el ex presidente Salvador Allende y gestionado por el crítico de arte brasileño Mário Pedrosa, se reunieron obras donadas por artistas como Joan Miró y Lygia Clark. Pensado para ser un centro experimental y abierto, el museo sólo alcanzó a realizar dos exposiciones y quedó invisibilizado después del golpe de Estado de 1973. Sólo en 1990, el MSSA se estableció institucionalmente, reuniendo en su acervo las donaciones que sus fundadores gestionaron durante el exilio –como forma de denuncia a las violaciones a los derechos humanos-, las cuales llegan hoy a más de 2700 obras.

Hoy, a 46 años de su fundación, el MSSA se esfuerza por activar las redes colaborativas que estuvieron presentes en su gestación, reforzando su vinculación con actores locales, nacionales e internacionales, en la convergencia de los intereses sobre arte y política. Por estos días, se exhiben en MSSA tres exposiciones que tejen esta propuesta, marcada por el rescate de una historia utópica y por la mirada crítica a lo establecido.

Vista de la exposición "Debut. 43 obras se reencuentran con su Colección", en el Museo de la Solidaridad Salvador Allende (MSSA), Santiago de Chile, 2018. Cortesía: MSSA
Vista de la exposición "Debut. 43 obras se reencuentran con su Colección", en el Museo de la Solidaridad Salvador Allende (MSSA), Santiago de Chile, 2018. Cortesía: MSSA

La muestra Debut. 43 obras se reencuentran con su Colección celebra la restitución de obras que estuvieron cuatro décadas ocultas en el Museo Nacional de Bellas Artes de Santiago, que las mantuvo en sus depósitos luego del golpe. La recuperación de estas obras —entre las cuales están las de los estadounidenses Nancy Graves y Robert Motherwell, el japonés Tetsuya Noda y el fondo denominado Armando Zegrí en honor al periodista chileno que fundó en Nueva York una relevante galería de arte latinoamericano en 1953— es fruto de gestiones e investigaciones generadas por medio de un trabajo interinstitucional con países como Cuba, México e Inglaterra.

El caso del MSSA no fue una iniciativa aislada respecto de los impulsos internacionales comprometidos con causas políticas y sociales. Eso es lo que descubre la exposición Pasado inquieto, que se exhibe en Chile luego de su paso por el MACBA de Barcelona (2015) y el Haus der Kulturen der Welt de Berlín (2016). La muestra, de carácter gráfico y documental, fue curada por las investigadoras libanesas Kristine Khouri y Rasha Salti, con participación activa del MSSA. Esta pesquisa, que otorga nuevas lecturas al arte occidental, conectó la historia de los museos de solidaridad de Palestina, Nicaragua, Sudáfrica y Chile, constituidos durante los convulsionados años 70 y 80.

Vista parcial de la exposición "Ciudad Negra", de Víctor Hugo Bravo, en el Museo de la Solidaridad Salvador Allende (MSSA), Santiago de Chile, 2018. Cortesía: MSSA
Vista parcial de la exposición "Ciudad Negra", de Víctor Hugo Bravo, en el Museo de la Solidaridad Salvador Allende (MSSA), Santiago de Chile, 2018. Cortesía: MSSA

En forma paralela, se exhibe Ciudad negra, del artista chileno Víctor Hugo Bravo, quien ocupa la sala del segundo piso del MSSA destinada a artistas contemporáneos. Bravo, quien es curador independiente y director de Caja Negra Artes Visuales, usa como soporte la pintura y la instalación para aludir a una urbe contemporánea destruida, dominada por el abuso de poder y la violencia. Con una luz tenue en una sala oscura, presenta una estantería atiborrada de objetos puntiagudos y filosos concebidos para hacer daño, referenciando así un arsenal escondido o a un archivo de pruebas judiciales. En las antípodas, se dispone un óleo de Peter Paul Rubens en versión camuflaje militar.

Estas tres exposiciones son activadas mediante conferencias, talleres experimentales y recorridos conversados dirigidos a diversos públicos con énfasis en la comunidad aledaña al museo, que está compuesta por estudiantes universitarios, adultos mayores y migrantes latinoamericanos. Estas redes de compromiso comunitario local tendrán su expresión en una exposición sobre el barrio programada para el segundo semestre de 2018, que contará con una inédita curaduría colaborativa.

DEBUT. 43 OBRAS SE REENCUENTRAN CON SU COLECCIÓN

PASADO INQUIETO

CIUDAD NEGRA, DE VÍCTOR HUGO BRAVO

 

Museo de la Solidaridad Salvador Allende, Av. República 475, Santiago, Chile

Hasta junio de 2018

Imagen destacada: Vista de la exposición «Pasado Inquieto», en el Museo de la Solidaridad Salvador Allende (MSSA), Santiago de Chile, 2018. Cortesía: MSSA