El fotógrafo y artista visual Nelson Garrido (Caracas, 1952), Premio Nacional de Artes Plásticas de Venezuela (1991), presenta a partir del 23 de abril en el Espacio O Plataforma de Arte Contemporáneo, en Santiago, una recopilación de sus trabajos de los últimos 30 años junto con los jóvenes artistas coterráneos Carlos Santos (Caracas, 1985) y Julio Guardia (Maracay, Venezuela, 1979).

La muestra constituye una reflexión y crítica sobre la violencia que vive Venezuela en el contexto de su aguda crisis política y social. Ello, como resultado del trabajo que se realiza en el bullente espacio cultural ONG (Organización Nelson Garrido) de Caracas, creado por el icónico artista para dar cabida a corrientes alternativas que ejercen resistencia cultural al sistema.

En casi 50 años de carrera, Nelson Garrido ha trazado una trayectoria marcada por su irreverencia. Su trabajo, que mezcla religión, sexo, humor e imaginería popular, es considerado como uno de los referentes culturales del arte contemporáneo de un país convulsionado. Fotógrafo de profesión, es más allá de eso un investigador de la imagen: “La imagen es una consecuencia de tu vida, y no al revés”, dice Garrido. Su inspiración se nutre de la literatura, la pintura renacentista y creencias religiosas. Toma de las tradiciones populares venezolanas un mensaje localista que intenta transformar en metáforas universales.

Nelson Garrido, La familia en el pensamiento único, 2008. Cortesía del artista

En 1991, antes de cumplir 40 años, fue galardonado con el Premio Nacional de Artes Plásticas, pero Garrido considera que su logro más importante es el haber desarrollado un espacio de formación para artistas y activistas que no tienen lugar en otros contextos. Se trata de la ONG, creada en 2003 en la ciudad de Caracas, bautizada así como parodia a las ONG´s (Organizaciones No Gubernamentales), “el espacio de los sin espacio”, cuya columna vertebral es la enseñanza libre de la imagen a través de la fotografía. Desde esa plataforma, Garrido se ha dedicado a hacer lo que él denomina resistencia cultural, en donde el tema de la violencia es un elemento central que ha ido retratando en su obra en la medida que Venezuela se ha hecho más insegura. Eso se plasmó en Caracas sangrante, trabajo fotográfico y de montaje con una imagen donde se ve el centro de Caracas cubierto por ríos de sangre. “Lo que traté y trato en mi obra fotográfica es la realidad del país. Es la puesta de la realidad. No vas a ver allí un lenguaje subversivo, sino la realidad misma que estábamos viviendo, y que ahora se ha multiplicado”, señala.

Nelson Garrido, La nave de los locos, 1999. Cortesía del artista y Espacio O, Santiago
Nelson Garrido, Sin título. Cortesía del artista y Espacio O, Santiago

LA ONG SANTIAGO + DE LO PROFANO A LO SAGRADO

La ONG Santiago nace como iniciativa de ayuda a la ONG Caracas ante la emergencia social que ocurre en Venezuela, y en conjunto con Espacio O Plataforma de Arte Contemporáneo se activa una relación colaborativa que promueve su desarrollo y funcionamiento. En este contexto se desarrolla esta muestra, que es una síntesis de las proposiciones estéticas de Garrido en torno a la puesta en escena, la representación del cuerpo, la imagen erótica, las estéticas populares, la reflexión visual sobre la violencia y, esencialmente, la imagen como forma de libertad y lenguaje trasgresor para la crítica social, cultural y política.

Por otra parte, los trabajos de Carlos Santos y Julio Guardia, jóvenes creadores que conforman la plataforma de la ONG Santiago, cuyas exploraciones indagan sobre las posibilidades del autorretrato (Serie Individuación, Carlos Santos) como vía de introspección individual y reflexión propiamente existencial; así como el paisaje urbano (Serie Nuestras Cruces, Julio Guardia) como estrategia para elaborar referentes que permitan enfrentar la desmemoria en el contexto de la crisis social y política de Venezuela.

LA ONG SANTIAGO + DE LO PROFANO A LO SAGRADO

Espacio O, Villavicencio 395, tercer piso, Santiago de Chile

Del 23 de abril al 11 de mayo de 2018

Imagen destacada: Nelson Garrido, Caracas sangrante, 1993. Cortesía del artista