Además de ser un artista clave del arte-acción, profesor, escritor, videasta y pionero del performance en México, Melquiades Herrera (1949-2003) fue un coleccionista apasionado de objetos de consumo. Desde una visión materialista que trastoca las jerarquías de la alta cultura, reconoció en ellos la evidencia de una “lucha de clases” entre diversos regímenes visuales y económicos.

Melquiades Herrera. Reportaje plástico de un teorema cultural, exposición organizada por el Museo Universitario Arte Contemporáneo (MUAC), en la Ciudad de México, presenta hasta el 10 de junio una selección de aproximadamente 750 de los objetos coleccionados por Herrera entre 1979 y 2003 como testigos de una práctica compleja que involucró el estudio de la cultura material, la escritura crítica y una pedagogía experimental.

En el Vestíbulo Arkheia del museo se despliegan seis núcleos curatoriales que combinan materiales en torno a temas constantes en su producción: la relación con las ciencias (óptica, geometría y matemáticas), la representación crítica del nacionalismo y la ciudad, una lectura singular de Marcel Duchamp y del surrealismo, la educación artística, así como su apropiación de la historia del arte local e internacional.

Vista de la exposición “Melquiades Herrera. Reportaje plástico de un teorema cultural”, en el Museo Universitario Arte Contemporáneo (MUAC), 2018. Foto: Oliver Santana. Cortesía MUAC.

ARCHIVO MEDULAR. UN LARGO ETCÉTERA

Melquiades Herrera impartió clases de educación visual, diseño y geometría en la Escuela Nacional de Artes Plásticas (UNAM) y en la Escuela de Diseño del INBA (EDINBA). Fue miembro fundador del No-Grupo (1977-1983) junto a Maris Bustamante, Rubén Valencia y Alfredo Núñez, uno de los colectivos de artistas más importantes de finales de la década de 1970, y formó parte del Círculo de Conocedores de Marcel Duchamp con Alberto Gutiérrez Chong, Rubén Valencia, Adolfo Patiño y Olivier Debroise.

El Fondo Melquiades Herrera del Centro de Documentación Arkheia del MUAC es el archivo medular de donde parte este ejercicio. En él se reúnen obras de su autoría, documentos diversos, gran parte de su biblioteca personal y su célebre conjunto de “objetos”. Incluye materiales difíciles de clasificar y conservar en los estándares regulares del archivo, como dulces y chicles aún en sus envolturas, líquidos atrapados en un juguete, artefactos manufacturados, programas de clases, recortes de periódicos, juegos de agilidad mental y papeles repletos de cálculos matemáticos y poéticos. Además, unos 250 libros de arte, magia, geometría, teoría de los objetos, actuación, revistas de erotismo, de hombres lobos, comics de Fantomas, Batman y un largo etcétera.

La revisión de los materiales de la Colección MUAC (Acervo Documental) se complementa con materiales provenientes del Acervo Melquiades Herrera de la Antigua Academia de San Carlos, con las cápsulas del programa Moneros y monitos de TV UNAM, Vendedores ambulantes, dirigida por Jorge Prior, y algunas de las fotografías de la serie Las fases de Melquiades, de Javier Hinojosa.

Bajo este “sistema de objetos” la producción de Herrera se figura como el despliegue fragmentario de un “teorema cultural”, armado de proposiciones artísticas e inscripciones estéticas. Las “inscripciones estéticas” son aquellas que exceden el campo del arte (como la matemática, la física, la cultura de masas y la cultura popular). Al ejercicio curatorial de ordenar sus proposiciones según el orden geométrico, se le llama, en palabras del propio Melquiades, “reportaje plástico”.

A contrapelo de pensarse en su totalidad como un relato historiográfico sobre la figura o personaje de Herrera, la muestra, curada por Los Yacuzis. Grupo de Estudios Sub-Críticos, propone una activación de sus articulaciones críticas plástico-conceptuales desde un enfoque contemporáneo, que juega con las intersecciones de su producción dispersas en un plano económico, político y urbano.

Probablemente Melquiades Herrera no se quedó fijo en el pasado como una imagen superada del arte, sino que con una óptica diferencial -o estrabismo crítico- dejó activo un mecanismo de subversión cultural para mirar la producción material bajo el neoliberalismo: un artilugio materialista producido por el propio Profesor M. como si fuera un repertorio de problemas y trucos guardados en el portafolio Samsonite que solía portar.

Vista de la exposición “Melquiades Herrera. Reportaje plástico de un teorema cultural”, en el Museo Universitario Arte Contemporáneo (MUAC), 2018. Foto: Oliver Santana. Cortesía MUAC.

TABLEROS CURATORIALES

Prodigios ópticos presenta una selección de artefactos oculares de su colección (lentes, caleidoscópicos, espejos, ojos de materiales diversos, miniaturas, etcétera) junto a textos de su autoría como Sobre educación visual (1989) o Cómo mirar una obra de arte (1989). El conjunto es un preámbulo y advertencia respecto a la distorsión de la mirada -o estrabismo crítico- sobre la producción cultural, que tendrá lugar como eje rector en el resto de la exhibición.

Surrealismo de circunstancia reúne, en torno a la serie fotográfica Noticias del México Surrealista (c.a. 1990), materiales que presentan la concepción de Melquiades Herrera sobre el surrealismo como lectura de la cultura material del Distrito Federal en los años ochenta y noventa. Esta serie de fotografías Polaroid y Kodak Instant es un informe visual de circunstancias paradójicas urbanas. Para Herrera, el “México surrealista”, rural y mágico, encontrado por André Breton, se transformó en una ciudad con situaciones límite. Si para los surrealistas la escritura automática implicaba la liberación del inconsciente, esta serie propone el “automatismo” de una cámara de revelado instantáneo que captura los recorridos del artista entre Ciudad Azteca y Xochimilco.

Operación Coca-Cola despliega el conjunto de objetos de la colección con el motivo Coca-Cola, junto a textos y fotografías de Herrera, donde se reapropia de códigos culturales relativos a la distribución y consumo de este producto y sus imágenes. Este tablero permite articular la lectura materialista de la exhibición con relación a procesos macro y microeconómicos de la época, en particular los preparativos e implementación del NAFTA y sus efectos culturales para México.

Círculo de conocedores de Marcel Duchamp desarrolla -a partir de su colección de peines- la inscripción de este objeto de uso cotidiano en tensión con planteamientos cercanos al estudio de la obra de Marcel Duchamp y el Círculo de Conocedores que fundó Herrera con Alberto Gutiérrez Chong, Rubén Valencia, Adolfo Patiño y Olivier Debroise. Se integran textos producidos por los miembros del grupo en torno a las reapropiaciones de Duchamp. Este tablero busca dislocar la lectura historiográfica que ubica la práctica de estos artistas como derivativas de Duchamp y del arte conceptual estadounidense para pensarlas desde sus propias estrategias culturales.

El cuchillo de Fantomas es un concepto práctico y fundamental de su producción. En esta sección se presentan objetos que, como el cuchillo, tienen un doble filo: artístico estético y que, además, cumplen dos o más funciones que involucran lo simbólico y el uso práctico. Aquí se muestra la concepción de Melquiades Herrera sobre los objetos como dispositivos complejos de la cultura material, apoyada por textos de su autoría, programas de estudio y estrategias pedagógicas donde el objeto tuvo un papel clave.

En continuidad con el énfasis pedagógico, el último tablero desarrolla una secuencia de objetos, documentos, diagramas y videos que presentan su concepto de Laboratorio de experimentación plástica. Esta sección emplea la noción de gabinete de física y matemáticas recreativas para sintetizar sus investigaciones sobre arte y ciencia. Su núcleo es el proyecto que ocupó sus últimos años, la resolución visual de El mapa de los cuatro colores como una demostración paralela a la lograda desde la programación computarizada por los matemáticos Kenneth Appel y Wolfgang Haken a mediados de 1970.

Los seis tableros están atravesados por otros factores del operativo cultural como son su poesía y los usos del texto, el arte-acción ligado al teatro de revista y los vendedores ambulantes, la magia, la conciencia de clases y la representación de la Ciudad de México desde la cultura visual popular.

Vista de la exposición “Melquiades Herrera. Reportaje plástico de un teorema cultural”, en el Museo Universitario Arte Contemporáneo (MUAC), 2018. Foto: Oliver Santana. Cortesía MUAC.
Vista de la exposición “Melquiades Herrera. Reportaje plástico de un teorema cultural”, en el Museo Universitario Arte Contemporáneo (MUAC), 2018. Foto: Oliver Santana. Cortesía MUAC.
Vista de la exposición “Melquiades Herrera. Reportaje plástico de un teorema cultural”, en el Museo Universitario Arte Contemporáneo (MUAC), 2018. Foto: Oliver Santana. Cortesía MUAC.
Vista de la exposición “Melquiades Herrera. Reportaje plástico de un teorema cultural”, en el Museo Universitario Arte Contemporáneo (MUAC), 2018. Foto: Oliver Santana. Cortesía MUAC.

CONSERVACIÓN

El Centro de Documentación Arkheia obtuvo el segundo lugar en el certamen Heritage Trust Project 2016 de Dell EMC con el proyecto Preserving Contemporary Mexican Artistic Heritage (Conservando el patrimonio artístico contemporáneo en México). A partir de ello recibió un incentivo económico destinado a la digitalización de acervos con valor histórico. Se trabajaron dos de los fondos documentales resguardados en el MUAC: el de Helen Escobedo y el de Melquiades Herrera.

Por otra parte, la asociación civil ADABI (Apoyo al Desarrollo de Archivos y Bibliotecas de México) favoreció al proyecto Conservación, clasificación y digitalización del Fondo Melquiades Herrera, a partir de lo cual éste pudo recibir un tratamiento adecuado de conservación. Ambos recursos permitieron la restauración y digitalización de diversos materiales que el público podrá conocer tanto en la exposición como en la publicación que acompaña la muestra.