“Yo creo que a todo el mundo le ha pasado que de repente se encuentra con algo inusual, que de pronto escucha una frase que lo deja pensando, que de pronto se cruza con algo que le llama la atención, que lo saca de la normalidad y que rompe la continuidad del mundo habitual de las cosas y lo hace por el tiempo que sea, reflexionar”, señala el artista chileno Javier González Pesce (1984), el protagonista del nuevo capítulo de Retratos, una producción de El Desconcierto.

En la muestra Canciones de amor y otras pasiones de origen romántico, junto a Pamela Ipinza e Ignacio Murua, invitó a una serie de artistas a elegir un tema y hacer su propia versión en vivo. Además, la instancia fue la excusa perfecta para general una propuesta visual que terminó por complementarse con el playlist.

“Cada vez más pienso que la formalidad en el arte tiene un rol político y social. El contenido, por supuesto que es muy importante y está muy bien que sigan existiendo obras políticas, pero no nos olvidemos que el arte es un mundo que está más bien en el dominio de las cosas y tengo la sensación que lo más revolucionario que podemos hacer los artistas es resistirnos al lenguaje convencional”, argumenta González, para quien, aunque en Chile hay numerosos creadores y varios de ellos se destacan, “son pocos los que viven de ser artista”.

“Uno se siente artista, trabaja como artista, quiere ser artista, pero en el fondo eres el 85% del tiempo guía turístico, mesero o las pegas que sea que uno tenga que tener”. A su juicio, esto explica que la mayoría del arte latinoamericano sea tan político, “porque los artistas están pensando desde estructuras sociales o desde el trabajo real, como sujeto”.

*Retratos, producción audiovisual sobre artistas contemporáneos chilenos a cargo de Macarena Herrera y Harold Illanes (El Desconcierto), se presenta en Artishock como parte de una alianza de intercambio de contenidos entre ambos medios.