Por Valeria Paz Moscoso

Rayo purita enuncia los términos iniciales de una historia del arte aún no escrita en la que el cosmos, lo irracional, lo mágico y lo místico son elementos vitales. La evocación de deidades, sabios y ritos andinos asociados con la vida y el bienestar son pistas hacia una otra dimensión y mirada del mundo. Apuntan a una experiencia en la que las ofrendas e iniciaciones (como la del rayo purita) se reconocen como un camino de sabiduría. Preguntan además si asumir el concepto Aymara de tiempo (donde el futuro está atrás y el pasado adelante) sería una mejor alternativa: ¿Ir hacia adelante mirando atrás será, por ejemplo, una relación más sensata entre los seres humanos y la naturaleza?

A falta de referentes artísticos, las obras de esta nueva historia del arte inventan sus propios hitos.  Se intuye, por ejemplo, una conexión con el aspecto metafísico (poco conocido y escasamente estudiado) de la pintura indigenista de los años veinte —en particular con el artista Cecilio Guzmán de Rojas—. El humor con el que todos estos temas están abordados remiten, sin embargo, a una veta más erótica y placentera del arte que la propuesta en la historia del arte boliviano.

En este inventario inicial para una renovada historia del arte se superponen una plétora de mitos, ideales, sentidos, sensaciones, referentes, fetiches, deseos e historias. Sus huellas invitan al espectador al final de una celebración descolonizadora en la que convergieron todos estos elementos con su instrumentalización política. La energía vital y mística de la fiesta persiste, pero quizá sea prudente acabar de digerir estos manjares antes de dar el siguiente paso. Explorar un nuevo posicionamiento del arte es, sin duda, un comienzo prometedor.

Andrés Pereira Paz, Posible poncho o para un yatiri en el Estado, 2018, tejido de Tarabucco, caballos de mar, caracol y cadenas, medidas variables. Cortesía: Crisis Galería, Lima
Andrés Pereira Paz, Amaru 7 (detalle), 2018, medias de nylon, alambre, semillas, hojas de coca, conchas, caracoles, / 68 x 9 cm c.u. Cortesía: Crisis Galería, Lima
Andrés Pereira Paz, Quesintuu, 2018, tejido de Tarabuco, caballos de mar, caracol y cadenas. Cortesía: Crisis Galería, Lima
Andrés Pereira Paz, Guamán VI: Astrónomo y poeta, 2018, alambre galvanizado, 37 x 45 cm y 180 x 40 cm. Cortesía: Crisis Galería, Lima

ANDRÉS PEREIRA PAZ: RAYO PURITA O EL FUTURO ES AQUELLO QUE LLEVAMOS EN LA ESPALDA

Crisis Galería, Lima, Perú

Hasta el 14 de abril de 2018

Imagen destacada: Vista de la exposición Rayo Purita o el futuro es aquello que llevamos en la espalda, de Andrés Pereira Paz (La Paz, Bolivia, 1986), en Crisis Galería, Lima. Cortesía de la galería