Durante los últimos cincuenta años, varios artistas latinoamericanos, latinos y caribeños han sido pioneros en el uso de la fotografía como herramienta crítica. En lugar de simplemente documentar el mundo exterior, sus obras abordan preguntas cruciales sobre el papel de este medio como búsqueda estética, mecanismo de comunicación y herramienta política: ¿Qué efecto ha tenido la proliferación de fotografías en la prensa durante el último siglo para nuestra comprensión de la actualidad? ¿De qué modo la fotografía ha ayudado a codificar concepciones limitadas sobre la variedad de personas, culturas y paisajes de las Américas? ¿El torrente cada vez mayor de fotografías en nuestra vida diaria ha agudizado o mellado nuestra capacidad de empatizar o tener intercambios con otras culturas? ¿De qué manera el surgimiento de la imagen digital ha abierto espacios para repensar la fotografía misma?

Los artistas presentados en The Matter of Photography in the Americas (La materia de la fotografía en las Américas), exposición abierta hasta el 30 de abril en el Cantor Arts Center de la Universidad Stanford (California), reúnen materiales bastante apartados de aquellos tradicionalmente asociados con la producción fotográfica. Dibujos y serigrafías, films e instalaciones, fotocopias y libros son empleados por estos artistas para plantear críticas fundamentales a las funciones históricas y políticas de este medio, y de su predominancia en el terreno mediático y las economías globalizadas.

“Sumamente conscientes de cierta indiferencia hacia la fotografía surgida de la avalancha de imágenes en nuestra vida diaria, estos artistas encuentran diferentes maneras de avivar nuestra agudeza visual. Estas obras apelan a nuestra participación activa para la creación de sentido dentro del mundo, ahora heterogéneo, de la imagen fotográfica contemporánea”, señalan las curadoras de la exposición, Jodi Roberts, curadora de Arte Moderno y Contemporáneo del Cantor Arts Center, y Natalia Brizuela, profesora de la Universidad de California, en Berkeley.

La exposición reúne a artistas de doce países de las Américas, como Beatriz González, Hudinilson Jr., Anna Bella Geiger, Iñaki Bonillas, Alfredo Jaar, Ana Mendieta, Álvaro Barrios, Claudio Perna, Oscar Muñoz, Liliana Porter, Claudia Joskowicz, Letícia Parente, Alessandro Balteo Yazbeck, Eugenio Dittborn, Vik Muniz, Ángela Bonadies, Joiri Minaya, Mario García Torres, Priscilla Monge, Mónica Mayer, Beatriz Santiago Muñoz, Graciela Sacco, Geraldo de Barros, Paulo Bruscky, Teresa Margolles, Catalina Parra, Roberto Huarcaya y Milagros de la Torre.

Teresa Margolles, PM 2010 (2012), instalación que compila las imágenes de portadas de periódicos PM de Ciudad Juárez publicados en 2010, 34.9 x 29.9 cm. Cortesía de la artista y Galerie Peter Kilchmann, Zurich

NOTICIAS  

Reproducidas en periódicos, revistas de moda e Internet, las fotografías han sido una fuerza motriz en los medios noticiosos desde principios del siglo XX. A partir de los años 60, conglomerados mediáticos en México y Sudamérica –financiados o apoyados por operadores de gobiernos autoritarios- se aprovecharon del poder de la fotografía de prensa para proyectar una imagen de prosperidad y bienestar. Al mismo tiempo, nuevas leyes de censura invisibilizaban imágenes de sufrimiento y resistencia.

Producidos durante gobiernos autoritarios y después de la caída de algunos de los regímenes más notorios del siglo XX, los trabajos presentados en la sección Noticias de esta exposición ponen el foco en las agendas sociales, narrativas políticas y sesgos insertados en las imágenes de prensa. Al extraer imágenes de noticias particulares y alterar su forma visual, presentación y marco, estos trabajos exaltan las vidas y cuerpos de aquellos que afectan y son afectados por eventos considerados noticiosamente relevantes, mientras que exploran cómo las imágenes en las noticias han asumido el rol de transmitir ideologías en formas no verbales y, por lo tanto, presumiblemente transparentes. Acá se incluyen los trabajos de Teresa Margolles, Alfredo Jaar, Catalina Parra, Graciela Sacco y Beatriz González.

Anna Bella Geiger, Brasil Nativo/Brasil Alienígena, 1977

ETNOGRAFÍA

Desde mediados del siglo XIX, la fotografía ha sido un recurso importante para explorar y aprender sobre los paisajes, los pueblos indígenas y las culturas de Latinoamérica y el Caribe. Estas imágenes se vendieron muy bien en Europa y Estados Unidos. Los artistas en esta sección indagan cómo las capacidades documentales de la fotografía han perpetuado una imagen de Latinoamérica y el Caribe como exótico, seductor y disponible para ser explotado. Frecuentemente asumiendo con ironía la apariencia de viajeros del pasado y/o de “sus” sujetos indígenas, los artistas en esta sección apuntan a las relaciones de poder en juego en las representaciones de personas y geografías realizadas por los fotógrafos-etnógrafos para clientes en naciones lejanas y poderosas. De este modo, cuestionan el uso de este tipo de imágenes en una época en la que los parámetros legales del colonialismo europeo y el imperialismo norteamericano han mutado a formas más sutiles de control económico y cultural.

Se incluyen en esta sección las obras de Anna Bella Geiger, Eugenio Dittborn, Miguel Calderón, Adriana Bustos y Roberto Huarcaya, entre otros.

Milagros de la Torre, Bajo el sol negro, Cuzco, Perú,1993. Colección de Leticia y Stanislas Poniatowski, París.

DISCIPLINA

La fotografía es, y siempre ha sido, una herramienta invaluable para las fuerzas policiales y agencias estatales. Su capacidad de ofrecer una representación precisa de las características físicas de un cuerpo ha ayudado a autoridades gubernamentales a visualizar y rastrear a aquellos individuos y grupos considerados como una amenaza al bienestar social. Los trabajos en esta sección examinan el legado de la fotografía pensada como aparato de vigilancia social usada por la criminología. Estas obras, creadas frecuentemente en naciones que sufrieron periodos largos de dictaduras violentas durante el siglo XX, exponen modos pasados y presentes de vigilancia fotográfica. En esta sección están los trabajos de Eugenio Dittborn, Beatriz Santiago Muñoz, Milagros de la Torre y Ángela Bonadies, entre otros.

Sueños con Marcel Duchamp. 1980-2010. Serigrafía sobre papel. Edición de 100 hojas manuscritas con 40 textos distintos. (s.d.)
Ángela Bonadies, Copia original: Diane Arbus + Gordon Matta-Clark + Grete Stern, 2011–2014. Impresión digital. Cortesía de la artista

HUELLAS

El retrato fotográfico contribuye a las convenciones visuales que hacen del cuerpo algo completo, saludable y atractivo, en línea con las normas estéticas establecidas y satisfaciendo el deseo de los modelos de tener una imagen halagadora de sí mismos. Enfrentados a un lente fotográfico, tendemos a asumir poses practicadas y expresiones prefiguradas porque intuimos la relación entre apariencia exterior y posibilidad social. De manera opuesta, los cuerpos presentados en esta sección son deliberadamente indisciplinados y exuberantemente desaliñados. Estas imágenes socavan el rol de la fotografía de categorizar físicos como buenos o malos, aceptables o inaceptables, apreciados o estigmatizados. Si la fotografía ha sido históricamente usada para disciplinar cuerpos sociales, estos retratos fracturados de cuerpos desaliñados de artistas como Hudinilson Jr. y Claudio Perna visualizan lo ingobernable.

COPIAS

La fotografía desafía la idea de originalidad. Su capacidad de reproducir múltiples copias de la misma imagen es una afrenta a la noción de que el valor de una obra de arte está en su singularidad. La circulación de fotografías reconocidas en la red ha desafiado aún más la apreciación fetichista de obras originales, ya que millones de personas pueden acceder ahora a imágenes sin la necesidad de tener una copia impresa o una reproducción en una publicación impresa. La crítica de que la fotografía no es más que una herramienta para la reproducción literal de cosas y escenas del mundo real –es decir, que es simplemente para hacer copias– se asemeja a afirmaciones establecidas de que el arte latinoamericano es simplemente una derivación de las tendencias artísticas y culturales de Europa y Estados Unidos. Los artistas en esta sección -Álvaro Barrios, Mario García Torres y Claudia Joskowicz, entre otros- abordan cuestiones de creatividad, originalidad y primacía a través de un medio que ha sido siempre asociado al acto de copiar. Producidas en lugares latinoamericanos y latinos supuestamente subordinados, en estas obras el pastiche o la imitación es una pose crítica.

Joiri Minaya, #dominicanwomengooglesearch, 2017. Vista de la instalación en Wave Hill, Nueva York. Foto: Stefan Hagen

DATOS

El surgimiento de la imagen digital y el rápido desplazamiento de la fotografía analógica entre los fotógrafos amateurs marcan el surgimiento de una nueva relación entre humanos y máquinas. Los trabajos presentados acá revelan el proceso de codificación en el seno de la fotografía digital. Aun así, los artistas detrás de estas obras insisten en el aspecto humano del trabajo creativo. Ya sea por medios digitales o manuales, estos artistas encuentran una tensión entre lo manufacturado por la máquina y por el hombre. En sus críticas matizadas de la tecnología y en su desdibujar los límites entre lo tecnológico y lo humano, estos trabajos van contra la idea de Latinoamérica como indómita, aborigen y tecnológicamente atrasada. En esta sección se incluyen obras de artistas como Alfredo Jaar, Bernardo Ortiz, Alessandro Balteo-Yazbeck y Joiri Minaya.

Oscar Muñoz, "Línea del destino"

BORRADURA

La proliferación de tecnologías digitales en las últimas décadas ha aumentado el número de fotografías en nuestra vida diaria de manera inconmensurable. Distribuidas por todo el mundo a la velocidad de la luz, billones de imágenes son compartidas y consumidas en la red cada día. ¿Cuál es el antídoto para el exceso fotográfico y la insensibilidad que esto produce? Los artistas en esta sección sugieren una solución radical: remover las fotografías del campo visual. Algunos ofrecen palabras en lugar de imágenes, mientras que otros se apoyan en métodos de impresión y otras técnicas fotográficas para oscurecer, cubrir o disolver las imágenes reconocibles o que esperamos ver. Artistas como Johanna Calle, Rosângela Rennó y Oscar Muñoz sugieren que la única manera de restaurar la conmoción de la fotografía como registro de la experiencia humana y como estímulo a una comprensión empática del mundo es suspendiendo el estímulo visual al cual estamos acostumbrados.

MATERIA

Luz, químicos fotosensibles, papel u otra superficie sobre la cual imprimir eran los ingredientes esenciales de la fotografía antes del advenimiento de la imagen digital. Trabajando en una época en la que las tecnologías digitales han desmaterializado las imágenes, los artistas incluidos en esta sección retoman los elementos más básicos de la fotografía analógica, explorando su potencial formal y comunicativo cuando son extraídos de su peso representativo. Mostrando cosas que usualmente son invisibles a simple vista, estos trabajos –como los de Priscilla Monge, Lourdes Grobet y Nicola Noemi Coppola- desafían nuestras suposiciones más básicas de cómo se debe ver una fotografía y, por extensión, de qué información debería proveer. Si la fotografía no necesita ser un registro del mundo real, ¿qué tipos de conocimientos y experiencias debería engendrar?

 


Imagen destacada: Claudia Joskowicz, still de Every Building on Avenida Alfonso Ugarte—After Ruscha, 2011. Video HD en dos canales, 26 min. Cortesía de la artista y LMAK gallery, NY