Commonwealth and Council, en Los Ángeles, presenta Pasado mañana, una exposición que reúne nuevos trabajos de los artistas Beatriz Cortez (1970) y Rafa Esparza (1981) que postulan el trabajo de los inmigrantes en Estados Unidos como la base para construir un futuro en el que sean posibles múltiples imaginarios de género, raza, clase y cultura.

La multiplicidad de tiempo y espacio es una noción que se repite a lo largo de la práctica de Cortez, artista salvadoreña que navega la simultaneidad de la experiencia inmigrante como un nexo verdaderamente crítico, con sus diferentes versiones, a menudo competitivas, de la modernidad, la urbanidad, la tecnología y la cultura. Para Cortez, la nave espacial que se posa en el espacio expositivo representa el tiempo que las máquinas y los adivinos tienen en otros lugares: una clarividencia protectora a través de la cual trazar y entender mejor lo que de otro modo podría convertirse en un estado intratable de disonancia cognitiva.

El desarrollo de prácticas formales y espaciales adecuadas a la experiencia de simultaneidad fundamenta la exposición. El artista angelino Rafa Esparza realiza una intervención compleja en la arquitectura de la galería, parcialmente reemplazando, parcialmente reforzando, sus paredes blancas y pisos de madera con adobe, un material profundamente imbuido de su propio tiempo e historia. En cuanto a contexto y contenido, este gesto reconstructivo va cargado de significados históricos y personales, un acto de afirmación radical y una plataforma para el compromiso continuo.

Esparza invitó a seis jóvenes artistas queer (Fabián Guerrero, Sebastián Hernández, María Maea, Rubén Rodríguez, Gabriela Ruiz y Brenzy Solórzano) a mostrar sus trabajos, en un diálogo con creadores que existen en el presente, pero que hablan del futuro.

María Maea, From ancient matter, she takes form (detalle), 2018, arcilla, hielo, plantas, cera, espejos, cristales, dimensiones variables. Cortesía de la artista y Commonwealth and Council. Foto: Ruben Díaz.
María Maea, From ancient matter, she takes form (detalle), 2018, arcilla, hielo, plantas, cera, espejos, cristales, dimensiones variables. Cortesía de la artista y Commonwealth and Council. Foto: Ruben Díaz.

En el espacio expositivo también crecen lirios de agua. El sistema diseñado para su cultivo en la galería complica este «futuro perfecto» al que se refiere el título de la muestra, introduciendo una idea circular del tiempo que implica preservar los saberes antiguos como un acto de generosidad hacia futuros aún no imaginados, a pesar de los obstáculos coloniales que deben superarse para que este don sobreviva.

El rey maya Pakal llevaba lirios de agua en su tocado, que simbolizaban los ríos, arroyos y cascadas que emanarían de su reino, pero también sus avances tecnológicos en el campo de la agricultura. La acción de cultivar la naturaleza, tan instrumental para los mayas al trabajar la tierra para construir recintos monumentales de profundidad espiritual y placer estético, continúa siendo crucial en la experiencia del inmigrante. Los jardineros inmigrantes de Los Ángeles ponen en práctica diferentes formas de conocimiento y trabajo, tanto antiguo como contemporáneo.

Beatriz Cortez y Rafa Esparza, Pasado mañana, 2018, vista de la exposición en Commonwealth and Council, Los Ángeles. Cortesía de los artistas y Commonwealth and Council. Foto: Rubén Díaz
Beatriz Cortez y Rafa Esparza, Pasado mañana, 2018, vista de la exposición en Commonwealth and Council, Los Ángeles. Cortesía de los artistas y Commonwealth and Council. Foto: Rubén Díaz

BEATRIZ CORTEZ Y RAFA ESPARZA: PASADO MAÑANA

Con Fabián Guerrero, Sebastián Hernández, María Maea, Rubén Rodríguez, Gabriela Ruiz y Brenzy Solórzano

Commonwealth and Council, Los Ángeles, California, EEUU

Hasta el 3 de marzo de 2018

Imagen destacada: Beatriz Cortez y Rafa Esparza, Pasado mañana, 2018, vista de la exposición en Commonwealth and Council, Los Ángeles. Cortesía de los artistas y Commonwealth and Council. Foto: Rubén Díaz