“Harald Szeemann fue el curador más influyente de su generación, y sus proyectos tuvieron una profunda influencia en los desarrollos artísticos de la época de la posguerra, desde el conceptualismo y el postminimalismo hasta nuevas formas de instalación y performance”, asegura Thomas W. Gaehtgens, director del Getty Research Institute, entidad que tras la adquisición e investigación exhaustiva de los archivos del reconocido curador ha montado una seminal exposición dispuesta a revelar cómo funcionó una de las mentes más fascinantes y brillantes del arte moderno.

El archivo de Szeemann (Suiza, 1933 – 2005) representa una de las más vastas e importantes adquisiciones que haya realizado hasta ahora el instituto de investigación del Getty. Adquirido en 2011, el archivo es sumamente extenso: cubre las cinco décadas de carrera curatorial de Szeemann, desde sus amplias investigaciones y registros de exposiciones hasta cartas que intercambió con artistas, fotografías, dibujos, planos de montaje, apuntes con propuestas y proyectos, y objetos de su colección personal. A lo largo de su trayectoria, Szeemann acumuló 22.000 archivos de artistas –correspondencia, registros de exposiciones y obras de arte-, además de más de 52.000 fotografías de documentación.

Tras un acucioso estudio de este archivo por un período de cuatro años, el Getty ha organizado la muestra Harald Szeemann: Museum of Obsessions, que explora la vida y la carrera del “hacedor de exhibiciones” por excelencia, desde su participación pionera en los movimientos de vanguardia de los años 60 y 70 y sus exposiciones internacionales de arte contemporáneo de las décadas de 1990 y 2000, hasta su lectura personal del modernismo de principios del siglo XX.

El trabajo de Szeemann cubrió grandes áreas de investigación, desafiando las narrativas tradicionales de la historia del arte y abarcando a menudo campos creativos fuera de las artes visuales. Cada una de sus más de 150 exposiciones contribuyeron ampliamente a alimentar su gran biblioteca y archivo de investigación, al que él mismo se refería como un “museo de obsesiones”.

“El museo de obsesiones de Szeemann comprendía no solo el lugar físico del archivo, sino también un paisaje mental que abarcaba todos los momentos de genialidad e intensidad artística desplegados en sus exposiciones, tanto realizadas como no realizadas, pasadas y futuras”, dice Glenn Phillips, curador principal de la exposición y director de arte moderno y contemporáneo del Getty Research Institute. “Al sumergirnos en la profundidad y las peculiaridades de este archivo, es fácil ver cómo llegó a ser sinónimo del advenimiento de la globalización en el arte contemporáneo, y uno de los más distinguidos defensores de la historia del arte conceptual y postminimalista”.

Anverso y reverso de la lista de direcciones de Harald Szeemann para su visita a Nueva York, 1968. The Getty Research Institute, 2011

La exposición, que se presenta hasta el 6 de mayo de 2018 en el Getty Research Institute de Los Ángeles, se divide en tres secciones temáticas: Avant-Gardes, que aborda las primeras exposiciones de Szeemann y su compromiso con las vanguardias artísticas de los años 60 y principios de los 70; Utopías y visionarios, que explora una trilogía de exposiciones de los años 70 y 80 que reescribieron la narrativa del modernismo de principios del siglo XX como una historia de movimientos políticos alternativos, cosmovisiones místicas e ideologías utópicas; y Geografías, que examina la propia identidad suiza de Szeemann, su fascinación por los viajes, y su enfoque en amplias exposiciones internacionales y presentaciones regionales, ya más avanzada su carrera.

En 1961, a los 28 años, Szeemann fue nombrado director de la Kunsthalle de su natal Berna, en Suiza, convirtiéndose así en uno de los directores de museo más jóvenes del mundo. Durante sus ocho años y medio allí, Szeemann transformó la Kunsthalle en una vitrina internacional, centrándose en los desarrollos más recientes en el arte contemporáneo mientras procuraba innovadoras exposiciones históricas y temáticas. Entre estos últimos proyectos se encontraban muestras temáticas sobre arte cinético, arte producido por enfermos mentales, arte popular religioso y ciencia ficción como cultura visual. Szeemann estableció una estrecha relación con los artistas con los que trabajaba, por lo que esta exposición en el Getty presenta algunas de las cartas que intercambiaron, así como propuestas, dibujos y afiches de las más de 50 exposiciones que se llevaron a cabo en la Kunsthalle de Berna bajo su dirección.

"When Attitudes Become Form”, curada por Harald Szeemann, en Kunsthalle Bern, 1969. Cortesía: Getty Research Institute

When Attitudes Become Form (1969) es quizás el proyecto más famoso de Szeemann; de hecho, es una de las exposiciones más conocidas del arte contemporáneo mundial. En 1968, la firma de relaciones públicas Ruder Finn y el conglomerado de tabaco Philip Morris se acercaron al curador para producir una gran exposición de arte actual. Szeemann se embarcó en una serie de viajes en busca de nuevos talentos. La exposición resultante reunió a artistas en su mayoría jóvenes al borde de la fama.

El proyecto revisó movimientos en Estados Unidos y Europa, centrándose en arte conceptual y procesual. La muestra hizo mucho ruido mediático porque varios artistas hicieron obras in situ que afectaron la infraestructura de la Kunsthalle de Berna: Richard Serra salpicó 200 kilos de plomo fundido contra las paredes; Joseph Beuys untó las esquinas con margarina; Lawrence Weiner eliminó una sección de muro permanente; y Michael Heizer usó demolió parte de la plaza frente a la Kunsthalle. La exposición provocó una controversia internacional tal que llevó a la renuncia de Szeemann de la Kunsthalle, impulsando simultáneamente su carrera a nuevas alturas.

 

Oasis No. 7, de Haus-Rucker-Co (Laurids Ortner, Manfred Ortner, Klaus Pinter y Günter Zamp Kelp), 1972. Parte de la documenta 5. Questioning Reality–Image Worlds Today, en el Museo Fridericianum, 1972 . Colección del Getty Research Institute, 2011. Foto: Balthasar Burkhard
Christo and Jeanne-Claude, Wrapped Kunsthalle, Berna, Suiza, 1967–1968. Colección Getty Research Institute, 2011. Photo: Balthasar Burkhard. © Christo

Después de renunciar a la Kunsthalle, Szeemann se convirtió en curador independiente, una profesión que prácticamente inventó. Su primer gran encargo fue la exposición Happening & Fluxus (1970) para el Kölnischer Kunstverein en Colonia, Alemania. La extensa muestra incluyó pequeñas galerías dedicadas a presentaciones individuales de artistas, y una larga cartelera en la que se documentaban performances. Sin embargo, las más de 600 fotografías y objetos efímeros de la exposición llamaron menos la atención que los performances iniciales, muchos de los cuales ofendieron al público, pero dispararon reacciones entre la prensa. Particularmente escandalosos fueron los Accionistas de Viena, cuyos performances sexualmente sugestivos y violentos fueron vistos como que cruzaban una línea moral.

En 1972, Szeemann fue secretario general de la dOCUMENTA5, la principal exposición internacional de arte que se realiza cada cinco años en Kassel, Alemania. Szeemann revitalizó y radicalizó el programa de dOCUMENTA con Questioning Reality – Image Worlds Today, que es ampliamente considerada como la exposición más significativa y ambiciosa de los años setenta. Concebida como un “evento de 100 días”, la extensa muestra presentaba docenas de obras performáticas y basadas en el tiempo de artistas europeos y estadounidenses contemporáneos, al tiempo que dedicaba secciones más pequeñas al realismo socialista, la propaganda política, el arte de los enfermos mentales, la publicidad y la ciencia ficción. La más destacada de estas secciones temáticas fue Individual Mythologies, categoría que Szeemann definió para aquellos artistas que crean realidades alternativas altamente subjetivas en forma de instalaciones a gran escala.

De izquierda a derecha, los bailarines Totimo, Suzanne Perrottet, Katja Wulff, Maja Lederer, Betty Baaron Samoa y Rudolf von Laban, en Monte Verità, Suiza, 1914. Colección Getty Research Institute, 2011. Foto: Johann Adam Meisenbach. Cortesía: Meinhard Meisenbach

Después de dOCUMENTA5 y la poco conocida Grandfather: A pioneer like us, Szeemann se estableció en el Cantón del Tesino, una región de habla italiana en el sur de Suiza. La trilogía de exposiciones que curó a partir de allí y a lo largo de la siguiente década estuvo menos comprometida con artistas contemporáneos y más centrada en artistas outsider y en las nociones de utopía. The Bachelor Machines (1975), por ejemplo, exploró la erótica de la estética de la máquina en el arte y la literatura modernos, presentando obras de Marcel Duchamp y Robert Müller, y encargando visualizaciones escultóricas basadas en los escritos de Franz Kafka y Alfred Jarry para la exposición.

En esos años, Szeemann estuvo profundamente interesado en la historia cultural de la región que rodeaba su nuevo hogar, y se puso a recolectar material de investigación sobre artistas locales visionarios, refugiados políticos, vegetarianos, bailarines y otros artistas que establecieron una comuna en la colina conocida como Monte Verità (la montaña de la verdad) a comienzos del siglo XX. En 1978, Szeemann dedicó toda una exposición a estas figuras olvidadas, titulada Monte Verità: Los senos de la verdad, que se instaló en uno de los edificios originalmente pertenecientes a la comuna.

Completando esta trilogía de exposiciones que revisa la tradición modernista está Tendency towards the Gesamtkunstwerk: Utopías europeas desde 1800 (1983). Esta muestra abordó las utopías europeas tomando la forma de lo que el compositor de ópera alemán Richard Wagner denominó la “obra total de arte”, que buscaba combinar todas las artes (la música, la danza, la poesía, la pintura, la escultura y la arquitectura) para liberar al público de los estandartes de la era tecnológica a través de una mayor conciencia sensorial. La ambiciosa exposición de Szeemann reunió obras de John Cage, Wassily Kandinsky y El Lissitzky, entre otros, y encargó nuevos modelos escultóricos de monumentos de Kurt Schwitters y el Festival de Teatro Bayreuth de Richard Wagner. En las tres exposiciones se presentaron obras de figuras visionarias y a menudo autodidactas, como la curandera Emma Kunz, el artista y defensor de los derechos de los homosexuales Elisar von Kupffer, el recluso Armand Schulthess y el artista esquizofrénico Adolf Wölfli.

Vista de la exposición "Grandfather: A Pioneer Like Us", curada por Harald Szeemann, en Galerie Toni Gerber, Berna, del 16 de febrero al 20 de abril de,1974. Cortesía: Getty Research Archive, Los Angeles

En los últimos quince años de su carrera, Szeemann amplió el enfoque de sus exposiciones para abarcar una mirada más global y, al mismo tiempo, exploraciones de identidad nacional y regional, lo que encajó con su interés de por vida en los viajes y la geografía. Organizó bienales en Lyon (1997), Gwangju (1997), Sevilla (2004) y Venecia en dos ocasiones distintas (1999 y 2001). En exposiciones como Visionary Switzerland (1991), Austria in a Net of Roses (1996), Beware of Exiting Your Dreams: You May Find Yourself in Somebody Else’s (2000), Blood & Honey: The Future Lies in the Balkans (2003) y Visionary Belgium (2005), Szeemann adoptó un enfoque singular para la representación de naciones y regiones, reuniendo un notable rango y cantidad de artefactos culturales a menudo presentados junto a murales gráficos, en paredes con un montaje tipo salón, o en impresionantes instalaciones a gran escala.

En paralelo a la exhibición en el Getty se presenta hasta el 22 de abril en el Institute of Contemporary Art (ICA) de Los Ángeles una muestra satélite que recrea la extraordinaria pero poco conocida exposición de Szeemann titulada Grandfather: A Pioneer Like Us (1974), que examinó la intrigante vida de su abuelo, Étienne Szeemann, peluquero, fabricante de pelucas e inventor de una máquina de ondulación permanente de cabello.

La exposición ocupó la totalidad del departamento de Szeemann en Berna con más de 1.200 objetos propiedad de su abuelo. Su reconstrucción a gran escala en el ICA es la culminación de tres años de investigación y conservación por parte del Getty Research Institute. Szeemann conservó la mayoría de los cientos de elementos de la exposición original, incluidos el mobiliario, fotografías familiares, la colección de arte de su abuelo, objetos domésticos y los fascinantes artículos de su peluquería.

 


Imagen destacada: Harald Szeemann en la última noche de la documenta 5, Kassel, Alemania, titulada Questioning Reality–Image Worlds Today, celebrada en el Museo Fridericianum, 1972. Colección Getty Research Institute, 2011. Foto: Balthasar Burkhard