Sacar el aula es un proyecto formativo del artista venezolano Miguel Braceli ejecutado por más de 50 personas que ocupó temporalmente la plaza del Centro de Creación Contemporánea Matadero Madrid. En la obra, profesionales de la enseñanza construían las distintas formas de sus salones de clase, transformando las aulas en espacios dinámicos cuyos muros se desdibujaban en la participación.

La acción, que tuvo lugar el pasado 13 de enero, confrontó las dimensiones formales y conceptuales características del aula tradicional con las posibilidades que surgen al trasladar los modelos de enseñanza al espacio público. Desde allí, mesurar es una forma de habitar donde el cuerpo redimensiona espacios que se habitan desde la experiencia y se catalizan en las relaciones colectivas.

La acción se asienta en una línea de investigación que Miguel Braceli ha venido desarrollado sobre las construcciones efímeras del paisaje a partir de las relaciones entre territorio, espacio y cuerpo. Son proyectos que integran los procesos formativos desde su labor docente con su obra profesional como arquitecto y artista visual. Estos modelos buscan la síntesis por hibridación, apuntan a disolver las barreras entre disciplinas y desestructurar las jerarquías en las prácticas de transmisión del conocimiento.

Sacar el aula fue un proyecto diseñado por Braceli para la tercera sesión de la Escuela de Art Thinking, un nuevo espacio desde Pedagogías Invisibles que pretende llevar a la realidad el cambio de paradigma en educación a través de la innovación en la formación de formadores.

La sesión estuvo coordinada por María Acaso, investigadora en Pedagogías Invisibles, y cuyo trabajo se enfoca en la relación arte/educación. “La acción tuvo como objeto abrir un espacio de reflexión sobre las posibilidades que habitan en el aula fuera del aula a partir de una experiencia performativa. Constituye una invitación a llevar el aula a la calle. A integrar los proyectos educativos a los contenidos sociales, políticos y culturales que comprenden las distintas dimensiones de lo público. Trasladar el aula al espacio público implica acercar los modelos pedagógicos a la realidad. Sacar el aula es ‘politizar la educación'”, dice Acaso.