A partir de febrero, Henrique Faria Buenos Aires se muda a un espacio más amplio, ubicado a pasos del local en donde vinieron desarrollándose sus muestras desde el 2011. La nueva galería está ubicada en la calle Libertad 1630, y su área de exposición triplica la superficie anterior, con el objetivo de aumentar la visibilidad de los artistas representados.

El nuevo espacio cuenta con una sala divisible de siete metros de altura que permitirá a los artistas mostrar instalaciones de mayor envergadura, así como la realización de muestras simultáneas en una sala adyacente a la principal. Asimismo, se amplía en forma considerable su espacio de trastienda.

Mauro Herlitzka, socio de la galería Henrique Faria Nueva York, señala que “la posibilidad de contar con este nuevo espacio permitirá generar programas de extensión, proyectos y eventos que enriquezcan la actividad habitual de la galería, sumando así a la ciudad de Buenos Aires nuevas actividades dentro del circuito de galerías”.

Se trata de un paso decisivo para Henrique Faria Buenos Aires en su apuesta por instalar en el público y el mercado del arte la apreciación por la rica historia del arte conceptual argentino y latinoamericano. A lo largo de su recorrido, la galería ha puesto en valor la obra de artistas pioneros como Leandro Katz, Horacio Zabala, Guillermo Deisler, Osvaldo Romberg y Carlos Ginzburg, entre otros, y ha contribuido a tender un puente entre el conceptualismo latinoamericano y los artistas de los años 60 inicialmente relacionados con las tendencias Pop, como Marta Minujín, Delia Cancela y Nicolás García Uriburu.

En todo este tiempo, Henrique Faria Buenos Aires ha intentado promover también una visión regional del conceptualismo. De este modo, ha trabajado con muestras colectivas temáticas de carácter transversal como Frontera (2017), Poner el cuerpo (2016), América (2015) y Grafías y ecuaciones (2015). Otras muestras colectivas se enfoncaron en escenas muy particulares que habían tenido escasa o nula difusión en Buenos Aires. Es el caso de Perú (2016), con obras de artistas de los años 70 y 80, y Montevideo (2017), con el trabajo conceptual de Uruguay de los años 60 y 70.

Varias muestras de Henrique Faria han sido pioneras en la manera como se representa el arte latinoamericano hoy día en el contexto de las galerías. El ambientalismo en Uriburu (2016), por ejemplo, reunió obras antológicas de Nicolás García Uriburu y reafirmó la vigencia de su política ecológica, además de que fue la última muestra en vida del artista. Escrituras, dibujos, ediciones… lecturas (2013) marcó el comienzo del trabajo de Henrique Faria con Mirtha Dermisache, artista argentina que tuvo en 2017 un año consagratorio. Laberinto Minujinda (2013) recuperó la visibilidad de la obra de Marta Minujín en los años 80 y, en el 2015, la artista presentó en la galería la edición de su libro Los años psicodélicos (Mansalva), junto con la exhibición de las páginas originales del diario underground Lo Inadvertido.

La galería también ha apostado al arte contemporáneo argentino, representando a Hernán Marina, Marcela Astorga, Eduardo Santiere, Alicia Herrero y Mauro Guzmán.

El nuevo espacio de exhibición abrirá en marzo con una muestra de Leandro Katz.

 


Imagen destacada: Salas del nuevo espacio de Henrique Faria Buenos Aires, ubicado en Libertad 1630 (CABA)