La obra temprana y generalmente poco vista de Juan Downey (Chile, 1940 -1993), uno de los pioneros del videoarte experimental en el mundo, fue el foco de la exposición Radiant Nature (Naturaleza Radiante), que hasta mediados de diciembre pasado se presentó simultáneamente en las Pitzer College Art Galleries y Los Angeles Contemporary Exhibitions (LACE). Enmarcada en la iniciativa Pacific Standard Time: LA/LA de la Fundación Getty, la muestra revivió obras interactivas del artista chileno que no habían sido vistas por generaciones.

“Juan Downey es principalmente conocido por sus obras pioneras en video. Sin embargo, Radiant Nature se enfoca en sus primeros experimentos con la cibernética e interactividad, representados a través de tres ejes centrales en su trabajo: esculturas electrónicas; happenings y performance; e instalaciones medioambientales progresivas”, comentan los curadores Ciara Ennis, directora de las Pitzer College Art Galleries, y Robert Crouch, director artístico y ejecutivo del Pasadena Arts Council.

Downey estaba particularmente interesado en la capacidad de la tecnología para facilitar la participación del espectador, transformar las relaciones sociales y forjar nuevos modelos de comunicación entre elementos y ambientes orgánicos y sistemas mecanizados. A partir de teorías de la cibernética de segundo orden, planteó los aspectos orgánicos y tecnológicos de su trabajo como simbióticos, esto es, operando en conjunto y con la capacidad de alterarse mutuamente a través de la retroalimentación. Por ejemplo, dependiendo de la acción que lleven a cabo los espectadores-participantes al interactuar con las Esculturas Electrónicas, éstos pueden activar una serie de respuestas: sonidos, luces de colores o proyecciones.

De una manera parecida, Downey imaginaba a los integrantes de sus happenings y performances como parte de un sistema amorfo e impredecible en el que colaboraban participantes, videocámaras, televisores en circuito cerrado, rayos láser y espectadores activos.

Vista de la exposición “Juan Downey: Radiant Nature”, en Los Angeles Contemporary Exhibitions (LACE), Los Ángeles, California, 2017. Cortesía: The Estate of Juan Downey. Foto: Robert Wedemeyer
Vista de la exposición “Juan Downey: Radiant Nature”, en Los Angeles Contemporary Exhibitions (LACE), Los Ángeles, California, 2017. Cortesía: The Estate of Juan Downey. Foto: Robert Wedemeyer
Vista de la exposición “Juan Downey: Radiant Nature”, en Los Angeles Contemporary Exhibitions (LACE), Los Ángeles, California, 2017. Cortesía: The Estate of Juan Downey. Foto: Robert Wedemeyer

A partir de una innovadora investigación, Radiant Nature presentó reconstrucciones de las instalaciones y esculturas electrónicas de Downey de finales de los sesenta, junto con una extensa documentación sobre sus primeros e innovadores performances.

En Pitzer, por ejemplo, se exhibió la instalación medioambiental Life Cycle: Electric Light + Water + Soil —> Flowers —> Bees— >Honey (en la imagen destacada), donde Downey documenta en video a más 20.000 abejas vivas. Ubicadas en un rincón de la galería, un monitor reproducía en vivo a estas mismas abejas trabajando. Life Cycle articula una simbiosis entre elementos tecnológicos y orgánicos -plantas, tierra, insectos, sensores electrónicos, cámaras y monitores de TV- que demuestra la creencia de Downey en el potencial de la cibernética para resolver problemas ecológicos masivos al alterar el equilibrio de la relación entre humanos, tecnologías y ecologías.

En LACE, en tanto, se mostró el registro del performance Three Way Communication by Light –primera transferencia digital del original en Portapak-, que muestra a artistas filmando y proyectando sus rostros sobre y entre ellos. Estas obras fueron creadas para interactuar, convirtiendo a espectadores pasivos en participantes activos.

En general, a lo largo de ambas muestras, los asistentes participaron naturalmente del trabajo de Downey, no por medio de una museografía estática, didáctica y lineal, sino a través de una estética muy “participativa”, acorde con el trabajo y el pensamiento del artista. De este modo, el llamado a la participación inherente a su obra no se reprodujo miméticamente en estas exposiciones, sino que se activó conceptual y físicamente para la audiencia de hoy.

Juan Downey, Chile Sí, Junta No, 1974, camiseta e impresión en gelatin de plata por Rick Feist. Cortesía: The Juan Downey Estate. Foto: Robert Wedemeyer

La muestra en LACE también presentó el trabajo colaborativo de Downey con la bailarina chilena Carmen Beuchat. En un video, la también coreógrafa improvisa movimientos de baile en el centro del encuadre, enfrentando -aunque a través de un espacio diagonal entre ellos- un video de Downey con la bandera chilena, realizado después del golpe militar de 1973.

También en ese espacio estaba en exhibición una camiseta hecha por el artista, titulada Chile sí, Junta no (1974). Anticipando el plebiscito de 1988, esta prenda -un recordatorio de su camiseta Boycott Grapes de 1969-, fue usada por Downey durante una subasta en Nueva York afuera de la sede de IT&T, una corporación multinacional que estuvo involucrada -como lo demostraron documentos desclasificados de la CIA- en el derrocamiento de la democracia chilena y la implementación de la dictadura.

Si bien Downey es mejor conocido por sus instalaciones de video, como Video Trans Americas (1973–1976) y The Thinking Eye (1976–1977), y numerosas exposiciones han abordado este aspecto de su obra, Radiant Nature fue una muestra asertiva e inédita, en tanto que dio a conocer, en el contexto actual, la incipiente investigación transdisciplinaria y progresiva que realizó el artista sobre la tecnología, la energía, el medioambiente y la política.

Vista de la exposición “Juan Downey: Radiant Nature”, en Pitzer College Art Galleries, Claremont, California, 2017. Cortesía: The Estate of Juan Downey. Foto: Robert Wedemeyer
Vista de la exposición “Juan Downey: Radiant Nature”, en Pitzer College Art Galleries, Claremont, California, 2017. Cortesía: The Estate of Juan Downey. Foto: Robert Wedemeyer
Vista de la exposición “Juan Downey: Radiant Nature”, en Pitzer College Art Galleries, Claremont, California, 2017. Cortesía: The Estate of Juan Downey. Foto: Robert Wedemeyer
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Alejandra Villasmil

Nace en Maracaibo (Venezuela) en 1972. Es Directora y Fundadora de Artishock. Licenciada en Comunicación Social, mención audiovisual, por la Universidad Católica Andrés Bello (Caracas, Venezuela, 1994), con formación libre en arte contemporáneo (teoría y práctica) en escuelas de Nueva York (1997-2007). En Nueva York trabajó como corresponsal sénior para la revista Arte al Día International (2004-2007) y como corresponsal de Cultura de la agencia española de noticias EFE (2002-2007). En Chile fue encargada de prensa y difusión para el Museo de Artes Visuales (MAVI), Galería Gabriela Mistral, Galería Moro y la Bienal de Video y Artes Mediales.