La poética de Arte Povera surgió a mediados de la década de 1960 como un uso radical y revolucionario de materiales no convencionales para crear instalaciones de gran vitalidad y provocar experiencias auténticas e intensas en los espectadores. Las obras de Gilberto Zorio (Italia, 1944), miembro clave de este movimiento, son campos interminables de energía física y mental.

Desde 1966 dirigió sus investigaciones hacia procesos físicos, como reacciones químicas o físicas que hacen que cada obra sea continuamente mutable. De esta manera, ha renovado el lenguaje de la escultura, liberándola de la fijeza y la pesadez con la que ha sido tradicionalmente asociada. El tiempo es a menudo un componente importante en sus obras: solo el paso natural de las horas y los días hace que sus transformaciones sean totalmente tangibles.

Por primera vez en un museo público en Turín (Italia), el Castello di Rivoli presenta una importante retrospectiva dedicada a la obra de Gilberto Zorio. Comisariada por Marcella Beccaria y desarrollada en diálogo con el propio artista, la exposición incluye nuevas instalaciones junto con obras históricas que abarcan más de 50 años de su carrera.

La muestra presenta algunas de las obras tempranas más importantes de Zorio, incluidas instalaciones históricas celosamente custodiadas por el artista que son parte de su colección privada. Estas piezas raras se presentan junto con otras obras de diversas colecciones y de la colección permanente del Museo. Además, se exhiben por primera vez nuevas instalaciones site-specific concebidas por Zorio para el tercer piso del Castello. Diferentes condiciones de luz y sombra orquestadas por el artista presentan dos escenarios sensuales de percepción.

Gilberto Zorio, Marrano con trenza, 2016, trenza de cobre, marrano, acero, compresor, siseo, fósforo, temporizador, 522 x 300 cm (diámetro de rotación). Cortesía: Galleria de'Foscherari, Boloña. Foto: Paolo Panzera
Gilberto Zorio, Estrella calibrada, 2016, cinco calibradores de escultor, varilla roscada, alambique de pyrex, sulfato de cobre, fósforo rojo, crisol de cobre, alicates, 214 x 226 x 156 cm. Cortesía Galleria de'Foscherari, Boloña. Foto: Paolo Panzera
Gilberto Zorio, vista de la exposición retrospectiva en el Castello di Rivoli, Turín, Italia, 2017. Cortesía del artista y Castello di Rivoli. Foto: Antonio Maniscalco
Gilberto Zorio, vista de la exposición retrospectiva en el Castello di Rivoli, Turín, Italia, 2017. Cortesía del artista y Castello di Rivoli. Foto: Antonio Maniscalco
Gilberto Zorio, vista de la exposición retrospectiva en el Castello di Rivoli, Turín, Italia, 2017. Cortesía del artista y Castello di Rivoli. Foto: Antonio Maniscalco

Activando reacciones químicas y físicas y adoptando las dimensiones del sonido, el aire y el espacio, Zorio ve sus obras como parte de un ciclo orgánico, del cual él mismo es un espectador. Su trabajo enfatiza el proceso y la alquimia, explorando fenómenos naturales transformadores como la evaporación u oxidación y los efectos producidos sobre los materiales por estas intervenciones químicas. Siempre ha estado preocupado con la idea de la energía, lo que lo llevó a examinar las propiedades de la electricidad, incorporando lámparas o tubos incandescentes en muchas de sus instalaciones.

«En línea con la procesualidad que distingue la práctica de Zorio, sobre la base de la cual se realiza más de una obra al mismo tiempo y obras ya existentes pueden reformularse, la exposición ofrece la experiencia de un tiempo sincrónico, donde el pasado y el presente coexisten, un espacio cambiante en el que el enfoque alquímico del artista ofrece visiones inesperadas y convincentes”, señala la curadora Marcella Beccaria.

La exposición va acompañada de un catálogo bilingüe (italiano/inglés), publicado por el Castello di Rivoli junto con Skira Editore (Milán), que incluye textos de Marcella Beccaria, João Fernandes, Tommaso Trini, y una conversación entre la directora del Castello di Rivoli, Carolyn Christov-Bakargiev, y el artista, así como una rica antología de ensayos sobre el trabajo del artista. El catálogo también incluye la selección más amplia de las obras del artista hasta ahora publicadas.

Gilberto Zorio, Microfoni, 1968-1969, micrófonos, mezclador, amplificador, caja de eco, altavoces acústicos, bloques de hormigón con rodamientos. Colección del artista. Cortesía de Galleria Lia Rumma (Milán/Nápoles). Foto: Sebastiano Pellion
Gilberto Zorio, Canoa aggettante, 2016, canoa, vinagrera de Pyrex, acero, compresor, siseo, aliento, alcohol, fósforo, temporizador, 323 x 355 x 552 cm. Cortesía: Galleria de'Foscherari, Boloña. Foto: Paolo Panzera

GILBERTO ZORIO. RETROSPECTIVA

Castello di Rivoli, Turín, Italia

Hasta el 18 de febrero de 2018