En su trabajo, Naufus Ramírez-Figueroa (Guatemala, 1978) trata de confrontar narraciones históricas con recuerdos personales. Su relación con el pasado, principalmente el de América Latina, es una maraña de historias, a la que Ramírez-Figueroa accede a través de su propia biografía. En sus proyectos, que se presentan bajo la forma de performances e instalaciones, recurre a elementos del folclore, de la ficción científica y del teatro para repensar esos eventos y sus protagonistas a través de sus experiencias personales.

Para su primera exposición individual en Portugal, en Kunsthalle Lissabon, Naufus Ramírez-Figueroa presenta una nueva instalación que parte de su interés por la infancia y por la forma en la que funciona el cuerpo, en concreto, cómo se aprende a utilizar el orinal. Su interés por esta fase de la vida y por aspectos del universo infantil surge ya en trabajos anteriores, como Illusion of Matter, presentado recientemente en la Tate Modern; Props for Erendira, para la 10ª Bienal de Gwanju; y No sé cómo decir no sé, presentado en la Galería Sultana.

Al entrar a la exposición, titulada Shit-baby and the Crumpled Giraffe, el visitante se encuentra con pequeños objetos en el suelo: orinales y heces esculpidos laboriosamente en polietileno y pintados con pigmentos minerales y tintas epoxi, como si de joyas se tratara. Junto a estas esculturas, se encuentra otra de mayores dimensiones que domina el espacio: un niño que da la espalda a una cigüeña que transporta un pañal con heces.

Otra escultura, que parece antigua, cobra una forma que remite a la de una jirafa. Otra más se asemeja, también por su forma, a una serpiente encantada. Es materia fecal que procede de ese interior -desconocido cuando somos niños- que es el orinal. Otra línea de heces se suspende sobre el espacio, como un espíritu que levita.

Esta instalación, producida específicamente para la Kunsthalle Lissabon, surge de ese mundo fantástico en el que se mueve Ramírez-Figueroa. El artista funciona muchas veces como un director que pone en escena ecos traumáticos, creando imágenes impresionantes que evocan sentimientos simultáneamente distintos e irreconciliables, que nos hablan tanto de un pasado violento como de un presente turbulento, siempre con una dosis de humor.

Naufus Ramírez-Figueroa, “Shit-Baby and the Crumpled Giraffe”, 2017, poliestireno expandido tallado, resina epoxi, fibra de vidrio, pigmentos minerales. Vista de la exposición en Kunsthalle Lissabon, Lisboa. Foto: Bruno Lopes
Naufus Ramírez-Figueroa, “Shit-Baby and the Crumpled Giraffe”, 2017, poliestireno expandido tallado, resina epoxi, fibra de vidrio, pigmentos minerales. Vista de la exposición en Kunsthalle Lissabon, Lisboa. Foto: Bruno Lopes
Naufus Ramírez-Figueroa, “Shit-Baby and the Crumpled Giraffe”, 2017, poliestireno expandido tallado, resina epoxi, fibra de vidrio, pigmentos minerales. Vista de la exposición en Kunsthalle Lissabon, Lisboa. Foto: Bruno Lopes

NAUFUS RAMÍREZ-FIGUEROA: SHIT-BABY AND THE CRUMPLED GIRAFFE

Kunsthalle Lissabon, Lisboa

Hasta el 2 de diciembre de 2017