Alumna de Josef Albers en la Universidad de Yale, Sheila Hicks (Estados Unidos, 1934) recibió un sólido entrenamiento pictórico, medio en el que realizó sus primeros trabajos, dos pinturas al óleo fechadas en 1954 y 1957. Estas obras, nunca antes expuestas, son parte de la exposición Sheila Hicks: Hilos libres. El textil y sus raíces prehispánicas, 1954-2017, que inauguró el pasado 4 de noviembre en el Museo Amparo con una charla a cargo de la artista y del curador de la muestra, Frédéric Bonnet.

La exposición propone una nueva y original interpretación del trabajo de Hicks a través de aproximadamente 120 piezas realizadas en diferentes momentos: textiles, pintura, fotografía y material documental, incluyendo obras que no han sido expuestas desde hace décadas, algunas de ellas realizadas en México en la década de 1960, y que brindan un amplio panorama de su labor artística, al tiempo que permiten destacar sus raíces e influencias latinoamericanas.

Vista de la exposición de Sheila Hicks en el Museo Amparo, Puebla, México, 2017. Foto cortesía del museo
Vista de la exposición de Sheila Hicks en el Museo Amparo, Puebla, México, 2017. Foto cortesía del museo
Vista de la exposición de Sheila Hicks en el Museo Amparo, Puebla, México, 2017. Foto cortesía del museo

Durante su tiempo en Yale, Albers la instruyó en los principios modernistas de la Bauhaus, particularmente el mérito poco reconocido de las llamadas artes “aplicadas”. Por otro lado, el haber tomado el curso de George Kubler sobre América Latina alimentó su creciente fascinación por los textiles indígenas. Estos intereses simultáneos naturalmente condujeron a Hicks a conocer y familiarizarse con el trabajo de la esposa de Albers, Anni, especialista en textiles que facilitaría su introducción al mundo del tejido.

En 1957, gracias a una beca Fulbright, Hicks viajó a Chile y otros países de Sudamérica para explorar una amplia variedad de técnicas de fibra artesanal, los tejidos prehispánicos y las antiguas técnicas de tejido andino. Fue también durante este período que desarrolló una sensibilidad marcada por el poder y los efectos del color, y comenzó a cuestionar los límites entre el arte textil –o artes aplicadas- y las llamadas “bellas artes”.

“¿Qué es el tapiz y qué no? ¿Y qué deberíamos silenciar antes de que vaya demasiado lejos? Me movía entre diferentes técnicas, de costura, envoltura, trenzado, tejido, explorando todos estos diferentes lenguajes de la trama. Y el tapiz era uno de ellos, pero tradicionalmente el prestigioso. Entonces mi trabajo se equiparaba con un tipo de graffiti”, dijo la artista en una ocasión.

Vista de la exposición de Sheila Hicks en el Museo Amparo, Puebla, México, 2017. Foto cortesía del museo
Vista de la exposición de Sheila Hicks en el Museo Amparo, Puebla, México, 2017. Foto cortesía del museo
Vista de la exposición de Sheila Hicks en el Museo Amparo, Puebla, México, 2017. Foto cortesía del museo
Vista de la exposición de Sheila Hicks en el Museo Amparo, Puebla, México, 2017. Foto cortesía del museo

El trabajo de Hicks es sumamente complejo y abarca un amplio espectro de técnicas y manipulación de los materiales. Muchas de sus obras pueden ser experimentadas no solo visualmente, sino también táctil y espacialmente. Algunas de sus piezas van a la pared o cuelgan del techo, mientras que otras son estructuras independientes. Hicks crea intensos estudios monocromáticos y vibrantes maravillas policromáticas, se basa en tradiciones tanto modernistas como de la historia antigua, y juega con espacios monumentales o bien hace gestos minimalistas en los lugares donde exhibe.

Frédéric Bonnet propone una nueva lectura del trabajo de Sheila Hicks, haciendo hincapié en que los logros de su formación en el campo de la pintura abstracta no desaparecieron cuando su trabajo se enfocó en el textil, lo que llevó a la artista a abordar la abstracción pictórica de una manera singular, que se manifestó muy rápidamente por una apertura hacia las problemáticas espaciales. De esta manera, la exposición presenta un diálogo entre el arte de Sheila Hicks y una veintena de piezas textiles precolombinas de las colecciones del Museo de Arte de Lima.

Asimismo, incluye un espacio de documentación que muestra evidencias varias sobre sus años latinoamericanos, objetos, dibujos y textiles en los que la artista se ha inspirado para realizar sus obras, parte de su tesis sobre el textil precolombino presentada en la Universidad de Yale en 1957, y un video documental.

Además de estas consideraciones pictóricas y estructurales, se explora la importancia de la arquitectura y la decoración en el arte de Sheila Hicks, al igual que el color como forma y textura y los problemas del lenguaje.

A principios de 2018 se publicará un catálogo bilingüe español-inglés de 350 páginas sobre la exposición que incluirá contribuciones de Carolina Arévalo, Frédéric Bonnet, Claudio Lomnitz y Luis Pérez-Oramas, así como una entrevista con Odile Burluraux.

Vista de la exposición de Sheila Hicks en el Museo Amparo, Puebla, México, 2017. Foto cortesía del museo
Vista de la exposición de Sheila Hicks en el Museo Amparo, Puebla, México, 2017. Foto cortesía del museo

SHEILA HICKS: HILOS LIBRES. EL TEXTIL Y SUS RAÍCES PREHISPÁNICAS, 1954-2017

Museo Amparo, Puebla, México

Hasta el 2 de abril de 2018