Por Manuela Moscoso, curadora

A lo largo de seis décadas, Eduardo Costa (Buenos Aires, 1940) ha desarrollado un cuerpo de trabajo que indaga en la naturaleza de la obra de arte y el lenguaje como un sistema de ideas, a través de estrategias tan diversas como la literatura oral, el happening, las intervenciones en medios de comunicación, la composición de canciones de rock, la aplicación utilitaria del arte en el espacio público o las pinturas volumétricas. En su búsqueda por diluir las fronteras entre el arte y la vida, su práctica ha propuesto nuevos géneros artísticos, al tiempo que ha cuestionado la noción de autoría y la distancia entre el hecho y la ficción.

Su primera exposición antológica fuera de Argentina, en el Museo Tamayo de la Ciudad de México, da cuenta de distintas correspondencias afectivas y de pensamiento. Durante su vida, Costa ha establecido relaciones con artistas, escritores, poetas y músicos, como Vito Acconci, Scott Burton, Mestre Didí, Oscar Masotta, Ana Mendieta, Hélio Oiticica y Lygia Pape, entre otros, que han resultado en textos y obras, a la vez que han incidido en el planteamiento y forma de su producción.

"Las relaciones mentales", de Eduardo Costa. Vista de la exposición en el Museo Tamayo, Ciudad de México, 2017. Foto: ©Agustin Garza
"Las relaciones mentales", de Eduardo Costa. Vista de la exposición en el Museo Tamayo, Ciudad de México, 2017. Foto: ©Agustin Garza
"Las relaciones mentales", de Eduardo Costa. Vista de la exposición en el Museo Tamayo, Ciudad de México, 2017. Foto: ©Agustin Garza

La muestra, titulada Las relaciones mentales, se distancia de la cronología lineal para trazar un mapa en el que el cruce entre momentos, geografías y contextos, permite acentuar el carácter inventivo de Costa y pensar en narrativas que redefinen constantemente su tiempo. Un sistema útil para recorrer sus trabajos es pensarlos, en conjunto, como un ejercicio discontinuo. Así, una pieza de los años noventa modifica y plantea una nueva lectura para cualquier actitud de los sesenta, mientras que las primeras obras tienen eco en el presente.

Dos de los ejes que guiaron esta muestra son Arte de los medios de comunicación, desarrollado por primera vez en el manifiesto de 1966, escrito con Raúl Escari y Roberto Jacoby, y las Pinturas volumétricas, realizadas a partir de 1994, que, como su nombre lo sugiere, adquieren volumen desde la propia materia. En ambos proyectos, Costa concreta su interés por desmaterializar la obra de arte, ya sea para diluirla en la vida cotidiana o  expandir sus límites, como un ejercicio que permite leer indistintamente la totalidad de su trabajo.

"Las relaciones mentales", de Eduardo Costa. Vista de la exposición en el Museo Tamayo, Ciudad de México, 2017. Foto: ©Agustin Garza
"Las relaciones mentales", de Eduardo Costa. Vista de la exposición en el Museo Tamayo, Ciudad de México, 2017. Foto: ©Agustin Garza

EDUARDO COSTA: LAS RELACIONES MENTALES

Curada por Manuela Moscoso

Museo Tamayo, Ciudad de México

Hasta el 7 de enero de 2018