[Versão em português abaixo]

 

Pedro Reyes (México, 1972) logra mezclar los reinos de la utopía y la función, las fantasías individuales y las aspiraciones colectivas, al dominar la forma dentro de una noción expandida de la escultura. Arquitecto de formación, su trabajo se infunde de esquemas simbólicos y físicos para intensificar la comunicación humana y la creatividad. Reyes explora las formas en que un espacio permite momentos individuales de liberación o activa la interacción entre un grupo de personas para librar la creatividad de las limitaciones ordinarias.

Para su exhibición en la Galería Luisa Strina, en São Paulo, Reyes presenta una serie de esculturas inéditas en piedra, hormigón, bronce y hierro forjado. Aunque las técnicas como la talla directa en piedra prácticamente han desaparecido de la práctica contemporánea, ha sido el interés de Reyes volver a conectar con la larga tradición de la escultura a través del tiempo y las geografías.

En la serie Desnudo Espiral, Reyes explora la figura reclinada, un tema central en la escultura del siglo XX. Henry Moore estaba particularmente interesado en el Chac-mool (una figura mesoamericana precolombina apoyada en sus codos, con la cabeza girando hacia un lado y un cuenco descansando sobre su regazo) para elaborar gran parte de sus figuras reclinadas, mostrando que las principales transformaciones en la escultura moderna se inspiraron en la estatuaria arcaica.

Otro cuerpo de obra en la exposición lo confirman los Litófonos, bloques monolíticos de mármol negro con cortes paralelos de diferentes longitudes y profundidades que dan como resultado objetos que producen diferentes notas musicales al ser golpeados. En estos trabajos, la volumetría no es solo una presencia visual sino acústica y participativa, ya que requieren la intervención de un músico o un participante para que se active y experimente por completo.

 

Pedro Reyes. Vista de la exposición en Galeria Luisa Strina, São Paulo, 2017. Cortesía: Galeria Luisa Strina. Foto: Edouard Fraipont
Pedro Reyes. Vista de la exposición en Galeria Luisa Strina, São Paulo, 2017. Cortesía: Galeria Luisa Strina. Foto: Edouard Fraipont
Pedro Reyes. Vista de la exposición en Galeria Luisa Strina, São Paulo, 2017. Cortesía: Galeria Luisa Strina. Foto: Edouard Fraipont

La obra de Pedro Reyes siempre ha estado vinculada a la música, o al sonido. Los antecedentes más inmediatos de esta nueva serie de trabajos pueden hallarse en Domingo Salvaje, la exposición que el artista presentó el año pasado en La Tallera (Cuernavaca, México), donde confluían los paradigmas literarios, arquitectónicos, filosóficos y sonoros que han definido su pensamiento y la obra.

Anterior a esto, en Disarm (Lisson Gallery, Londres), Reyes presentaba una serie de instrumentos musicales construidos a partir de armas de fuego ilegales y confiscadas. Ametralladoras, rifles de caza, lanza granadas, revólveres, escopetas y rifles de asalto cambian su forma y el estruendo de su sonido por la musicalidad de marimbas, bajos, guitarras, flautas y panderetas.

Pedro Reyes. Vista de la exposición en Galeria Luisa Strina, São Paulo, 2017. Cortesía: Galeria Luisa Strina. Foto: Edouard Fraipont

Pedro Reyes consegue misturar os domínios da utopia e da função, fantasias individuais e aspirações coletivas através do domínio da forma dentro de uma noção expandida de escultura. Formado em arquitetura, seu trabalho é impregnado com esquemas simbólicos e físicos para melhorar a comunicação humana e a criatividade. Ele explora as formas nas quais um espaço permite momentos individuais de libertação ou ativa a interação entre um grupo de pessoas, com o propósito de liberar a criatividade de limitações comuns.

Para sua exposição na Galeria Luisa Strina, Reyes apresenta uma série de esculturas inéditas de pedra, concreto, bronze e ferro forjado. Embora técnicas como esculpir diretamente na pedra tenham praticamente desaparecido da prática contemporânea, é de interesse de Reyes reconectar-se com a longa tradição da escultura ao longo do tempo e geografia.

As Litófonas são blocos monolíticos de mármore preto com cortes paralelos de diferentes comprimentos e profundidades, resultando em objetos que produzem notas musicais diferentes quando tocados. Nessas obras, a volumetria não é apenas uma presença visual, mas também acústica e participativa, uma vez que requerem a intervenção de um músico ou de um participante para serem ativadas e experimentadas.

Nu em espiral explora a figura reclinada, um tema central na escultura do século XX. Henry Moore esteve particularmente interessado no Chac-mool (tipo de escultura pré-colombiana meso-americana apoiada nos cotovelos, com a cabeça virada de lado e uma tigela descansando no colo) para elaborar grande parte de suas figuras reclinadas; mostrando que grandes transformações na escultura moderna foram inspiradas na estatuária arcaica.

PEDRO REYES

Galería Luisa Strina, São Paulo

Hasta el 21 de octubre de 2017