Como parte de las celebraciones del centenario de Violeta Parra, el Centro Cultural Gabriela Mistral (GAM), en Santiago, presenta Releyendo a Violeta, una doble muestra que rinde homenaje a la mayor cantautora y folclorista de Chile, y quien con su obra en pintura, arpillera y tapiz se convirtió en 1964 en la primera artista latinoamericana en exponer individualmente en el Museo del Louvre.

Violeta y la Pintura Instintiva y Al hilo de Violeta, que se exhiben en la Sala MAPA y en la Sala de Artes Visuales del GAM, respectivamente, cuentan la curaduría de la artista Nury González, directora del Museo de Arte Popular Americano Tomás Lago (MAPA) y profesora de la Universidad de Chile. La muestra es una colaboración entre la Universidad de Chile y sus unidades patrimoniales -MAPA, Museo de Arte Contemporáneo (MAC), Archivo Central Andrés Bello y la Cineteca de la Universidad de Chile– y el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes (CNCA), a través del Área de Artesanía y el Programa Violeta Parra 100 años.

“Lo que quisimos hacer con Releyendo a Violeta era ver cómo a 100 años de su nacimiento su espíritu aún estaba presente. Por eso armamos estas dos muestras: una que tiene que ver con la Violeta pintora, y otra con la Violeta arpillerista”, señaló Nury Gónzalez en la inauguración de la exhibición, que cuenta con manuscritos y arpilleras inéditas que resguarda la Universidad de Chile.

Al Hilo de Violeta presenta cerca de cien piezas que se vinculan al espíritu textil de Violeta Parra. Incluye obras en bordado, tapicería, lanigrafía y collage textil, entre las que destaca Fauna, arpillera atribuida a Violeta Parra y resguardada por el MAPA desde la década de los setenta. Esta pieza de gran valor técnico y cultural, representativa de la intensidad e imaginario de la artista, se ha exhibido en contadas oportunidades.

Vista de la exposición "Releyendo a Violeta", en las salas del Centro Cultural Gabriela Mistral (GAM), Santiago de Chile, 2017. Foto: Natalia Espina/CNCA
Vista de la exposición "Releyendo a Violeta", en las salas del Centro Cultural Gabriela Mistral (GAM), Santiago de Chile, 2017. Foto: Natalia Espina/CNCA

La curaduría de Al Hilo de Violeta enfatiza el hecho de que existieron grupos de mujeres -como las bordadoras de Isla Negra- que contemporáneamente a Violeta Parra y, quizás sin conocerse, comenzaron a desarrollar el oficio del bordado. Por lo tanto, “el ejercicio de tomar una tela en desuso, de procedencia humilde y popular está condicionado por la necesidad de querer decir algo, de enfrentarse a la tela y llenarla de ideas, recuerdos y conversaciones”, según la curadora.

Las tejedoras y bordadoras que compartieron una temporalidad con Violeta Parra, así como también aquellas que no, han generado un pensamiento visual que hace eco en una memoria colectiva a cargo de formas, técnicas y experiencias. Actualmente, la técnica se ha transformado en un puente que construye una sensibilidad social desde donde es posible leer el desarrollo del arte popular.

“El tejido fue desde siempre un lenguaje material, perdurable, testigo de la historia de los pueblos. Responde a una conversación con uno mismo y con el colectivo: el quehacer que involucra hilo y aguja adquiere una especie de responsabilidad ante el hecho de sacar la voz. Por lo mismo, parte importante de esta muestra la representan arpilleristas y bordadoras que denunciaron a través de sus tejidos los abusos cometidos durante la dictadura militar, donde no solamente se violentaron vidas, sino que también el patrimonio cultural del país”, indica González.

Al Hilo de Violeta propone entonces una mirada y relectura a la obra textil de Violeta Parra por mujeres arpilleristas de diversas organizaciones civiles, el Taller de Arte Textil de la Facultad de Artes de la Universidad de Chile, y bordadoras y tejedoras de distintas épocas, como las Bordadoras de Isla Negra, cuyos trabajos fueron realizados entre 1967 y 1980 y han estado resguardados por el Archivo Central Andrés Bello de la Universidad de Chile.

“La exposición se pensó y se conceptualizó como una relectura de Violeta Parra desde la contemporaneidad, cuáles son sus legados y los impactos que pudo tener su obra en el imaginario nacional”, comenta González.

Vista de la exposición "Releyendo a Violeta", en las salas del Centro Cultural Gabriela Mistral (GAM), Santiago de Chile, 2017. Foto: Natalia Espina/CNCA
Vista de la exposición "Releyendo a Violeta", en las salas del Centro Cultural Gabriela Mistral (GAM), Santiago de Chile, 2017. Foto: Natalia Espina/CNCA

En tanto, en la sala MAPA del GAM se presenta Violeta y la Pintura Instintiva, una exposición que busca instalar diálogos, reflexiones y cruces entre un cuadro fundamental en la obra de Violeta Parra, el óleo La muerte del angelito, perteneciente a la colección del Museo de Arte Contemporáneo (MAC), y el trabajo de los pintores instintivos de la colección del MAPA.

Según Felipe Quijada, encargado de Documentación e Investigación del MAPA, las similitudes entre La muerte del Angelito y las obras de los pintores instintivos guarda relación con el imaginario común reflejado, en parte, en las fuentes iconográficas. Existen también diferencias, afirma el investigador, en tanto Violeta Parra se distancia de las soluciones plásticas instintivas, “reemplazándolas por una producción simbólica reflejada en su proyección subjetiva, desmarcándose de la lógica de la representación mimética y acercándose, más bien, a operaciones de la vanguardia artística que le fue contemporánea”.

Los primeros ejemplares del acervo del MAPA datan de la década de los cincuenta, momento en el que se consolidó un interés por pintores que sin formación académica desplegaron su vocación artística. Sus autores pintan al campesinado, la flora y la fauna, la tierra y el mar y, en otras circunstancias, despliegan un testimonio cívico o dan cuenta de lo urbano y la modernización de su entorno.

“Nos pareció interesante relacionar la obra pictórica de Violeta con nuestra Colección de Pintura Instintiva, ya que son contemporáneas, es decir, se realizaron en la misma época. La Colección de Pintura Instintiva del MAPA es de una belleza sorprendente y pensamos que de alguna forma acompañara la obra de Violeta”, dice González.

Otros de los tesoros compartidos por el Archivo Central son documentos de importante valor histórico, entre ellos manuscritos de canciones y fotografías de Antonio Quintana, quien registró algunas escenas de la vida de Violeta Parra.

Releyendo a Violeta es una de las más de 350 actividades que se han organizado en Chile como parte de la conmemoración de los 100 años del nacimiento de la artista, bajo la coordinación del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes junto a la Fundación Violeta Parra.

Vista de la exposición "Releyendo a Violeta", en las salas del Centro Cultural Gabriela Mistral (GAM), Santiago de Chile, 2017. Foto: Natalia Espina/CNCA

RELEYENDO A VIOLETA

AL HILO DE VIOLETA
Sala de Artes Visuales del GAM, Santiago de Chile
Hasta el 15 de octubre de 2017

VIOLETA Y LA PINTURA INSTINTIVA
Sala MAPA del GAM, Santiago de Chile
Hasta el 18 de marzo de 2018

Imagen destacada: Mario Guillard retrata a Violeta Parra bordando en la Feria Artes Plásticas del Parque Forestal de 1960. Cortesía: Archivo Central Andrés Bello.