“A finales de la década de 1960, y con el antecedente de haber dado vida a uno de los espacios más dinámicos del arte chileno, Carmen Waugh decide abrir una galería en Buenos Aires. La apuesta es osada. El circuito porteño cuenta con numerosas galerías de gran trayectoria y prestigio, como Lirolay, Bonino, Van Riel, Rubbers o Witcomb, por sólo mencionar algunas. Pero Carmen no viene a competir con ellas, sino a integrarse a la atmósfera vibrante de una metrópolis donde el arte bulle con intensidad. Con este plan, se instala en un departamento de la calle Florida, en plena manzana loca, al lado del Instituto Torcuato Di Tella, la institución que había definido el rumbo del arte argentino a lo largo de los sesentas”, relata Rodrigo Alonso, curador de la muestra Un espacio para la diversidad. Carmen Waugh en Buenos Aires, que se presenta el Centro Cultural Matta de la Embajada de Chile en Argentina.

La exposición se centra en las actividades de la Galería Carmen Waugh, un sitio dedicado al arte contemporáneo ubicado en la calle Florida, en pleno centro del circuito artístico porteño, fundado por la galerista y gestora cultural chilena que le dio su nombre, y que funcionó entre 1969 y 1977. En este espacio se dieron cita destacados artistas argentinos –como Alberto Greco, Luis Felipe Noé, Antonio Berni y Clorindo Testa-, pero también fue un ámbito para el lanzamiento de jóvenes artistas. Tras el cierre del Instituto Di Tella en 1970, la galería asumió varias de las propuestas experimentales del momento, dando lugar a muchos de los acontecimientos más importantes del arte argentino de los inicios de la década de 1970.

“Con el cierre de esta institución, los artistas buscan nuevos espacios para sus propuestas más radicales, y Carmen Waugh se presta muchas veces a acogerlas. No se puede desestimar, no obstante, el nacimiento del Centro de Arte y Comunicación, dirigido por Jorge Glusberg, como ámbito que aglutina la experimentación artística de estos años. Pero el CAYC nace con una agenda estética muy precisa, que primero fomenta la producción tecnológica y luego se vuelca al conceptualismo. Las propuestas que no responden a estos lineamientos deben buscar espacios alternativos. Es significativo que la primera exposición de 1970 de la Galería Carmen Waugh esté dedicada a los sistemas, adelantándose en un año a la legendaria muestra Arte de sistemas (1971) que organiza el CAYC en el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires. La realizada en Carmen Waugh presenta el trabajo de un grupo de jóvenes artistas de La Plata que investigan la noción inspirados en el diseño, en la serialización de la producción masiva y en las nuevas tecnologías”, relata Alonso.

En la Galería Carmen Waugh, Jorge de la Vega presentó su famoso Rompecabezas (1971), con conciertos semanales de sus canciones; Antonio Berni presentó la única instalación de su carrera (La difunta Correa, 1976); Federico Manuel Peralta Ramos exhibió una momia que respondía a las preguntas de la gente; Alberto Heredia estrenó sus series de Los engendros (1973) y Los amordazamientos (1974); Lea Lublin realizó un recorrido sensorial; Pablo Suárez retornó a la práctica artística con pinturas en homenaje a Molina Campos, Lacámera y Schiavoni; Norberto Gómez abandonó las estructuras primarias para dedicarse a sus esculturas viscerales; y Luis Felipe Noé realizó una experiencia curiosa: ofrecer al público pinturas, pinceles y telas en blanco para que disfrute El placer de pintar.

Vista de la exposición "Un espacio para la diversidad. Carmen Waugh en Buenos Aires", en el Centro Cultural Matta de la Embajada de Chile en Argentina, Buenos Aires, 2017. Cortesía: CCM
Vista de la exposición "Un espacio para la diversidad. Carmen Waugh en Buenos Aires", en el Centro Cultural Matta de la Embajada de Chile en Argentina, Buenos Aires, 2017. Cortesía: CCM
Vista de la exposición "Un espacio para la diversidad. Carmen Waugh en Buenos Aires", en el Centro Cultural Matta de la Embajada de Chile en Argentina, Buenos Aires, 2017. Cortesía: CCM
Vista de la exposición "Un espacio para la diversidad. Carmen Waugh en Buenos Aires", en el Centro Cultural Matta de la Embajada de Chile en Argentina, Buenos Aires, 2017. Cortesía: CCM
Vista de la exposición "Un espacio para la diversidad. Carmen Waugh en Buenos Aires", en el Centro Cultural Matta de la Embajada de Chile en Argentina, Buenos Aires, 2017. Cortesía: CCM

El experimento de Noé es seguido por otro no menos osado: el que llevan adelante Enio Iommi, Aldo Paparella, Alberto Heredia, Libero Badii y Horacio Coll con el título de El artista y la sociedad de consumo. En la entrada de la galería, una obra conjunta compuesta por una montaña de cajas de productos de venta masiva –una de ellas, con la inscripción “artistas consumidos”– recibe al espectador; en las paredes se observa un listado de marcas comerciales confrontadas con nombres de artistas: Miguel Ángel vs Alfa Romeo, Shakespeare vs Rolls Royce, Edgard Allan Poe vs Cadillac, etc. En su interior, cada artista presenta una respuesta propia al tema.

“Desde sus inicios, la Galería Carmen Waugh se propone como un lugar abierto y receptivo: un espacio para la diversidad. No defiende una línea estética particular ni se deja seducir por las modas. Por el contrario, posee un perfil más bien experimental, y le ofrece la posibilidad a los artistas de llevar adelante proyectos que otras galerías no habrían aceptado […] El desinterés de Carmen por lo comercial hace que muchas veces la galería esté a punto de cerrar. Pero su convicción en la importancia de sostener este espíritu es mucho más fuerte, y la aventura continúa durante ocho años. Cuando finalmente debe cerrar, lo hace por razones políticas –el ascenso de una dictadura en la Argentina que se presiente tan dura como la chilena– pero nunca por haber dejado de creer en su proyecto ni en los artistas a los cuales apoya”, señala Alonso.

La exposición cuenta con una selección de obras del período de algunos de los artistas que participaron de las actividades de la galería, entre ellos, Luis Felipe Noé, Kenneth Kemble, Lea Lublin, Ernesto Deira, Mercedes Esteves, Alberto Heredia y Enio Iommi. Se completa con abundante documentación y un catálogo con un texto de investigación a cargo del curador.

“La galería Carmen Waugh dio cuerpo e identidad a un momento clave del arte argentino. A ese lapso de transición entre el agotamiento de las aspiraciones vanguardistas forjadas alrededor del Instituto Di Tella y la necesidad de volver a pensar la práctica artística ante los infaustos augurios de la dictadura. En sus ocho años de existencia, ofreció un ámbito de producción sin restricciones tanto a los artistas emergentes como a los protagonistas de grandes hitos del arte argentino que se habían quedado sin un lugar para experimentar. Sin dudas, no fue el único espacio que llevó adelante esta tarea. Pero es innegable su marca, potente, diversa y singular”, concluye Rodrigo Alonso.

Vista de la exposición "Un espacio para la diversidad. Carmen Waugh en Buenos Aires", en el Centro Cultural Matta de la Embajada de Chile en Argentina, Buenos Aires, 2017. Cortesía: CCM

UN ESPACIO PARA LA DIVERSIDAD. CARMEN WAUGH EN BUENOS AIRES

Centro Cultural Matta de la Embajada de Chile en Argentina, Buenos Aires

Del 9 de septiembre al 2 de noviembre de 2017