Cecilia Brunson Projects, en Londres, presenta a partir del 22 de septiembre Murale Panorámico Vibrante Sonoro (1968), un mural sonoro, único y rara vez visto, del maestro cinético venezolano Jesús Rafael Soto (1923 – 2005).

El mural, que ocupa todo el espacio de la galería, representa un momento crucial en la práctica del artista, esto es, cuando buscaba la desmaterialización en sus obras, liberándolas de los confines de la pared y las dos dimensiones hacia el espacio y la participación del espectador. Para Soto, el arte contemporáneo es el arte de la participación. “Todos los hombres contribuyen a la creación artística, al mismo tiempo que el artista la produce”, decía el artista.

El mural explora la intersección de las capacidades sonoras de la escultura con la música. Cuando se toca, las vibraciones de las varillas de metal se convierten en sonido y la obra transmuta en un trabajo sonoro.

En una entrevista con Hans Ulrich Obrist, en 2005, Soto explicaba la importancia de la música para su práctica. El artista vio en la relación entre las notas musicales un modo de lograr la verdadera abstracción. “Las notas no representan nada, sino que de hecho constituyen un sistema de relaciones ilimitadas inventado por el hombre. De la misma manera, para lograr la abstracción, pensé que era importante encontrar un sistema gráfico que me permitiera codificar una realidad en lugar de representarla”.

Los murales autónomos -sin apoyo a la pared- eran un elemento clave en la obra de Soto. A lo largo de su carrera, hizo varios. Dos fueron encargados en 1969 por la UNESCO para sus edificios en París. Varias comisiones más siguieron durante las próximas décadas, incluyendo dos para la ciudad de Caracas: uno en la estación de metro Chacaíto y el otro en el techo del Teatro Teresa Carreño. Otra obra, Mur Panoramique Vibrante, fue exhibida en el Pabellón Venezolano en la Bienal de Venecia de 1966. Lo que distingue a este mural de todos los demás y lo hace tan especial es el elemento sonoro.

Junto al mural se proyecta la película Soto, un raro material de archivo en el que se ve al artista interactuando con Murale Panorámico Vibrante Sonoro y tocando la guitarra delante de la obra, en el rol de espectador/sujeto. La película, que se produjo para una exposición del artista en 1968, en la galería Marlborough de Roma, fue descubierta recién en 2009, cuando Sandro Bosi y la directora de su galería, Ilaria Caravaglio, estaban en Italia investigando la proveniencia de Murale Panorámico Vibrante Sonoro. En el proceso de tratar de autenticar la obra, Bosi y Caravaglio descubrieron la película en el archivo cinematográfico italiano, la Cineteca Nazionale.

La obra de Jesús Rafael Soto es un intento por articular visualmente lo inmaterial. Siendo aparentemente un objetivo paradójico, Soto captó el espacio entre la obra y el espectador en un esfuerzo por iluminar las propiedades efímeras del mundo natural creando un vínculo inextricable entre un objeto de arte y el sujeto. Resaltando el rol de la percepción humana como componente vital de su obra, Soto crea un puente o da continuidad a su obra más allá del objeto extendiéndose hacia la mente humana.

Soto fue un prolífico escultor venezolano. Nació en Ciudad Bolívar, Venezuela, en 1923, y se trasladó a París en 1950 para formar parte del colectivo Zero, junto a Yves Klein y Lucio Fontana, participando en un diálogo de artistas que trabajaron con lo no-figurativo, y sin representación de ninguna galería. Junto a muchos de sus contemporáneos, Soto estuvo en la controvertida muestra  de arte cinético y Op, El ojo contestatario, curada por  William C. Seitz en el MoMA en 1965.

Tomando prestadas estructuras matemáticas y música serial, Soto desarrolló su concepto de arte abstracto como la transformación pura de la materia y la luz. Utilizó las leyes de la repetición, la progresión y de las infinitas variaciones para formular sistemas dentro del arte contemporáneo abstracto. Al manipular el color y la línea y desarrollar una relación entre la profundidad y el volumen, Soto logró crear un efecto óptico único. A partir de esta base conceptual, Soto revolucionó  el campo de la escultura cinética, diseñando una serie de esculturas interactivas a gran escala que dieron curso a su carrera.

JESÚS RAFAEL SOTO: SOUND MURAL

Cecilia Brunson Projects, Londres

Del 22 de septiembre al 4 de noviembre de 2017