“Quiero ir cada vez más afuera, para estar entre los problemas de la naturaleza y los de los seres humanos en sus lugares de trabajo”, decía Joseph Beuys a propósito de su trabajo 7000 robles, cuyo video se presenta como parte de la exposición ¡Ejemplos a seguir! Expediciones en estética y sostenibilidad en el Parque Cultural de Valparaíso.

Ir a los problemas de la naturaleza y lo humano, bien lo sabemos, implica dar de lleno con un planeta entero sometido a las máximas condiciones de estrés. En un mundo hiperpoblado, toda acción individual es replicada millones de veces en distintos lugares hasta tornarse en un aluvión. En estos tiempos, no parece haber acto humano que no roce la posibilidad de contribuir a desatar un desastre. Si la metáfora del aleteo de la mariposa en Japón nos alertaba sobre la convivencia con el caos inminente, Joseph Beuys quiso replantear las formas en que construimos nuestra relación con el entorno y escogió replantar 7000 robles, árbol de lento crecimiento, y 7000 columnas de basalto como elementos simbólicos de una acción prolongada en el tiempo. El primer roble fue plantado en 1982 con ocasión de Documenta 7 y esta obra anticipatoria tardó cinco años en ser completada. El video de esta acción está al inicio de la muestra en Valparaíso, marcando el tono.

Gracias a la acción conjunta del Instituto de Estudios Avanzados en Sostenibilidad en Potsdam, Alemania (IASS Potsdam) y la Fundación Heinrich Böll Cono Sur (HBS) se reunieron las contribuciones de los más de 60 artistas que participan en esta exposición que, con su mensaje ambientalista, ha recorrido numerosas ciudades del mundo. Pero para contrarrestar la instigación de un mensaje importado, se ha tenido el cuidado de asociarse en cada país de acogida con un conjunto de artistas locales. A eso se debe la co-curaduría de Rodolfo Andaur, quien invitó a participar a las artistas Teresa Aninat & Catalina Swinburn, Natascha de Cortillas, Vania Caro Melo, Claudia Müller, Guisela Munita y Alejandra Prieto.

El grueso de la propuesta, sin embargo, viene ya decidida e incluye trabajos de variada profundidad y reconocimiento, prototipos para torcerle la mano al sistema, como la acción sostenida por Christin Lahr, quien desde mayo de 2009 ha realizado a diario transferencias por valor de un centavo de euro al Ministerio Federal de Finanzas de Alemania con el fin de contrarrestar en forma “homeopática” la deuda pública. Esta acción va cada vez aparejada a la borradura de 108 caracteres de El Capital de Marx, hasta volver el libro ilegible. Una acción de mínimo impacto y máximo significado que, si saliera del plano estrictamente individual, podría quizás generar una tendencia alterna.

Otras obras trabajan con aquellos materiales que concentran el alto poder contaminante de las sociedades industriales, como el plástico o, en el caso de la brasileña Shirley Paes Leme, la polución ambiental concentrada en los filtros de aire de los autos, en los que se estampa la oscuridad que se respira en las grandes ciudades. Por su parte, en busca de una alternativa que proponga una solución al problema del agua, el polaco Jakub Szczesny propone una plataforma flotante que genera agua purificada a través de filtros activados por la acción de los participantes que acuden al gimnasio instalado sobre la plataforma.

Quizás uno de las propuestas más sutiles, pese a seguir un formato tradicional, es la obra de largo y explícito título Allí donde las especies tradicionales se extinguen, el ser humano pierde algo de su historia y de su cultura (Pat Mooney). La ampliación fotográfica individualizada de distintas variedades de espigas de trigo en formato blanco y negro realizada por Ursula Schulz-Dornburg en los bancos genéticos de sendos institutos de investigación en Alemania y Rusia, pone en evidencia la progresiva desaparición de aquellas variedades que el cultivo industrializado ha desechado. Notablemente, como retratos personalizados, cada variedad de espiga posa solemne ante la mirada de los visitantes. Un registro que con el paso de tiempo servirá como testimonio de desaparición. Siglos de evolución orgánica acaban convertidos en una fotografía.

Una importante batería de nombres reconocidos engrosa este desembarco en el Parque Cultural, entre ellos Olafur Eliasson, con su Little Sun, la pequeña lámpara solar diseñada para paliar los padecimientos en África rural. O Allora y Calzadilla, que sirviéndose de una mesa con motor fuera de borda, recorren una serie de islas puertorriqueñas empleadas en el pasado como zonas de maniobras militares por parte del ejército estadounidense. En el video, el paisaje tropical abusado muestra los restos de equipamiento bélico abandonado.

Pero dentro de este muestrario de propuestas y denuncias, también caben especulaciones macabras como la que plantea Renzo Martens en su video Enjoy Poverty, que refleja su periplo por el Congo intentando convertir la pobreza en una fuente de riqueza: en medio de los conflictos étnicos, la desnutrición y la más violentas y vejatorias prácticas entre personas, el artista belga decide tratar de convertir los sufrimientos de hombres, mujeres y niños en una moneda de cambio. La crítica a la especulación con la pobreza, al abandono implícito en el sistema poscolonial y a la responsabilidad pasiva de las naciones que aún se benefician de la explotación es desoladora. Sólo la falta de traducción o doblaje del francés previene una conmoción más amplia entre los visitantes.

Repartidos fuera de la sala se encuentran otros trabajos que juegan con elementos de la temática central. Un sistema de canalización de Claudia Müller replica un curso de agua a escala, enterrado en la zona verde del Parque. Guisela Munita, por su parte, confirma la irracionalidad inmobiliaria mediante un estudio con fotografías aéreas de la ciudad de Valparaíso. Pero quizás es la obra de Michael Saup, un cajón de cinco metros por cinco con carbón, la que mejor habla en silencio, en la entrada al edificio. Esos 320 kilos de carbón vegetal, según explica la nota que los acompaña, podrían proporcionar potencialmente la energía para ver la película Avatar en Youtube unas 40.000 veces. Esta forma de graficar la disparidad entre tecnologías y energías nos pone de lleno en la inconsistencia activa en nuestros modos de vida: Internet sólo funciona con electricidad que es producida por la quema de petróleo, carbón, gas o por la fisión de uranio.

En general, el montaje responde a una simplicidad sin misterios que evita cualquier intención de desviar la atención. Más bien, ¡Ejemplos a seguir! es una sucesión de propuestas que funciona como un muestrario, una tras otra. La necesidad imperiosa de una llamada de atención sobre los temas ambientales que urge resolver es el concepto curatorial. Algunas de las obras actúan como un golpe al mentón, otras son una demostración de la existencia de alternativas (viables o no) al sistema impuesto por el capital.

La curadora y ex secretaria de cultura de Berlín, Adrienne Goehler, al reunir los trabajos de los más de 60 artistas de diferentes partes del planeta, apela a la estética como “un canal para la construcción de otros mundos posibles”. Este altermundismo se debate entre el cambio de nuestros modelos de consumo y la radicalización del concepto de ecologismo militante. La respuesta no es del todo cierta, pero un interesante programa de diálogos bajo el título Mundos sostenibles aborda cuatro ejes temáticos de discusión posibles: 1) Territorios y recursos: modelos de desarrollo en disputa; 2) Soberanía alimentaria y los desafíos del cambio climático; 3) El agua ¿propiedad privada o bien común?; 4) Ciudades y ciudadan@s futur@s.

Esta oportunidad de discusión hace un contrapeso importante para incorporar las problemáticas locales a esta visión del catastrofismo globalizado al que se busca respuesta. De alguna forma, cualquier solución es solo una posibilidad que podría llegar a causar otro desequilibrio, tal vez. Porque al final, la acción agregada de miles de millones de habitantes, consumidores, ciudadanos y ciudadanas, campesinos y campesinas, ricos y pobres, blancos y negros, hombres y mujeres parece ser una amenaza ya consumada: el planeta parece derivar hacia una “oscura ecología” en la que todos y todas estamos implicados/as, léase, interconectados/as.

Cuesta, pues, pensar en un retorno al verdor edénico que nos gustaría asociar al altermundismo. Seguramente, eso explica mejor la presencia en el acceso a las salas del video de Francis Alÿs, Algunas veces el hacer algo no lleva a nada. Tal como el artista belga afincado en México, podemos pasar horas y horas empujando (un bloque de hielo) y llegar a quedar sin nada entre las manos. Tal vez otro ejemplo a seguir.

Artistas

Marc Aldinger • Ravi Agarwal • Jennifer Allora | Guillermo Calzadilla • Francis Alÿs • Artist Collective SCHAUM • Néle Azevedo • Joseph Beuys • Richard Box • Jens Burde • Ines Doujak • Olafur Eliasson | Frederik Ottesen • Emine Ercihan • Susanne Gabler • Dionisio González • Galerie für Landschaftskunst • Emiliano Godoy • Lola Göller Sonia Guggisberg • Ilkka Halso • Hermann Josef Hack Cornelia Hesse-Honegger • Vincent J.F. Huang • Edi Hirose Alejandro Jaime • Folke Köbberling | Martin Kaltwasser Christian Kuhtz • Christin Lahr • Antal Lakner • Jae Rhim Lee • Marlen Liebau | Marc Lingk • Till Leeser • Sarah Lewison • Rudolf zur Lippe • Renzo Martens • Ayumi Matsuzaka • Ma Yongfeng • Lucia Monge • Manish Nai • Eliana Otta • Shirley Paes Leme • Dan Peterman • Clement Price-Thomas • Rebecca Raue • Dodi Reifenberg • Pedro Reyes • Ariel Rojo • Gustavo Romano • Michael Saup • Ursula Schulz-Dornburg Dina Shenhav • David Smithson • Robert Smithson Jakub Szczesny • Maria Vedder • Wang Jiuliang • Andreas Wegner • Xing Danwen • The Yes Men • Yang Shaobin • Zwischenbericht

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Pedro Donoso

Nace en Santiago, en 1970. Es editor, traductor y crítico. También colabora como docente en la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad Alberto Hurtado. Acaba de editar el libro "Gordon Matta-Clark: Experience Becomes de Object". En 2013 estuvo a cargo del proyecto Of Bridges & Borders, en Valparaíso, Chile.
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