En su actual muestra en Die Ecke Arte Contemporáneo, en Santiago, José Luis Falconi (Lima, 1973) nos invita a tener una experiencia en relación con el horizonte, equiparándolo a la noción de frontera: la que separa a Estados Unidos y México durante la administración Trump, la casi-imposible subida a las serranías del Perú por parte del ejército chileno durante su ocupación en los 1880s, la imagen cliché de la puesta del sol en el Caribe.

“La experiencia del paisaje estructurada a partir de la línea de horizonte, explícita visualmente en lugares como el desierto y el océano, ha sido un leitmotiv en el corpus de obra de José Luis Falconi”, señala la ensayista y curadora Nathalie Goffard. “La muestra, Línea de defensa (Tres emboscadas del paisaje), ofrece al espectador múltiples interpretaciones en torno al horizonte: el horizonte-frontera, relativo al dominio del territorio y al pensamiento cartográfico, plasmado en la vista aérea de un narrador omnisciente; el horizonte-épico, encarnado en la topografía montañosa y el punto de vista lateral a escala humana; y el horizonte-poético, su vista frontal y hacia la inmensidad, escenificado en la representación del mar y las puestas de sol”, agrega.

José Luis Falconi, Maddie Wants an Ice Cream Across the Border, 2017, globos de helio, fotografías, estructura de metal, proyector de video, vidrio roto y soldaditos de plástico. Dimensiones variables. Vista de la exposición "Línea de defensa (Tres emboscadas del paisaje)", en Die Ecke Arte Contemporáneo, Santiago de Chile, 2017. Cortesía: Die Ecke
José Luis Falconi, Maddie Wants an Ice Cream Across the Border, 2017, globos de helio, fotografías, estructura de metal, proyector de video, vidrio roto y soldaditos de plástico. Dimensiones variables. Vista de la exposición "Línea de defensa (Tres emboscadas del paisaje)", en Die Ecke Arte Contemporáneo, Santiago de Chile, 2017. Cortesía: Die Ecke

“En todas las materializaciones del horizonte de esta exhibición quedamos con la sensación que no se trata aquí de líneas, sino de escenarios, trincheras, estructuras y planos en el espacio, donde nosotros, sujetos habitantes, somos ‘emboscados’ y ‘embaucados’ por el paisaje, ya que nunca podremos realmente aprehender el horizonte”, señala Goffard en su ensayo curatorial.

En este nuevo asedio al paisaje latinoamericano, Falconi regresa sobre el tema de la imposibilidad de descripción de ciertos parajes naturales en la región, sugiriendo, una vez más, que la imposibilidad del paisaje surge a partir de la falta de un horizonte, ya que sólo alrededor de su andamiaje (de aquella frágil línea central), se puede organizar su supuesta naturalidad.

José Luis Falconi, Mostly Hypothetical Beaches, 2015-2017, fotografías, imágenes apropiadas, etiquetas adhesivas, pintura amarilla y vinilo. Dimensiones variables. Vista de la exposición "Línea de defensa (Tres emboscadas del paisaje)", en Die Ecke Arte Contemporáneo, Santiago de Chile, 2017. Cortesía: Die Ecke
José Luis Falconi, Mostly Hypothetical Beaches, 2015-2017, fotografías, imágenes apropiadas, etiquetas adhesivas, pintura amarilla y vinilo. Dimensiones variables. Vista de la exposición "Línea de defensa (Tres emboscadas del paisaje)", en Die Ecke Arte Contemporáneo, Santiago de Chile, 2017. Cortesía: Die Ecke

JOSÉ LUIS FALCONI: LÍNEA DE DEFENSA (TRES EMBOSCADAS DEL PAISAJE)

Die Ecke Arte Contemporáneo, Santiago de Chile

Hasta el 29 de julio de 2017