La censura, la persecución de escritores y la prohibición de sus textos motivados por intereses políticos y el deseo de influir en nuestros pensamientos, nuestras ideas e, incluso, nuestros propios cuerpos, se materializan como urgentes reclamos en El Partenón de los Libros, la colosal obra que ha erigido la artista argentina Marta Minujín (1943) en la dOCUMENTA 14 de Kassel, en Alemania.

La obra, de 70 metros de largo por 30 de ancho y 20 de alto, es una réplica a escala real del templo de la Acrópolis de Atenas, símbolo de los ideales estéticos y políticos de la primera democracia del mundo. Minujín traslada este significado hacia un monumento contra la censura, la represión y la persecución de autores al incorporar en su arquitectura unos 100.000 libros prohibidos provenientes de todo el mundo.

El Partenón de los Libros se erige -con pertinencia- en la Friedrichsplatz de Kassel, el lugar donde los nazis quemaron unos dos mil libros durante la llamada «Aktion plus an den undeutschen Geist» (“Campaña en contra del espíritu no-germano”), en 1933. Un sitio con mucha historia, pues fue allí donde también el Fridericianum -que todavía estaba siendo utilizado como biblioteca hacia 1941- ardió en llamas durante un ataque de bombardeo aliado, lo que resultó en la pérdida de otros 350.000 libros.

Para realizar esta obra, Minujín y el equipo de dOCUMENTA 14, en colaboración con el Frankfurter Buchmesse, han estado por meses recolectando libros que han sido republicados tras haber sido prohibidos por años, así como otros que se distribuyen legalmente en algunos países, pero en otros no. Por ejemplo -cuenta Minujín en una entrevista con la agencia de noticias alemana DPA-, “Alicia en el país de las maravillas fue prohibido en China en la época de Mao porque los animales parecían inteligentes al lado de un humano, y eso no podía ser. Caperucita Roja fue prohibido en España por los falangistas y le tiñeron el vestido de azul”.

La mayoría de los libros provienen de donaciones -a través de una convocatoria abierta- en Alemania, mientras que unos seis mil fueron enviados a Kassel desde Argentina. El sitio web de dOCUMENTA 14 pone a la disposición la creciente lista de libros prohibidos que componen esta imponente construcción.

El Partenón de los Libros, de Marta Minujín, en su primera versión en Buenos Aires, 1983. Cortesía: dOCUMENTA 14, Kassel

El Partenón de los Libros se remonta a una instalación bajo el mismo título que realizó la artista en la Avenida 9 de Julio de Buenos Aires, en 1983, poco después del colapso de la dictadura cívico-militar en Argentina. En esa primera versión, el Partenón estaba compuesto por libros prohibidos por la junta de gobierno. Después de cinco días en exposición, dos grúas inclinaron ligeramente el edificio hacia un lado, permitiendo así a los espectadores retirar los libros y llevárselos a casa.

Una acción similar se realizará hacia el fin de la muestra en dOCUMENTA 14. En cada libro se ha insertado una cronología de su prohibición y reedición, y se ha estampado un sello artístico de El Partenón de los Libros. Minujín además solicitará a la gente que deje su email y su nombre para que se cree un vínculo entre la persona que se va a llevar el libro y la que lo envió.

 


Imagen destacada: Marta Minujín, El Partenón de los Libros 2017, armazón de acero, libros y envoltura plástica. Friedrichsplatz, Kassel, dOCUMENTA 14. Foto: Roman März

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Alejandra Villasmil

Nace en Maracaibo (Venezuela) en 1972. Es Directora y Fundadora de Artishock. Licenciada en Comunicación Social, mención audiovisual, por la Universidad Católica Andrés Bello (Caracas, Venezuela, 1994), con formación libre en arte contemporáneo (teoría y práctica) en escuelas de Nueva York (1997-2007). En Nueva York trabajó como corresponsal sénior para la revista Arte al Día International (2004-2007) y como corresponsal de Cultura de la agencia española de noticias EFE (2002-2007). En Chile fue encargada de prensa y difusión para el Museo de Artes Visuales (MAVI), Galería Gabriela Mistral, Galería Moro y la Bienal de Video y Artes Mediales.