Desde el 23 de junio y hasta el 22 de octubre, CorpArtes presenta Dream Come True, la primera exposición en Chile de Yoko Ono (Tokio, 1933), pionera y figura ineludible del arte conceptual y participativo contemporáneo. La muestra, que se presentó el año pasado en el Museo de la Memoria y Tolerancia de la Ciudad de México bajo el nombre de Tierra de esperanza, y en el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba) como Dream Come True, se erige -a través de su título- como una metáfora de su trayectoria artística pero también como un comentario a la situación global de nuestra época que, según Ono, puede ser mejorada a través de la participación conjunta y el intercambio creativo.

Bajo la curaduría de Gunnar B. Kvaran y Agustín Pérez Rubio, la muestra en el Centro de las Artes 660 de CorpArtes reúne más de 80 trabajos -entre los que se cuentan objetos, videos, films, instalaciones y registros sonoros, producidos desde los años 60 hasta hoy- que nos invitan a vivir una experiencia transformadora en nuestra relación con nosotros mismos y con los demás.

Asociada con el arte conceptual, el performance, el grupo neo vanguardista Fluxus y los happenings de los años 60, Yoko Ono ha sido pionera en el cuestionamiento del concepto y el objeto de arte. Ha roto las fronteras tradicionales de las distintas disciplinas artísticas y ha invitado a los espectadores a jugar un papel activo en la producción de la obra. Usando un lenguaje claro y universal, produce objetos, eventos, rituales y acciones, cuya precisa elaboración se completa a través de la participación del público. Sus famosas “instrucciones”, piezas compuestas por mensajes simples y poéticos, invitan a los espectadores a realizar determinadas acciones, como “escuchar el sonido de la Tierra girando” o “encender un fósforo y observar hasta que se consuma”.

Son estas mismas “instrucciones” las que conforman el eje central de la muestra Dream Come True, que además contempla varias actividades que se realizarán antes y durante la apertura. Una de ellas es la convocatoria Resurgiendo, que comenzó el pasado 8 de marzo y que se extiende hasta el 8 de octubre de 2017. En esta convocatoria, Yoko Ono y CorpArtes incentivan a las mujeres que hayan sufrido violencia de género a ofrecer sus testimonios en la web de CorpArtes, generando así una instancia que abre el camino para la sanación de las agredidas.

“Yoko es una de las primeras artistas feministas. En su amplia práctica artística está muy presente la idea de lo comunitario y uno de los pilares de su trabajo han sido sus propuestas en contra de la violencia. Resurgiendo da buena prueba de ello, dado que trabaja en torno a la violencia de género, y permitirá a las participantes ser parte intrínseca de la muestra”, afirma Agustín Pérez Rubio, director artístico de MALBA. De este modo, Yoko Ono amplifica el alcance de una obra con un fuerte compromiso social y político, a partir de su militancia a favor del feminismo y otros movimientos como el pacifismo y el ecologismo.

Dream Come True presenta no solamente una recopilación de los textos o instrucciones que Yoko Ono ha realizado, sino también una gran cantidad de obras que tienen sus raíces en estas piezas. Dentro de la más relevantes se cuentan la primera instrucción realizada por la artista, Pieza de encender (Enciende un fósforo y observa hasta que se consuma), de 1955, así como Film N°1 Fósforo, de 1966, donde se ve materializarse esa instrucción. Otro ejemplo es Pieza Risa (Pásate una semana riendo) [1961], que se presenta junto a Film N°5 Sonrisa (1968), en el que se ve la cara de John Lennon en primer plano pasando de un rictus anodino a un gesto de franca alegría.

Están también sus piezas susurradas, con las que, desde el 2001, Yoko Ono incentiva a que la gente se lleve prendida en la ropa frases como Sueña, Toca, o Ríe.

La amplitud de formas de obra que las instrucciones de Ono permiten (texto, performance, sonido, instalación, film, objeto) se ve claramente en la famosa instalación que surge de la instrucción de su pieza Pintura de techo, pintura del sí (1966), gracias a la cual se conocieron Yoko Ono y John Lenon. La instrucción dice: Sube a una escalera. Observa la pintura del techo con una lupa y encuentra la palabra sí. Como textos escritos, estas obras pueden ser leídas por uno mismo, pero también es posible escucharlas presentadas por la propia artista o leídas por otras personas.

“Las obras de Ono se fundan en un concepto que se va perfilando de manera neutral, que no tiene una dimensión psicológica, ni asociaciones ni subjetividad personales, y cuya elaboración material está determinada en buena medida por el espectador/participante, hasta el punto de permitir la eventual disolución/destrucción de la obra”, explica el curador Gunnar B. Kvaran, Director del Museo Astrup Fearnley de Oslo.

YOKO ONO: DREAM CO-ME TRUE

Centro de las Artes 660 (CA660), Fundación CorpArtes, Las Condes, Santiago de Chile

Del 23 de junio al 22 de octubre de 2017

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