Chris Burden (EEUU, 1946-2015) garantizó su lugar en la historia del arte en 1971, tras haber realizado una serie de performances peligrosos y angustiantes, para algunos, escandalosos. Después de haberse disparado a sí mismo (Shoot, 1971), revolcado sobre vidrio roto (Through the Night Softly, 1973) y crucificado en la parte trasera de un Volkswagen (Trans-Fixed, 1974), Burden se reinventó así mismo como autor de instalaciones y esculturas realmente hipnotizantes.

Los performances de Burden eran, de hecho, auténticamente intencionados. Su arte explora la naturaleza del sufrimiento estableciendo situaciones extremas que él mismo tiene que soportar. Burden también cuestionó el papel del arte en sí. ¿Puede el arte ser más que algo precioso, elitista y distante? ¿Hasta qué punto puede el artista ser la obra de arte y hasta dónde puede llegar el artista, llevando a los espectadores a pensar y responder?

En Burden, un nuevo documental de Magnolia Pictures sobre su vida y obra que se estrena en las salas estadounidenses este 5 de mayo, sus directores, Timothy Marrinan y Richard Dewey, reúnen extractos de sus emblemáticos performances de los años 70, videos personales y grabaciones de audio, entrevistas con amigos, compañeros de clase y colegas, comentarios de críticos y registros de su taller en Topanga Canyon.

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