La obra de Gonzalo Lebrija (Ciudad de México, 1972) se ha enfocado recientemente a analizar la experiencia del instante, construyendo situaciones en las que es posible disponer del tiempo a manera de materia prima. Al extender la distancia entre el pasado y el futuro, el artista puede evidenciar la sucesión de momentos que llevan a constituir un acontecimiento concreto.

Con Unfolded Paintings, su reciente muestra en la galería Travesía Cuatro de Guadalajara (México), Lebrija continúa expandiendo la potencia intrínseca del ícono, asumiendo a la pintura como un gesto que implica consecuencias arquitectónicas. Si con los volúmenes dorados pertenecientes a la serie Unfolded Gold Lebrija explotaba la luminosidad como un instrumento de expansión espacial, ahora a través del medio pictórico cuestiona la constitución esencial del ícono como imagen.

Esta serie de pinturas presenta uno de los elementos más básicos de la construcción visual: la verticalidad y el orden ascendente. El ascenso ha sido codificado de muy diversas maneras: en el arte religioso generalmente apunta al acontecimiento de la salvación o representa el camino a la gracia, mientras que otros movimientos artísticos, como el muralismo mexicano, lo han identificado con el progreso social, presentando al devenir histórico como un devenir trascendental.

Gonzalo Lebrija, Unfolded Paintings. Vista de la exposición en Travesía Cuatro Guadalajara, 2017. Cortesía: Gonzalo Lebrija y Travesía Cuatro

Todo proceso de ascensión involucra niveles y una cierta jerarquización. La dicotomía de lo mundano y lo divino, la barbarie y la civilización operan como estructuras plenamente geométricas que proponen líneas de acción y comportamiento colectivo. Esto es plasmado a manera de contornos y juegos de sombra en los ejercicios de desdoblamiento de Lebrija, dejando solamente los márgenes de esa noción de verticalidad: la tendencia a la elevación y el rechazo al declive.

Las pinturas que conforman la exposición no pueden ser desvinculadas de los gestos que les dieron origen: el acto de replicar el acontecimiento del vuelo. Los vestigios y las marcas de este simulacro infantil, de las marcas que deja un avión de papel desdoblado, se convierten en líneas de construcción. Cada obra presenta la trayectoria de un objeto efímero concluyendo en una imagen autónoma.

Gonzalo Lebrija, Unfolded Painting (Polar Ring), 2016, óleo sobre lino, 240 x 185.5 cm. Cortesía: Gonzalo Lebrija y Travesía Cuatro
Gonzalo Lebrija, Unfolded Painting (Vega), 2016, óleo sobre lino, 240 x 185.5 cm. Cortesía: Gonzalo Lebrija y Travesía Cuatro
Gonzalo Lebrija, Unfolded Painting (Concord Peak), 2017, óleo sobre lino, 240 x 185.5 cm. Cortesía: Gonzalo Lebrija y Travesía Cuatro

GONZALO LEBRIJA: UNFOLDED PAINTINGS

Galería Travesía Cuatro, Guadalajara, México

Hasta el 15 de abril de 2017