Azkuna Zentroa presenta la primera gran exposición personal en Bilbao del artista cubano Carlos Garaicoa. Para esta muestra, titulada Epifanías Urbanas, el artista ha elegido tres instalaciones que definen su práctica visual más reciente, a la vez que nos entregan un mapa preciso de sus metodologías artísticas. Así, Garaicoa nos presenta la ciudad como un espacio infinito de sentidos y como portadora de historias y contenidos siempre dispuestos a ser narrados y reinventados desde una realidad social y política con un marcado interés en el documento y el archivo.

Tres instalaciones de diferentes momentos de su trayectoria artística conforman esta muestra, con una única intención declarada: hacernos recorrer y encontrar una ciudad donde muchos de sus fragmentos transcienden a la categoría de lenguaje, deviniendo lenguaje y lengua ella misma.

La serie de tapices Fin de Silencio (2010) le confiere a esta ciudad esa capacidad de hablar y de contar una historia a partir de los nombres casi olvidados de sus tiendas. La obra propone la idea del flâneur baudeleriano, aunque éste sería un transeúnte nunca distante y por lo general posicionado en una voz crítica de la propia ciudad. Es la mirada de un urbanita que intenta conseguir que esa urbanidad llame la atención y nos cuente sus contradicciones y dilemas.

Vista de la exposición "Epifanías Urbanas", de Carlos Garaicoa, en Azkuna Zentroa, Bilbao, España, 2017. Cortesía: Azkuna Zentroa
Vista de la exposición "Epifanías Urbanas", de Carlos Garaicoa, en Azkuna Zentroa, Bilbao, España, 2017. Cortesía: Azkuna Zentroa

Sin Título / Alcantarillas (2014) es una instalación que se plantea como un golpe a la cara de los poderes fácticos. Concebidas como una serie de alcantarillas que pretenden ser emplazadas en el espacio urbano real a modo de obra pública, éstas albergan la voz de la manifestación pública y del malestar ciudadano como propuesta artística. ¿Qué sucedería si nuestras querellas y demandas populares y ciudadanas dejaran de ser un acto de manifestación pública organizada y pasaran a formar parte de nuestro entorno visual más común? ¿Si un reclamo empieza a ser parte de nuestro paisaje diario, sin censuras ni riesgo, qué ocupará entonces el lugar de nuestro reclamo?

Alcantarillas ofrece una alternativa a la demanda ciudadana y a su vez la convierte en lápida, o en una especie de monumento a su propia lucha. Mayo del 68 dejó multitud de frases y carteles que rápidamente pasaron de las grandes manifestaciones juveniles a material de museos, galerías, y memorabilia esteticista. Esta obra se debate entre la acción urbana más directa y su cosificación burguesa, entre ser quien azota, fustiga y hace temer la hegemonía de los poderes conservadores, a la vez que se convierte en su propia máscara inútil y petrificada.

Vista de la exposición "Epifanías Urbanas", de Carlos Garaicoa, en Azkuna Zentroa, Bilbao, España, 2017. Cortesía: Azkuna Zentroa
Vista de la exposición "Epifanías Urbanas", de Carlos Garaicoa, en Azkuna Zentroa, Bilbao, España, 2017. Cortesía: Azkuna Zentroa
Vista de la exposición "Epifanías Urbanas", de Carlos Garaicoa, en Azkuna Zentroa, Bilbao, España, 2017. Cortesía: Azkuna Zentroa

En tanto, la obra Partitura (2006-2016) propone un último eslabón a esta cadena de recorridos urbanos. Producida por Azkuna Zentroa para esta exposición, esta pieza está concebida como obra plural. Es una instalación que ha sido madurada en los últimos diez años y en la que han intervenido 70 personas, entre músicos y técnicos, para convertirse en la primera gran obra participativa de Garaicoa.

Numerosos recorridos a través de dos ciudades, Madrid y Bilbao, han servido de material para esta pieza, que se basa en el fruto de una relación cercana y personal entre el autor y los músicos urbanos. Esta obra pide prestado el sonido de instrumentistas de viento y cuerda, percusionistas, cantantes y compositores, entre otros, para devolver multiplicados esos momentos sonoros de la ciudad, esa voz musical de un gremio que malvive en las urbes a la vez que conforma su paisaje diario.

En el espacio expositivo, encontramos una conformación grupal a modo de orquesta sinfónica. Cada atril contiene una Tablet y en cada una aparece un músico interpretándose. Al centro y presidiendo la orquesta, descubrimos el estrado que corresponde a su Director, donde se nos deleita con la interpretación de estos músicos en su conjunto de la partitura compuesta por Esteban Puebla. Esta obra coral no pierde de vista su propuesta como archivo sonoro, a la vez que intenta proponer un nuevo espacio visual para este archivo.

Vista de la exposición "Epifanías Urbanas", de Carlos Garaicoa, en Azkuna Zentroa, Bilbao, España, 2017. Cortesía: Azkuna Zentroa
Vista de la exposición "Epifanías Urbanas", de Carlos Garaicoa, en Azkuna Zentroa, Bilbao, España, 2017. Cortesía: Azkuna Zentroa
Vista de la exposición "Epifanías Urbanas", de Carlos Garaicoa, en Azkuna Zentroa, Bilbao, España, 2017. Cortesía: Azkuna Zentroa

CARLOS GARAICOA: EPIFANÍAS URBANAS

Azkuna Zentroa, Bilbao, España

Hasta el 14 de mayo de 2017